SEGUNDO COMITÉ FEDERAL DEL AÑO

Sánchez: el PSOE defenderá "sin vacilación" la ley y se erige en "alternativa a la parálisis"

El presidente vuelve a exigir a los independentistas que condenen "cualquier tipo de violencia" de los grupúsculos separatistas. Adelanta que ya acabó la fase de reproches de cara al 10-N

Foto: Pedro Sánchez charla con la presidenta del PSOE, Cristina Narbona, antes del arranque del comité federal de este 28 de septiembre, en Ferraz. (EFE)
Pedro Sánchez charla con la presidenta del PSOE, Cristina Narbona, antes del arranque del comité federal de este 28 de septiembre, en Ferraz. (EFE)

Pedro Sánchez va armando su discurso de campaña para el 10-N, asentado en la idea motriz de Gobierno "progresista, estable y coherente". Pero también, por el contexto y la cercanía de un octubre "muy político" y muy marcado por la sentencia del 'procés', va copando protagonismo su estrategia hacia Cataluña. Y sus advertencias de que, aunque no renuncia a la política de distensión, no permitirá a los separatistas ningún quebrantamiento de la ley. Y a ellos les exige que condenen cualquier tipo de violencia de los grupúsculos soberanistas.

El presidente combinó el discurso puramente electoral con un largo pasaje sobre la respuesta al nuevo desafío soberanista en su intervención inicial este sábado ante el comité federal de su partido, que no se reunía desde marzo, también antes de la convocatoria de las generales del 28 de abril. Una cita sin estridencias y totalmente plácida para el secretario general. Sánchez alertó de que en el horizonte del 10-N apuntan tres grandes riesgos: la posibilidad de un Brexit duro, el enfriamiento de la economía internacional y la crisis de convivencia en Cataluña, "que amenaza con recrudecerse".

"Vamos a superar esta crisis. No tengáis ninguna duda", dijo como aperitivo a sus compañeros, y lo justificó en la desinflamación social de la pulsión separatista, ya que el apoyo a la vía unilateral y a la ruptura, el "camino a ninguna parte", ha decrecido. "Pero no podemos descartar nuevos momentos de tensión". Los socialistas han venido reclamando, añadió, "diálogo dentro de la Constitución, y dentro de la ley, ley y diálogo, por este orden, porque no puede haber diálogo fuera de la ley o para quebrantar la ley". Y de esa estrategia, aseguró, no se moverán.

"Su naufragio ha sido absoluto, pero están a tiempo de evitar mayores errores", dice Sánchez sobre los separatistas. "Vamos a superar esta crisis", añade


Enseguida se dirigió a los independentistas para pedirles que admitan que su "naufragio" ha sido "total", que han "fracasado", que han llevado a la sociedad catalana a un "callejón sin salida", que la "engañaron", que la llevaron a la "ralentización económica" para volcarse en un 'procés' que es inviable. El PSOE demanda así a los partidos separatistas que "reconozcan que engañaron" a los catalanes, que retornen a la legalidad y que "tiendan la mano" a la otra parte de Cataluña, la constitucionalista. "Su naufragio ha sido absoluto, pero están a tiempo de evitar mayores errores", avisó.

Defender con "serena firmeza" la ley

"Pido que condenen cualquier tipo de violencia que venga de algún grupúsculo del movimiento independentista", exigió de nuevo (ya lo hizo en Nueva York este miércoles) entre los aplausos de los miembros del comité. Porque España, siguió, es una "democracia plena", un Estado social y democrático de derecho, en la que no hay "presos políticos", sino ciudadanos procesados y recluidos en cárceles "administradas por la Generalitat y custodiados por sus funcionarios". Los socialistas no "distribuyen certificados de constitucionalidad", como hacen las derechas, pero sí "aman" la Carta Magna, y no pretenden "privatizarla", sino "compartirla con todos". Y lo que hacen y harán será "defender sin vacilaciones la Constitución". Un claro aviso de que si hubiera que aplicar de nuevo el 155, lo harán. No citó ese artículo, pero planeó en su discurso porque además él mismo lo lleva anticipando desde hace meses: si los separatistas se saltan la legalidad, como hicieron en 2017, el Ejecutivo actuará e intervendrá Cataluña. Ayer mismo, la portavoz del Gabinete en funciones, Isabel Celaá, adelantó que el Ejecutivo no tolerará "ningún ataque" a la Constitución ni al Estatut.

