para acudir a la nueva ampliación de capital

Slim salva a la familia Koplowitz con un préstamo de 159 millones para FCC

Jugada maestra del inversor mexicano, que evita lanzar una OPA por la totalidad de la constructora al tiempo que ahuyenta a los inversores bajistas que habían atacado la cotización

Foto: El empresario mexicano Carlos Slim. (Reuters)
El empresario mexicano Carlos Slim. (Reuters)

Carlos Slim ha diseñado una operación maestra para preservar la mayor inversión realizada por el hombre más rico del mundo en España. Tal y como ha ido informando El Confidencial en exclusiva desde el pasado verano, el magnate mexicano anunció oficialmente esta semana el lanzamiento de la segunda ampliación de capital en FCC en un año para sacar de la agonía a la constructora que en su día estuvo controlada por la familia Koplowitz, una de las estirpes empresariales devoradas por la crisis.

El inversor latinoamericano emitirá nuevas acciones -118,25 millones- de la compañía española por 709,5 millones de euros para refinanciar la deuda, especialmente el denominado Tramo B de su abultado pasivo, un préstamo de 500 millones de euros por el que pagaba un interés creciente de más del 10%. Gracias al acuerdo alcanzado en octubre con la banca, que ha aceptado una segunda quita del 15% sobre esta deuda -le han perdonado 75 millones adicionales a los 135 del pasado año-, FCC amortizará este crédito e inyectará cerca de 200 millones en Cementos Portland, otra filial del grupo en estado crítico.

Dada la capacidad financiera de Slim, el elegido por la lista Forbes como uno de los tres hombres más ricos del planeta cubrirá la parte proporcional que le corresponde por su participación actual del 25,6% del capital, por lo que desembolsará 181,6 millones. Pero además, se ha ofrecido a financiar a las Koplowtiz para que también puedan cubrir el 22,5% que aún tienen en la constructora y evitar una nueva dilución desde el 50% que tenían hace apenas un año.

La presidenta del grupo constructor, Esther Alcocer Koplowitz (c), en la junta de accionistas. (EFE)
La presidenta del grupo constructor, Esther Alcocer Koplowitz (c), en la junta de accionistas. (EFE)

La familia, que estuvo en situación de impago con los acreedores por los cerca de 840 millones que adeuda a BBVA, Santander y Bankia, principalmente, no dispone de dinero para aportar los 159 que debe poner encima de la mesa para mantener su paquete. De hecho, si su 22,5% de FCC no fue ejecutado por la banca a lo largo de 2014 fue por un significativo trato de favor que se sustanció en una refinanciación a cinco años, periodo en el que no tienen que pagar ni intereses ni amortizar capital. Un traje a medida hecho por tres de los mayores bancos españoles que de esta forma evitaron quedarse con las acciones.

Ahuyentar el fantasma de la OPA

Slim le va a prestar de forma directa o indirecta los 159 millones necesarios para que las Koplowitz mantengan su participación. Un préstamo aparentemente generoso, pero que en realidad responde al interés del mayor accionista de FCC de evitar superar el 29,99% del capital y verse obligado, según la normativa de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), a lanzar una Oferta Pública de Adquisición (OPA) sobrevenida sobre la totalidad de la compañía. El mexicano se ha comprometido a comprar todos los títulos que no suscriban los accionistas de referencia, por lo que si los fundadores u otros inversores con peso de la constructora no acudiesen a la ampliación, deberían hacerse con su paquete, lo que le supondría de facto tener más del 30% del capital. Algo que, según fuentes financieras, se da totalmente por descartado.

Gracias al acuerdo alcanzado en octubre con la banca, con una segunda quita del 15% sobre esta deuda, FCC inyectará 200 millones en Cementos Portland

La jugada maestra se completa con la fijación del precio de la nueva emisión en 6 euros por acción, un suelo que Slim ha fijado como mínimo valor de los títulos, cota a partir de la cual está dispuesto a comprar todas las acciones en circulación. El mercado entendió el mensaje rápidamente y los inversores se lanzaron a comprar acciones, al tiempo que los bajistas deshicieron sus posiciones ante el movimiento del magnate latinoamericano. La cotización subió un 28%, hasta superar ligeramente los 7 euros, muy lejos, no obstante, de los 9,75 euros que Inversora Carso, la sociedad a través de la que controla FCC, pagó hace un año en la primera ampliación de capital de 1.000 millones.

Slim pierde casi 200 millones con la primera inversión que hizo en diciembre de 2014, cuando se hizo con el 25,6% actual. Pero en segunda ampliación y sin que se haya sido ejecutado todavía, ya ganaría 1 euros por cada una de las 30,27 millones de acciones que le toca suscribir.

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