LOS AUSENTES, LA BAZA DEL SOBERANISMO

Festival de presos y 'exiliados' en el inicio de la campaña catalana

No estaban los cabezas de lista, pero se hicieron notar a través de sendas misivas. La intención es atraerse a casi un 30% de indecisos que, según los sondeos, hay en Cataluña

Foto: El 'expresident' de la Generalitat Carles Puigdemont interviene por videoconferencia en el acto de inicio de campaña de JxCAT. (EFE)
El 'expresident' de la Generalitat Carles Puigdemont interviene por videoconferencia en el acto de inicio de campaña de JxCAT. (EFE)

Festival de presos y fugados en las listas catalanas. Los políticos acusados en el juicio que se está celebrando en el Tribunal Supremo por los hechos del 1-O y los fugados han sido los grandes protagonistas de la noche electoral del independentismo. Si hasta ahora Cataluña era la protagonista de las campañas electorales, este año serán los presos y los fugados quienes detenten ese honor. Ellos serán la principal baza electoral de ERC y JxCAT, como lo demuestra su protagonismo en las ceremonias de inicio de campaña. No estaban los cabezas de lista, pero se hicieron notar a través de sendas misivas. La intención es atraerse a casi un 30% de indecisos que, según los sondeos, hay todavía en Cataluña.

ERC lleva de cabeza de lista a Oriol Junqueras, exvicepresidente del Govern que estos días está siendo juzgado en el Supremo. Junqueras hizo pública una carta este jueves en la que pide al presidente español, Pedro Sánchez, negociar sin líneas rojas y sin cheques en blanco. Es el modo de acaparar titulares y de marcar perfil. Pero tampoco le hace falta mucho, porque es el favorito de los sondeos: por primera vez, ERC puede ganar en Cataluña unas elecciones generales.

Pura casualidad: el inicio de campaña coincide con el aniversario de Junqueras. Por eso, este jueves, el pueblo de Junqueras, Sant Vicenç dels Horts, vivió un día intenso: a las 5 de la tarde comenzó la fiesta del 50 cumpleaños del exvicepresidente encarcelado, en un acto en el que participaron, entre otros, el actual vicepresidente del Govern, Pere Aragonès, Diana Ribas (candidata a las europeas y esposa de Raül Romeva, exconsejero de Exteriores también juzgado), el ‘cupero’ Albert Botran o la hasta hace poco diputada de los comunes Elisenda Alamany (que irá de número 2 de Ernest Maragall en las municipales por ERC).

Fue una fiesta por todo lo alto, con una tarta de cumpleaños con 50 velas, un sentido mensaje (‘Por muchos años, Oriol’), un vídeo repasando la vida de Junqueras y muchos mensajes de amigos y conocidos, entre ellos el exconsejero fugado Toni Comín que ahora se ha pasado con armas y bagaje a las filas de Carles Puigdemont, tras peregrinar por el PSC y por ERC.

Fue una fiesta por todo lo alto, con una tarta de cumpleaños con 50 velas, un sentido mensaje: ‘Por muchos años, Oriol’

Unas horas más tarde, en la plaza de la Vila, a cinco minutos de la fiesta, comenzaba otra aún más importante: los actos del inicio de campaña, en los que participaron Aragonès, Gabriel Rufián, Joan Josep Nuet, la diputada Carolina Telechea, la alcaldesa de la localidad, Maite Aymerich y “Eugenia Parejo, la amiga andaluza de Junqueras”, según rezaba la nota oficial. En el escenario, muchas y enormes fotos de fondo con los candidatos y, especialmente, los encarcelados. Una escenografía de batalla dirigida directamente al corazón del ‘buen indepe’. Todo en el mismo pueblo, del que Junqueras ha sido alcalde las últimas legislaturas. Más culto a la personalidad del cabeza de lista y un homenaje al político acusado de rebelión. “Va de libertad”, recordaba el lema de campaña, con el doble sentido que cada uno quiera entender.

El número 2 es Gabriel Rufián, que en la última legislatura ya ofició como diputado junto a Joan Tardà (que figura simbólicamente como el diputado que cierra la lista). Junqueras fichó como número 4 a Joan Josep Nuet, hasta hace unos días diputado en el Parlament en el grupo de En Comú Podem. Nuet, que era el máximo dirigente de EUiA (la rama catalana de IU), creó el grupo Sobiranistes, que decidió escindirse de las candidaturas de los comunes y aliarse con ERC en una maniobra que ocasionó un gran enojo en las filas de Podemos.

