LA DIFÍCIL FORMACIÓN DE GOBIERNO

El PSOE resiste la presión de sus exministros y no cambia su no rotundo a Rajoy

Respeta la opinión de los firmantes del manifiesto que pide un Ejecutivo cuanto antes, pero insiste en que la responsabilidad es del PP, que ha de pactar con C's y CC y buscar la abstención de CDC y PNV

Foto: Pedro Sánchez charla con su número dos, César Luena, durante el pleno de constitución del Congreso de la XII Legislatura, este 19 de julio. (EFE)
Pedro Sánchez charla con su número dos, César Luena, durante el pleno de constitución del Congreso de la XII Legislatura, este 19 de julio. (EFE)

El no es no y sigue siendo no. No hay cambio en la hoja de ruta del PSOE, que continúa sintiéndose fortalecido en su apelación a que Mariano Rajoy prosiga su reinaugurada era de "buen rollo" con Convergència Democràtica y PNV. Y no habrá modificaciones por mucho que seis exministros y exdirigentes socialistas empujen para que haya Gobierno cuanto antes. 

Esa presión de notables como Javier Solana, Joaquín Almunia, José María Maravall, Mercedes Cabrera, César Antonio Molina o Tomás de la Quadra llegó a través de un manifiesto dirigido a los diputados electos y conocido en la tarde de este jueves. En él, los seis exministros, más exdirigentes políticos de distintas formaciones e intelectuales, hacen un llamamiento a los parlamentarios para que "eviten el absurdo de que los electores tengan que confiar la solución del problema a unas nuevas elecciones". "Sepan, pues, todos los líderes y todos los partidos que han competido ya por dos veces en las urnas que están obligados a realizar todos los esfuerzos y todos los sacrificios que fueren necesarios, incluso los más personales, para poner fin a esta improrrogable situación del sin-gobierno". Los firmantes, pues, indican el camino de salida a los cabezas de cartel, que se quiten de en medio si hace falta para procurar la gobernabilidad del país. Porque todas las fuerzas políticas "deben hacer honor a la confianza que los votantes les han entregado", sin que "quepan excusas ni paliativos para anteponer ventajas estratégicas o intereses partidistas". 

Los firmantes reclaman que se evite "el absurdo" de unas terceras elecciones, se busquen acuerdos y se realicen "todos los sacrificios, incluso personales"

El manifiesto considera "prioritario" investir "un Gobierno que cuente con el respaldo parlamentario suficiente para impulsar la estabilidad económica en el marco de nuestros compromisos europeos, para adoptar medidas sociales correctoras de las crecientes desigualdades y para emprender una reforma constitucional", entre otras cuestiones que juzgan urgentes, aparte de los temas candentes en política europea, como el refuerzo de la Unión, el Brexit, la lucha contra el terrorismo internacional o la crisis de los refugiados. Es momento, argumentan, de "buscar acuerdos y soluciones" y no de seguir "obsesionados por identificar culpables" para así eludir "responsabilidades indeclinables". 

Al documento [aquí en PDF] se adhieren personalidades como el exsecretario de Estado de Economía con Felipe González Guillermo de la Dehesa; el filósofo y fundador de UPYD Fernando Savater; los exparlamentarios del PP Gabriel Elorriaga y Cayetana Álvarez de Toledo; la exdiputada socialista Delia Blanco; el director de la Fundación Alternativas, Nicolás Sartorius; el exministro de Defensa con José María Aznar Eduardo Serra; los exmagistrados del Tribunal Constitucional Pablo Pérez Tremps y Manuel Aragón; la exdiputada de UPYD y del PSOE Irene Lozano; el expresidente del CIS Fernando Vallespín, o intelectuales y periodistas como Carmen Iglesias, José Antonio Zarzalejos, Miguel Ángel Aguilar, Manuel Gutiérrez Aragón, Benjamín Prado, Félix de Azúa o Andrés Trapiello. 

