LA OPERACIÓN SE NEGOCIA CON ESTHER KOPLOWITZ

Slim se plantea lanzar una opa de exclusión sobre Portland, la filial cementera de FCC

La operación forma parte de la estrategia del magnate mexicano para asegurar el control de todo el grupo evitando las críticas que su conquista pueda suscitar entre los inversores minoritarios

Foto: El magnate mexicano Carlos Slim. (Reuters)
El magnate mexicano Carlos Slim. (Reuters)

Carlos Slim quiere atar todos los cabos de su conquista española y asegurar las máximas adhesiones de los inversores minoritarios con los que ahora comparte la propiedad de FCC. El magnate está a punto de consolidar su posición de dominio en uno de los más señeros grupos constructores del país, y trata de amparar su proyección satisfaciendo en la medida de lo posible las posiciones de los ahorradores que durante estos años han formado parte del antiguo imperio corporativo de Esther Koplowitz.

El pacto social que otorgará carta pública de naturaleza a Slim como dueño y señor de FCC está siendo ultimado estos días como parte esencial de la próxima ampliación de capital por importe de 709 millones de euros, que fue aprobada por el consejo de administración de la constructora a mediados de diciembre. La operación constituye el verdadero doctorado del ingeniero mexicano dentro del selecto mundo de los negocios en nuestro país y cuenta con diversos perfiles que están siendo delineados estos días con los bancos acreedores y los representantes legales de Dominum, la sociedad patrimonial de la empresaria madrileña.

Una de las cuestiones más novedosas que Slim ha puesto sobre la mesa es la opción de llevar a cabo una oferta pública de adquisición sobre Portland Valderrivas, la empresa cementera en la que FCC controla el 78% de las acciones y cuya dirección está a cargo de uno de los principales hombres fuertes de Inversora CarsoGerardo Kuri Kaufmann. La opa de exclusión supondría a los actuales precios de mercado una inversión de poco más de 55 millones de euros para asegurar la compra del 22% de las acciones que están todavía distribuidas entre diversos fondos y accionistas particulares en bolsa.

FCC suspendió a mediados del año pasado la ampliación de capital de 200 millones de euros que había anunciado en Portland Valderrivas

FCC había previsto a mediados del pasado año llevar a cabo una ampliación de capital de 200 millones de euros en su filial cementera, pero la decisión fue suspendida a última hora. El cambio de planes puede estar directamente vinculado con la eventual opa de exclusión que ahora proyecta Slim y que vendría a complementar la estrategia de control sobre las distintas terminales de negocio del grupo constructor. No hay que olvidar que uno de los argumentos que sirvieron de explicación en el anuncio de la próxima ampliación de capital de FCC consistía precisamente en brindar el necesario apoyo financiero en favor de Portland Valderrivas.

La inyección de capital en la matriz del grupo implicará previsiblemente un aumento en la posición accionarial de Carlos Slim, que en los últimos días ha ido rebañando acciones de FCC hasta completar a fecha de hoy una participación del 27,4%, según los últimos datos reconocidos por Inversora Carso. El multimillonario mexicano, una de las mayores fortunas del mundo, se ha comprometido a suscribir además todos los títulos que no sean adquiridos por los accionistas minoritarios, lo que induce a pensar que Slim ya no tiene mayor reparo en superar el listón del 30%, a partir del cual la ley obliga al lanzamiento de una opa sobre la totalidad de las acciones de una compañía cotizada en bolsa.

La contingencia, más o menos prevista, de esta eventual oferta pública explica la opa voluntaria que ya se ha hecho oficial sobre Realia. La intención original de Slim pasaba por obtener una dispensa de la CNMV para eludir la opa donde sus intereses accionariales superaban el citado 30% tras la última ampliación de capital de la inmobiliaria. Inversora Carso justificaba su planteamiento con el argumento de que otro accionista, en este caso la propia FCC, disponía de una participación superior de hasta casi el 37% en la compañía filial.

La opa sobre Realia es la antesala de la cada vez más previsible oferta pública que los minoritarios llevan esperando desde hace tiempo en FCC

Slim ha comprendido que el regate corto en Realia tenía poco sentido si después se imponía la necesidad de una opa en FCC, que hubiera provocado lógicamente y con carácter obligatorio una segunda opa en la inmobiliaria. El cambio de estrategia ha permitido al multimillonario mexicano asegurar un precio mucho más favorable del que hubiera impuesto la CNMV y satisfacer los intereses de los minoritarios con un pequeño esfuerzo financiero de 0,80 euros por título frente a los 0,68 euros que marcaba la cotización de Realia en el momento de hacerse pública la oferta. Además, la oferta se reducirá a poco más de un 30% si se tiene en cuenta que Inversiones Carso controla ya junto a FCC casi un 70% de las acciones.

El corolario de todas estas operaciones financieras, con sus opas y ‘requeteopas’ por medio, pone de manifiesto la habilidad de Slim para hacerse con el control de FCC y  sus diferentes empresas participadas con una inversión bastante menos onerosa de lo que esperaban muchos analistas del mercado. Todo ello gracias a una estrategia perfectamente planificada que le ha permitido ir ganando poco a poco posiciones de control dentro de la compañía desde que se anunció su entrada en FCC como salvador de Esther Koplowitz a finales de 2014. Slim ha llegado paso a paso hasta la cocina de la constructora, y ahora solo le queda coronar su ascenso admitiendo la supremacía de una conquista lograda al menor coste posible.

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