pablo iglesias, el gran derrotado del 26-M

El centro derecha se hace con Madrid y frena el tsunami socialista

El PSOE ha ganado "de largo" las elecciones municipales y autonómicas, pero lo que se barruntaba como un final de cuchillos largos para Casado acabó siendo una dulce derrota

Foto: Pablo Casado, junto a los candidatos populares, tras conocer los resultados electorales. (EFE)
Pablo Casado, junto a los candidatos populares, tras conocer los resultados electorales. (EFE)

El PSOE ha ganado de largo —6.598.125 votos frente a los 5.012.682 del PP en los municipios de toda España— las elecciones municipales, autonómicas y europeas y, sin embargo, las banderas flameaban anoche en Génova y la rueda de prensa de Pedro Sánchez parecía la de un perdedor que apelaba al fin "de los cordones sanitarios". La noche, que comenzaba con los peores augurios de los sondeos para los populares, acababa dando al pacto PP, Cs y Vox tanto la Comunidad de Madrid como la alcaldía de la capital, y lo que se barruntaba como un final de drama y cuchillos largos para Pablo Casado acabó siendo una dulce derrota. Como dijo el próximo alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, al valorar los resultados: "La Moncloa se gana desde Madrid".

Pedro Sánchez sabía que estas elecciones municipales y autonómicas eran la segunda vuelta de las generales del 28-A. De ellas dependían las condiciones de la investidura en Moncloa del nuevo presidente. Y lo que estuvo a punto de ser una victoria arrasadora se ha convertido —por el fiasco de Pablo Iglesias y su guerra con Manuela Carmena e Íñigo Errejón​ en Madrid— en un enorme resultado con sabor amargo.

El PSOE ha ganado las europeas de manera contundente y ha conseguido la mayoría absoluta en Extremadura y Castilla-La Mancha, donde los barones socialistas Guillermo Fernández Vara y Emiliano García Page se han subido a la estela de su antiguo enemigo Sánchez y se han sacudido el apoyo de Podemos. Gobernará también el PSOE en Asturias o Baleares, y ha conseguido teñir de rojo territorios históricos del PP como Castilla y León o Murcia, donde los socialistas han ganado pero no podrán gobernar porque la suma del centro derecha 'a la andaluza' permitirá al PP retener el gobierno.

Si acaso, uno de los borrones de Sánchez en estas elecciones ha sido su decisión de elegir a Pepu Hernández como candidato al ayuntamiento: mientras el PSOE crecía prácticamente en toda España, el exseleccionador de baloncesto no fue capaz de sacar un escaño más que Antonio Miguel Carmona en 2015. Todo un campo atrás.

El centro derecha se hace con Madrid y frena el tsunami socialista

Y es que la ola socialista que ha barrido España este domingo se ha encontrado con un dique en Madrid capaz de opacar los demás resultados y servir de parapeto a unos paupérrimos resultados del PP: un millón y medio de votos menos que el PSOE en las municipales, derrotas históricas en Castilla y León, Murcia, La Rioja o Madrid, donde ha perdido casi 400.000 votos y 18 escaños; derrotas en las ciudades gallegas... La derrota del PP se esconderá tras el éxito de arrebatar la capital a Manuela Carmena y de conservar el Gobierno regional madrileño en detrimento de Ángel Gabilondo. Madrid no será la tumba del 'pablismo'. Al contrario: servirá de trinchera para, como dijo el propio Casado anoche antes de que comenzara a poblarse la calle Génova de banderas de España y del charrán, que estaban escondidas, "comenzar la reconquista". El líder del PP acababa de ver cómo salvaba el segundo 'match ball' en contra gracias, ni más ni menos, a la pareja más criticada de sus elegidos: José Luis Martínez-Almeida e Isabel Díaz Ayuso. La hora de cortar cabezas en Génova deberá esperar.

El papel de perdedor: de Pablo a Pablo

Los ajustes de cuentas, sin embargo, no tardarán en llegar en las filas de Podemos. El papel de gran perdedor ha pasado de Pablo Casado a Pablo Iglesias. Unidas Podemos se quedó con siete diputados en Madrid comunidad, mientras que Más Madrid, de Íñigo Errejón, consiguió casi tres veces más: 20. Y en la capital, Carlos Sánchez Mato —para quien Iglesias, Echenique y Monedero estuvieron pidiendo el voto hasta el último momento— ni siquiera llegó al 5% necesario para obtener representación y le restó a Carmena 43.000 votos.

Pero es que el fracaso de Iglesias y Podemos no se queda en Madrid. Las Mareas se han difuminado en las principales ciudades gallegas frente a la marejada socialista; en Castilla-La Mancha o Extremadura, han dejado de ser necesarios; en Aragón, han perdido poder, y en Andalucía, solo ha triunfado Kichi, quien desde hace tiempo se separó de Podemos y de la marca Iglesias. El líder de Podemos se enfrenta después de este 26-M a la peor crisis de su liderazgo.

Y a Ciudadanos le ha sucedido lo contrario que al PP: ha crecido de manera exponencial en votos y concejales en toda España pero la sensación que queda es que ha vuelto a quedarse corto. El ansiado sorpaso sigue sin producirse, ni en grandes ciudades, ni en comunidades ni en Europa, y parece que la formación naranja deberá conformarse con otros cuatro años de cogobierno, pero sin ser cabeza de cartel en ninguna gran plaza. Begoña Villacís e Ignacio Aguado estarán en el ayuntamiento de la capital y en el Gobierno madrileño, como estará Ciudadanos en los gobiernos de Murcia o Castilla y León, pero los hombres y mujeres de Rivera deberán conformarse con un papel secundario. Por no hablar de Manuel Valls, el experimento barcelonés, que se ha saldado con un cuarto puesto que sabe a muy poco.

En Cataluña, ERC ha ganado las municipales a Carles Puigdemont, una de las batallas por liderar el 'procés', pero el socialismo catalán ha conseguido recuperar el cinturón rojo en torno a la capital catalana y ser la llave para la alcaldía de Barcelona, donde Ada Colau y Ernest Maragall empatan en el primer puesto con 10 concejales cada uno.

¿Qué exigirá Vox?

¿Y Vox? El fenómeno que hace apenas un mes y medio parecía imparable ha obtenido casi 700.000 votos en las municipales en toda España, menos del 3% de los sufragios. Sin embargo, la formación de Santiago Abascal será decisiva para los gobiernos regionales de Murcia y Madrid, y para que Almeida sea el nuevo alcalde de la capital. Habrá que ver hasta dónde quiere llevar sus exigencias en las negociaciones con populares y naranjas y si se conforma con dar apoyo externo o exige entrar en los ejecutivos regionales y municipales.

En definitiva, la jornada del 26-M deja a Pedro Sánchez fortalecido sobre todo frente a Pablo Iglesias: con estos resultados, es difícil que el líder morado mantenga un alto nivel de exigencia sobre el reparto de carteras ministeriales y que Sánchez no insista, como ya hizo anoche, en el llamamiento a que Ciudadanos levante "los cordones sanitarios" contra una formación, el PSOE, que ha ganado "de largo" estas elecciones. Enfrente, Casado salva los muebles y se atrinchera en Madrid para comenzar la reconquista no solo del poder sino, sobre todo, de su propio partido. Y es que lo que el líder del PP ganó anoche es tiempo. Justo lo que parece empezar a faltarle a Pablo Iglesias. Tictac...

Elecciones Municipales y Autonómicas
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