El PSOE resiste la presión de sus exministros y no cambia su no rotundo a Rajoy

Que sean "generosos" con el partido

Aunque el texto no tiene un destinatario concreto -no cita a ninguna formación, ni a ningún líder, ni expone cómo lograr esos pactos ni en torno a qué programa, ni quién debe ceder-, sí se suma a la presión ya ejercida hacia los socialistas por otros pesos pesados del partido, como Felipe González, Alfonso Guerra o Josep Borrell. Estos últimos sí hablaban directamente de la abstención del PSOE. El manifiesto no llega tan lejos, si bien las miradas hacia la formación de Pedro Sánchez son permanentes desde el 26-J, en buena medida porque el PP pone constantemente el foco en ella. 

El texto no se dirige a ningún partido ni a ningún líder, solo a los "diputados electos". "Es la libre opinión, y una opinión respetable", dicen en el círculo de Sánchez

"Es la libre opinión, y una opinión respetable", respondían fuentes próximas al líder socialista. Una consigna que repetían otros dirigentes de primer nivel, no solo en Ferraz, sino también en el grupo parlamentario. La réplica es la misma que cuando el expresidente González dio a conocer su parecer a través de una tribuna en el diario 'El País', justo antes del comité federal del partido que fijó la posición y decidió el no a Rajoy: respeto sí, pero viraje, no. "No altera nuestro planteamiento. Nosotros también creemos que hay que dar a España un Gobierno cuanto antes, pero Mariano puede hacerlo solo y sin el PSOE. Que se lo curren con sus aliados naturales", indicaba una integrante de la cúpula en el Congreso. Otro compañero de bancada recuerda que esos exministros y exdirigentes "hablan de un tiempo que ya pasó", porque hoy "la perspectiva es otra". "Ellos deberían ser generosos con el partido, igual que el partido lo fue con ellos", abunda este responsable del grupo. 

Joaquín Almunia y Javier Solana conversan en un acto de precampaña del PSOE de las generales del 20-D, el pasado 27 de noviembre en Madrid. (EFE)
Joaquín Almunia y Javier Solana conversan en un acto de precampaña del PSOE de las generales del 20-D, el pasado 27 de noviembre en Madrid. (EFE)

Con este espíritu encara la dirección del PSOE la reunión de Sánchez con el Rey del próximo jueves, 28 de julio. Con el no firme por delante. No habrá sorpresas. Y es posible que no las depare la ronda del monarca con los líderes de 14 fuerzas políticas con representación en el Congreso, que irán desfilando desde el martes, pasado el puente. No hay ningún pacto a la vista, ni números que den la investidura a Mariano Rajoy. Así, el fantasma del bloqueo persiste, y cuesta creer -al menos por ahora- que pueda haber nuevo Gobierno en la primera semana de agosto, como pretendía el presidente en funciones. De hecho, persiste la duda de qué hará Felipe VI a la vista de las conversaciones con los partidos. Si el PP no ha sumado ningún apoyo adicional a sus 137 escaños -por ahora solo cuenta con la abstención, que no el sí, de los 32 diputados de Ciudadanos-, puede que no haya encargo real o que el jefe del Estado proponga a Rajoy la formación de Gobierno y este pida más tiempo o decline la invitación, como hizo en enero, para no tener que morder el polvo de una investidura fallida. 

El líder adelantará el no a la investidura de Rajoy al Rey. La ronda de contactos comienza el martes sin ningún pacto amarrado y sin números para el PP

Entretanto, los 10 votos extra que obtuvieron el martes los candidatos a vicepresidente de la Mesa del Congreso en la sesión constitutiva de la XII Legislatura siguen aportando munición a los socialistas. Este jueves, el portavoz de Hacienda en la Cámara Baja, Pedro Saura, que presentó las primeras iniciativas económicas de este nuevo periodo, apremió a Rajoy a seguir trabajando en el camino del "buen rollo" con la antigua Convergència -ahora Partit Demòcrata Català- y el PNV para conseguir apoyos en la investidura. La fórmula ideal para el PSOE, y la que lo libera de toda presión, es que los populares cosechen 170 síes (de PP, C's y Coalición Canaria), 167 noes (de PSOE, Unidos Podemos, ERC y EH Bildu) y 13 abstenciones, las de los nacionalistas catalanes y vascos. Saura insistió en que su formación "no va a apoyar ni al PP ni a Rajoy" porque "son la antítesis de la modernidad y la regeneración democrática", que es lo que a su juicio más necesita España. El jefe del Ejecutivo, abundó, "es un político de principios del siglo XX" o incluso "de finales del XIX". 

