ADMINISTRADOR CONCURSAL DE DELOITTE

La consulta del 'doctor' Touza: tras la cría del langostino llega el empaste de Vitaldent

El caso Pescanova se ha convertido en una referencia obligada de muchas suspensiones de pagos que exigen soluciones verdaderamente quirúrgicas para evitar la liquidación

Foto: Una clínica de Vitaldent en la calle Bravo Murillo de Madrid. (EFE)
Una clínica de Vitaldent en la calle Bravo Murillo de Madrid. (EFE)

Más difícil todavía. Este puede ser el eslogan que mejor defina la tarjeta de visita de Senén Touza, el administrador concursal que asumió la gestión de Pescanova a mediados de 2013 cuando nadie daba un euro por el rescate del grupo pesquero. La prueba se superó un año después con pleno éxito de crítica y público, hasta el punto de que algunos interesados llegaron a descontar el nombramiento del socio de Deloitte como consejero delegado de la multinacional gallega. Touza declinó la oferta y con el tiempo se ha convertido en uno de los mejores aliados que pueden encontrar los juzgados mercantiles cada vez que se enfrentan a una crisis empresarial con pinta de misión imposible.

Los méritos de Touza han llegado a oídos del Juzgado de instrucción número 2 de Majadahonda encargado de custodiar la administración de Vitaldent, cuya cúpula directiva fue enviada a prisión tras el escándalo descubierto a mediados del pasado mes en la red de clínicas franquiciadas. En un principio, los tribunales encargaron la gestión a un profesional especializado, que no tardó en pedir el relevo ante la magnitud de lo que se venía encima. Las implicaciones multinacionales de Vitaldent, con ramificaciones en distintos países y acusada presencia operativa en España e Italia, exigían la búsqueda de un ‘fichaje’ de relumbrón adornado por alguna brillante referencia.

Entrada a la sede de Pescanova en Pontevedra. (EFE)
Entrada a la sede de Pescanova en Pontevedra. (EFE)

Pescanova reúne todos los ingredientes como ejemplo a seguir en este tipo de procedimientos judiciales que obligan a entrar a saco en empresas que han padecido algún tipo de ‘incidente traumático’. La situación de Vitaldent presenta sus propias singularidades, pero lo cierto es que el planteamiento de entrada es análogo porque lo primero y más importante ahora es mantener las constantes vitales de la actividad empresarial para después resarcir a todos damnificados, en especial a los franquiciados, evitando que la pérdida de confianza se lleve por delante la compañía.

Desde la detención de la antigua cúpula ejecutiva de Vitaldent, la Unidad contra la Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional ha realizado 15 registros en las diferentes sedes de la sociedad y también en los domicilios de los directivos, especialmente en los del presidente de la compañía, Ernesto Colman, y el vicepresidente, Bartolomé Conte. La Policía ha mantenido al margen en todo momento a las clínicas, ya que muchas de ellas, de hecho, están siendo consideradas como víctimas por los investigadores. No en vano fueron algunas de éstas las que denunciaron la práctica de recaudación de dinero que ordenaban los máximos responsables de la empresa.

Senén Touza será asistido en la 'ortodoncia' de Vitaldent por su directo colaborador en Pescanova, el también socio de Deloitte, Santiago Hurtado

Vitaldent y Pescanova se asemejan en un cuadro clínico plagado de terminaciones nerviosas en formas de filiales y negocios colaterales que no son fácilmente detectables a simple vista. En el caso de la empresa gallega se trataba de un conglomerado inmenso de compañías participadas en los más recónditos lugares del mundo que hacían impredecible el importe total de deuda acumulada. En Vitaldent las magnitudes son de menor alcance pero el entramado manejado por Colman se extiende a través de múltiples sociedades mercantiles en muy diversos sectores de actividad, desde los servicios financieros hasta la publicidad y las telecomunicaciones, pasando por el negocio inmobiliario, la construcción y el transporte.

La diferencia más notable quizá resida en que Pescanova presentó el preceptivo concurso de acreedores mientras que Vitaldent ha tenido que ser intervenida judicialmente sin pasar por la previa suspensión de pagos. Al margen de este matiz la tarea de Senén Touza no es otra que elaborar un plan de viabilidad después de asegurar el funcionamiento operativo de las clínicas dentales sin menoscabo de la calidad de servicio y con plena garantía para todos los clientes. Aunque parezca un sarcasmo hablando de odontología lo más urgente ahora es que no cunda el pánico y todo el mundo siga confiando en los dentistas de la franquicia.

El eminente ‘doctor' Touza, como empieza a ser conocido en los ambientes financieros, será asistido en los trabajos de ‘ortodoncia’ por Santiago Hurtado, también socio de Deloitte y antiguo secretario general de Justicia durante la etapa de Zapatero. Ambos formaron tándem en Pescanova, siendo Touza la cabeza visible como encargado de la gestión económica, pero teniendo siempre a su lado como segundo de a bordo a Hurtado para todos aquellos aspectos jurídicos y legales relacionados con el proceso derivado del concurso de acreedores. Los dos administradores judiciales tendrán ahora que poner en juego toda la experiencia acumulada en la cría del langostino para evitar que lo de Vitaldent se convierta en un insoportable dolor de muelas.

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