El presidente defiende la actuación de los jueces, las Fuerzas de Seguridad y en especial la Guardia Civil. El Gobierno defiende "ley y diálogo"

Sánchez defendió asimismo la actuación de los jueces, de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y de las policías autonómicas, por su labor de garantes de la "libertad y seguridad" de los ciudadanos. Pero también quiso reivindicar explícitamente "el buen trabajo de la Guardia Civil", la responsable del operativo de detención de los miembros de los CDR acusados de terrorismo, siete de ellos ahora en prisión sin fianza. "Por eso España necesita también un Gobierno progresista y estable", concluyó, para que garantice el "diálogo dentro de la ley" y "con serena firmeza el imperio de las leyes democráticas", remachó. No hizo referencia a las revelaciones publicadas este sábado en los medios, según las cuales uno de los arrestados aseguró que el 'president', Quim Torra, estaba involucrado en los planes para ocupar el Parlament.

Sánchez: el PSOE defenderá "sin vacilación" la ley y se erige en "alternativa a la parálisis"

El presidente señaló, durante su intervención, de algo más de 40 minutos, que la derecha no puede dar lecciones, porque el PSOE "no tiene zonas de sombra" donde no esté representado. Está "fuerte" en la España urbana y en la rural, se preocupa de los problemas de los 'riders' en las metrópolis pero también de las "angustias" de agricultores y ganaderos, y tiene presencia en todo el territorio. Puso dos ejemplos: solo en la provincia de Barcelona el PSC tiene más concejales que PP y Cs en toda Cataluña. Y tiene más ediles en Bizkaia que las derechas en todo Euskadi. De modo que no pueden hablar de España "con grandilocuencia" aquellos que son "residuales" en una parte del país. "Solo el PSOE puede ofrecer la estabilidad que España necesita tras años de bloqueo", insistió. En la Moncloa están convencidos de que la cuestión catalana, que siempre ha traído más réditos electorales a la derecha, puede ayudar al PSOE, ya que los ciudadanos pueden buscar refugio en el Ejecutivo.

Sánchez es consciente de que una parte de los ciudadanos y de la opinión pública le culpa de la repetición electoral. Él intentó desquitarse de esa acusación: tras haber vencido en cuatro comicios (las generales del 28 de abril y las autonómicas, municipales y europeas del 26 de mayo), el PSOE "no quería" ir a las urnas. Porque lo que más le "duele" es la "interinidad, la provisionalidad, el bloqueo y la parálisis". Así que este 10-N debe ser visto, dijo a sus compañeros, como una "enorme oportunidad" para defender el proyecto del partido, "salir del bloqueo" y "avanzar en justicia social".

No a la "bronca" ni al "mal rollo"

El proyecto de los socialistas, insistió el candidato, es "para cuatro años", "para una legislatura, y no para una investidura" solo. "Una vez más lo repito, sin perder un minuto en reproches". Sánchez estaba así aludiendo, indirectamente, a la demanda de coalición que le trasladó siempre Unidas Podemos, y que habría conducido a la inestabilidad al país más pronto que tarde. No quería salvar solo su reelección como presidente, sino asegurar toda una legislatura.

El líder llama a los suyos a reivindicarse como lo que son, la izquierda capaz de superar el "bloqueo", con "ideas claras", proyecto, programa y equipos

Los socialistas encaran su campaña desde su posición institucional, desde esa idea de "moderación" capaz de seducir a los votantes de izquierdas y aquellos más templados. La "mayoría cautelosa" de la que habla el jefe de Gabinete del presidente. Por eso el líder advirtió de que "a los que quieran bronca", se la dejan todo a ellos. O a los que quieran "mal rollo", "confrontación", o "destrucción". "Nosotros vamos a ir de frente, cara a cara a los ciudadanos, en positivo". El PSOE se erigirá así en "alternativa a la parálisis", como la única opción capaz de "superar el bloqueo", la que ofrece "certidumbre" donde otros "han contribuido a la incertidumbre", que preserva la estabilidad. Los socialistas son aquellos, repitió machaconamente, que tienen "ideas claras, programas y equipos". "No debemos fingir nada, simular nada", ni mirar "a los lados", sostuvo, en la misma línea que escribió hace una semana a las bases.