El PSOE resiste la presión de sus exministros y no cambia su no rotundo a Rajoy

Incredulidad del PSOE con C's y los nacionalistas

Sin embargo, la vía del acuerdo del PP con Ciudadanos y a la vez nacionalistas y soberanistas parece complicada de articular. La formación naranja sigue advirtiendo de que su abstención puede revertirse y regresar al no si ve que el Ejecutivo está trenzando alianzas con los separatistas. El PP, en cambio, presiona para que mude al sí. El portavoz del partido emergente, Juan Carlos Girauta, señaló que para emigrar de la "abstención técnica" al respaldo se necesitaría que "la persona que se presenta a la presidencia del Gobierno no fuera la que es", Rajoy.

Los socialistas entienden que gestos como el de la Mesa o la mayor flexibilidad del Gobierno con Cataluña no son casuales. "Que sigan por ahí"

Y CDC y PNV, por su parte, ya han anunciado su rechazo a la reelección del jefe de los populares. Génova también distingue entre cuestiones "técnicas" como la constitución de la Mesa o los "gestos de cortesía parlamentaria", y las negociaciones políticas para la investidura, en las que ni cuentan ni quieren contar con los independentistas. "Pacto oculto" con ellos no hay, insistió este jueves el secretario general del grupo, José Antonio Bermúdez de Castro. Su compañero de partido, Fernando Martínez-Maillo, advirtió a C's de que si no se "arremanga" y da su sí a Rajoy, puede activarse una alternativa liderada por el PSOE con fuerzas nacionalistas que "sí da". 

Los socialistas no se creen ni las palabras del partido emergente ni las de los nacionalistas. Las de los primeros, porque están convencidos de que a Albert Rivera jamás le convendrán unas terceras elecciones, en las que correría el riesgo de "desaparecer". Y las de los segundos, porque "han mentido" en los últimos días, al negar con vehemencia que hubieran votado a los candidatos de PP y C's a las vicepresidencias de la Mesa o al menos no aclarar qué pasó y "a cambio de qué". La explicación más inmediata es que CDC podrá tener grupo propio, como el PNV se sienta ya en el órgano rector del Senado. 

El PSOE resiste la presión de sus exministros y no cambia su no rotundo a Rajoy

"Muy bien para seguir en el no"

Además, en Ferraz siguen viendo gestos que evidenciarían la distensión con Cataluña, como la reunión entre la vicepresidenta y el ministro de Hacienda, Soraya Sáenz de Santamaría y Cristóbal Montoro, con el número dos de la Generalitat, Oriol Junqueras, de la que salió la autorización del Ejecutivo central a que Cataluña emita deuda a corto plazo por 685 millones y el compromiso de La Moncloa a estudiar la conversión de deuda a corto plazo en deuda a largo, y que Junqueras cuantifica en 1.600 millones. "Están trabajando en la buena dirección, así que sigan por ahí. La verdad es que nosotros fuimos unos pringados trabajando horas y horas para redactar acuerdos, cuando Rajoy lo que hace es tirar de chequera", protesta una integrante de la ejecutiva.

El PSOE "no puede asumir la presión", porque actúa con claridad y los demás "juegan en el mercado persa", resume un miembro de la cúpula del grupo

"Todo esto nos viene muy bien para seguir en el no. Lo que está claro es que el PP no puede hacer lo que quiera a cada rato. Debe seguir intentando pactar con los mismos. Nos parece bien que acuerde con los nacionalistas. Lo malo es la vergüenza, la mentira y la falta de transparencia", protesta un miembro de la cúpula parlamentaria, que subraya que ninguna de las afirmaciones que hagan estos partidos ahora "hay que tomarla con seriedad", porque "ha habido pronunciamientos más categóricos que no se han cumplido", como la exigencia que tenía C's de que la presidencia del Congreso fuera de un color distinto al del inquilino de La Moncloa.