Los republicanos sitúan también a la exconsejera de Trabajo Dolors Bassa (otra de las que se está juzgando en el Supremo) como cabeza de lista en Girona. Esquerra reserva al exconsejero de Exteriores Raül Romeva (también está siendo juzgado estos días), como candidato al Senado por Barcelona.

Puigdemont y Sánchez, ‘presentes’

La otra gran candidatura soberanista es Junts per Catalunya (JxCAT), que encabeza el encarcelado Jordi Sànchez, la mano derecha de Carles Puigdemont en la Crida Nacional y expresidente de la Asamblea Nacional Catalana (ANC). Le sigue la exconsejera de Cultura Laura Borràs, que será quien controle de cerca el grupo parlamentario en Madrid. En la lista por Barcelona, Puigdemont situó a uno de sus fieles: el hasta eurodiputado Ramon Tremosa, cuya cabeza de cartel para las europeas le fue usurpada por el propio Carles Puigdemont.

El acto de inicio de campaña contó con una nutrida representación. Tras un vídeo recordando la situación de los juzgados (‘339 días encarcelados’, recordaba el plasma), carteles y discursos 'ad hoc'. La hasta hace poco portavoz del Govern Elsa Artadi fue una de las oradoras junto a Laura Borràs y Míriam Nogueras. Y luego, Artur Mas, Quim Torra y Carles Puigdemont desde Waterloo, además de un mensaje de Jordi Sànchez desde la cárcel. Mucho discurso visceral y mucho culto a los presos y fugados.

Mas, Torra y Puigdemont desde Waterloo, además de un mensaje de Sànchez en la cárcel. Mucho discurso visceral y mucho culto a presos y fugados

Borràs ya lo dijo al iniciar su discurso: “Hoy no estamos todos”. Es un síntoma de por dónde irán los mensajes en esta campaña. Y luego leyó una carta a los presentes enviada desde la cárcel por Jordi Sànchez, en la que este afirma que “no nos presentamos para pedir perdón”, sino para “evitar un Gobierno entre PSOE y Ciudadanos”.

Quim Torra volvió a acusar al Gobierno español de represor, criticó el reciente auto de un juez de Barcelona imputando a 30 altos cargos de la Generalitat, agitó el fantasma de otra intervención de la Generalitat porque el PSOE “también aplicó el 155” y acabó reivindicando el voto soberanista: “JxCAT es la candidatura del sí al referéndum, el sí a la independencia”. Mas reivindicó a JxCAT como el único voto útil del independentismo y Puigdemont cerró el festival con similares consignas, al tiempo que lanzaba una última pulla a ERC, reclamando la “unidad política del soberanismo”.

En Girona, la lista es encabezada por Jaume Alonso-Cuevillas, abogado defensor de Puigdemont, mientras que de tercera va Marina Geli, exconsejera socialista de Salud reconvertida en independentista a las órdenes de Artur Mas. Cierra la candidatura en esta demarcación el catedrático Ramón Cotarelo.

Pero en Tarragona y Lleida quienes mandan son los presos. En la demarcación del sur el cabeza de cartel es Josep Rull, exconsejero de Territorio. En Lleida es Jordi Turull, exconsejero de Presidencia y exportavoz del Govern. Turull envió un cartel convocando al inicio de campaña en la estación de Renfe Lleida Pirineus con un sentido texto: “Hoy no me dejarán estar en el inicio de campaña. A pesar de la prisión, son más fuertes las convicciones y el compromiso que sus injusticias. Me honra mucho ser la voz de JxCAT por las comarcas de Lleida, Pirineos y Arán”.

Pagos de favores prestados

Para el Senado, los posconvergentes presentan por Barcelona al exconsejero de Cultura Lluís Puig, fugado en Bélgica junto a Puigdemont, y a Meritxell Lluís, esposa de Josep Rull. En Girona, el candidato estrella es el empresario Josep Maria Matamala, el que ha estado acompañando a Carles Puigdemont durante su estancia en Bélgica y que fue detenido junto a él en Alemania. Ello provoca la sensación de que las listas posconvergentes no han sido confeccionadas en base a méritos políticos, sino como compensación a servicios prestados.

En definitiva, comienza una campaña donde habrá presos por delante y por detrás, presos por el derecho y el revés. Que nadie se llame a engaño: los presos son, en estos momentos, el mejor reclamo electoral de los soberanistas y ERC y JxCAT lo saben, por eso explotan esta vena emocional. Toda sobreexposición a los medios es poca y los comicios son un gran altavoz con el que atraer el voto separatista, por lo que las dos candidaturas más potentes no dejan pasar la ocasión de aprovecharse. Se trata, en resumen, de seguir explotando la imagen de victimización que se viene denunciando desde hace años. Desde que se inició el ‘procés’ concretamente.

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