Sánchez: el PSOE defenderá "sin vacilación" la ley y se erige en "alternativa a la parálisis"

"Somos lo que somos, la izquierda consecuente, responsable, la socialdemocracia. Lo que hemos sido siempre, la izquierda transformadora", y la que exhibe "firmeza a la hora de defender el orden constitucional", pero que también "tiende la mano". La izquierda que es, añadió, "eficaz" en la gestión y que "destierra la corrupción" de la vida pública, la "izquierda que sueña", pero que a la vez no promete "nada imposible". La izquierda con "sentido común y altas dosis de responsabilidad". La izquierda "cabal" y "de gobierno", desde "los valores progresistas".

Esos son los raíles que guiarán la precampaña y campaña socialista. Sánchez declaró inaugurada una nueva fase. Más mirando hacia el futuro que al pasado. Suaviza así los ataques a Unidas Podemos, como ya adelantaba este diario. De hecho, no citó a la formación morada ni a su líder. Solo recordó que pese a la victoria del 28-A "se acabó imponiendo el bloqueo". "No merece la pena perder el tiempo por una victoria que el resto de actores no reconocieron, ni entregarse a los reproches a quienes lo impidieron". Toca dar una "respuesta a los ciudadanos", conminó.

Movilización "intensa"

En consecuencia, los socialistas tienen un "proyecto para cuatro años", un programa que se enriqueció con las aportaciones de la sociedad civil, ideas claras y un . Lo que se ventila en las urnas es, por tanto, que haya un Ejecutivo sólido, a su juicio. Pero también que se consolide el "avance" —o bien que retorne "el retroceso" que encarnan las derechas de PP y Ciudadanos y que dependerían, avisó, de la ultraderecha de Vox. Era su forma de agitar, como hiciera el 28-A, el miedo a un tripartito conservador, aunque esa bandera estará menos presente en esta campaña.

"Habrá abundancia de ofertas" el 10-N, dice sobre Errejón, pero "solo una garantiza un Gobierno estable, progresista y coherente", el PSOE

Sánchez demandó a los cuadros y a sus militantes que se movilicen a tope, de manera "intensa", en todos y cada uno de los puntos de España, para unas elecciones "cruciales". Porque hay que "salir a la calle" a explicar el proyecto. "Habrá abundancia de ofertas, cada vez hay más", dijo, para referirse implícitamente a Más País, el partido de Íñigo Errejón, pero "solo una garantiza un Gobierno estable, progresista y coherente, que es lo que necesita nuestro país para los próximos cuatro años", señaló entre aplausos. "Si logramos transmitir todo lo que está en juego nada nos va a detener", remachó.

Sánchez: el PSOE defenderá "sin vacilación" la ley y se erige en "alternativa a la parálisis"

Este comité federal se presentaba sin ninguna tensión interna. Apenas para lanzar la precampaña y visualizar el cierre de filas. Tal es la falta de turbulencias que fue destacable la ausencia de algunos barones, algunos por compromisos familiares (la andaluza Susana Díaz), otros por razones de agenda (el extremeño Guillermo Fernández Vara, el asturiano Adrián Barbón o la balear Francina Armengol), y otros por enfermedad (el manchego Emiliano García-Page).

Veinte dirigentes toman la palabra para aplaudir la gestión de las negociaciones y asegurar la máxima movilización de cara al 10-N

La reunión terminó pocos minutos después de las tres de la tarde, tras tres horas y media de debate. Y discurrió sin sobresaltos y con una sucesión de palabras de respaldo al presidente. Veinte miembros del comité intervinieron para aplaudir la gestión de las negociaciones, celebrar la sentencia del Supremo sobre la exhumación de Francisco Franco y asegurar que el aparato se pondrá en marcha para generar máxima movilización de aquí al 10-N. Ni siquiera se oyó una crítica del representante andaluz, Juan Cornejo, número dos de Díaz. No se manifestó, puertas adentro, preocupación por el 'efecto Errejón', aunque el secretario general de La Rioja, Paco Ocón, sí dio una que algunos gustó como mensaje fuerza para esta campaña: "Somos los únicos que podemos hacer más país". Sánchez agradeció los turnos de apoyo y el grado de unidad del partido, inédito en los últimos años.

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