La conclusión de varios dirigentes consultados es coincidente: que el PSOE, que "ha jugado sus cartas con claridad", no puede "asumir la presión" cuando "los demás están jugando en el mercado persa", en palabras de un responsable del grupo. Así que si hay nuevos comicios, "será por culpa de ellos", remachan. Con estos mimbres, el camino hacia la abstención no se contempla por ahora. Y los críticos con Sánchez tampoco piden lo contrario. 

El PSOE resiste la presión de sus exministros y no cambia su no rotundo a Rajoy

Lo que sí duele en Ferraz es cómo el PP no recibe críticas internas ni externas por su diálogo con los nacionalistas, cuando Sánchez sí cosechó amonestaciones y advertencias de dentro y de fuera. De hecho, el comité federal del partido le prohibió taxativamente sentarse a una mesa con las formaciones que defendieran el derecho a decidir o fueran, directamente, separatistas. En el equipo de Sánchez, aunque recuerdan cómo ahora los barones críticos "no dicen nada ni levantan la mano por los pactos del PP" como sí alertaron antes cuando el líder no se separó de la hoja de ruta acordada, no hay, no obstante, arrepentimiento del camino seguido en el proceso de negociación de la pasada legislatura. En Ferraz entienden que no se trataba solo de salvar la investidura, sino de asegurar la gobernabilidad, y esta únicamente la podía proporcionar, a su juicio, un pacto del PSOE con Podemos y Ciudadanos. 

Entretanto, el PSOE seguirá con perfil bajo. Sánchez no reaparecerá, previsiblemente, hasta su entrevista con el Rey, el jueves 28. Su equipo se centrará en continuar presentando iniciativas parlamentarias -tiene preparadas una cincuentena, más las territoriales- y redoblando su no a Rajoy, en quien quiere desplazar toda la presión.

El peligro de tropezar con la Navidad

Las penúltimas elecciones generales se celebraron en una fecha atípica, un 20 de diciembre, a las puertas de la Navidad. Las siguientes, a punto de arrancar las vacaciones de verano, el 26 de junio. Los terceros comicios consecutivos podrían volver a coincidir con un periodo de descanso. 

El artículo 99 de la Constitución impone que la cuenta atrás hacia unas nuevas generales comienza con la primera votación de investidura. A partir de ahí hay dos meses para intentar lograr la elección de un presidente del Gobierno. Si pasado ese tiempo no hay un nuevo Ejecutivo, el Rey, con el refrendo del presidente del Congreso, firma el decreto de disolución automática de las Cámaras y la convocatoria de elecciones, que se celebrarán 54 días después. Eso hace que, para que los comicios tengan lugar en domingo, hace falta que el pleno del Parlamento acoja la primera votación un miércoles (así ocurrió el pasado 2 de marzo). De ahí que se abran una serie de fechas a partir de ahora. 

Primera votación el 3 de agosto. Era la opción barajada inicialmente por Mariano Rajoy. Eso haría que el decreto de disolución se publicara el martes 4 de octubre. Las generales serían el 27 de noviembre

Primera votación el 10 o el 17 de agosto. Esta alternativa lleva a que las Cortes se disuelvan el 11 o el 18 de octubre. Las elecciones se celebrarían justo antes o justo después del puente de la Constitución, el 4 o el 11 de diciembre. 

Primera votación el 24 de agosto. El BOE publicaría el real decreto el 25 de octubre y los comicios tendrían lugar en una fecha algo más 'normal', dentro de lo inédito de la situación, el 18 de diciembre

Primera votación el 31 de agosto o el 7 de septiembre. Esto haría que las Cámaras se disolviesen el 1 o el 8 de noviembre. Las elecciones caerían en plena Navidad, o el 25 de diciembre o el 1 de enero de 2017, Año Nuevo.

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