LA DIFÍCIL FORMACIÓN DE GOBIERNO

Sánchez vuelve a 'desaparecer' para desviar la presión de la investidura hacia Rajoy

Ferraz no prevé que el líder vuelva a comparecer hasta su entrevista con el Rey. La voz del partido, entretanto, la llevan distintos dirigentes y el peso se vuelca en las iniciativas parlamentarias

Foto: Pedro Sánchez entra en el pleno de constitución del Congreso de la XII Legislatura, este 19 de julio. (Reuters)
Pedro Sánchez entra en el pleno de constitución del Congreso de la XII Legislatura, este 19 de julio. (Reuters)

Otro periodo de invisibilidad. Otros cuantos días en los que Pedro Sánchez volverá a sumergirse en un discreto segundo plano, con la agenda pública vacía. Sin actos, sin visitas de contenido político fuera de Madrid, sin entrevistas en diarios, radios o televisiones. El secretario general vuelve a quitarse de en medio, al menos hasta que despache con el Rey, previsiblemente a finales de la próxima semana. Estira la estrategia que lleva desplegando desde el 26-J, con el propósito de escapar de la presión de la investidura y forzar que la atención se vuelque en Mariano Rajoy, puesto que es él quien tiene que intentar formar Gobierno con sus "aliados potenciales", entre los que "no está el PSOE", como siempre repiten él y sus portavoces. Pero las miradas vuelven a su partido porque la elección de un nuevo presidente del Gobierno sigue estando en el aire y salir del bloqueo puede depender de él. Entretanto, Ferraz ha optado por un perfil bajo, con una actividad pública mínima, y encargado a distintos portavoces que trasladen el sentir de la cúpula. Este miércoles, por ejemplo, recayó en Meritxell Batet, portavoz adjunta en el Congreso y secretaria de Estudios y Programas de la ejecutiva. Ella fue la que explicó las primeras iniciativas del grupo y la que advirtió a Ana Pastor de que tiene que poner ya en funcionamiento la Cámara Baja. La víspera, el protagonismo lo asumieron Antonio Hernando y César Luena

Sánchez ha restringido al máximo su exposición pública desde las últimas generales. Todo lo contrario a lo que ocurría en campaña -lógico, por otro lado- y en los meses anteriores, en los que intentó articular una mayoría con Podemos y Ciudadanos que le condujera a La Moncloa. Esa es la razón que los asesores del líder socialista esgrimen reiteradamente: que ahora ya no es el tiempo de Sánchez, sino de Rajoy, puesto que fue el PP quien ganó con holgura el 26-J y sacó 52 escaños de ventaja al PSOE, y el que tiene que arreglárselas solo para buscar apoyos. El resultado es que la hoja de ruta socialista, para desesperación de muchos dirigentes, sigue sin estar cien por cien clara, y todas las posibilidades están sobre la mesa. Desde una eventual abstención en caso de que el presidente en funciones se acerque a la mayoría absoluta hasta que ensaye una alternativa si el PP fracasa o sean inevitables unas terceras elecciones.

El secretario general solo ha comparecido cuatro veces desde el 26-J: la noche electoral, ante el comité del PSOE, ante el grupo y tras verse con Rajoy

Son cuatro. Cuatro las comparecencias públicas de Sánchez desde el 26-J, y solo una de ellas con preguntas. A saber: la valoración de resultados la noche electoral -ante militantes y simpatizantes congregados en Ferraz-; la intervención ante el comité federal, el 9 de julio; el discurso ante su grupo parlamentario, el pasado lunes, y la rueda de prensa que siguió a su entrevista con Mariano Rajoy en el Congreso, el 13, en la que se limitó a responder a seis informadores y donde no cerró las puertas a nada. A estas cuatro citas hay que añadir sus palabras en el patio de la Cámara Baja hace menos de una semana, en solidaridad con las víctimas del atentado de Niza. 

Sánchez vuelve a 'desaparecer' para desviar la presión de la investidura hacia Rajoy

El balón, para los nacionalistas

Pese a que los periodistas le han intentado abordar en todas esas ocasiones, el secretario general los ha rehuido, y ni siquiera se ha prestado a un corrillo informal, aunque sí se aprecia en él un rictus serio, grave. La última vez que se escapó de la prensa fue tras el pleno de constitución del Congreso, este martes. Fue de los primeros en salir del hemiciclo y dirigirse a su despacho. Y aunque justo tras la sesión comparecieron los principales líderes políticos -Pablo Iglesias (Podemos), Albert Rivera (Ciudadanos), Alberto Garzón (IU), Joan Tardà (ERC) y hasta el presidente en funciones-, él prefirió enviar a su portavoz parlamentario, Antonio Hernando, uno de sus escuderos preferidos y más eficaces.

Él fue el encargado de trasladar el último mensaje del PSOE respecto a la investidura: que el PP explore la "senda" que él mismo abrió con los nacionalistas, y busque su complicidad para la reelección de Rajoy. El mismo que al día siguiente repitió Meritxell Batet: tras la votación de la Mesa, el líder del PP tiene "muchas posibilidades" de mantenerse en La Moncloa, con la ayuda de CDC y PNV, aunque posteriormente C's ya dejó claro que se puede replantear su abstención si los conservadores pactan con esas formaciones. 

Ferraz alega que Sánchez tiene "actividad de despacho" y que no hay novedades: "Cuando no hay nada nuevo que contar, no hay por qué salir"

Sánchez mantendrá estos días "actividad de despacho" en Ferraz y "hablando con muchísima gente", explican en su entorno, sin dar más detalle. La previsión es que no vuelva a comparecer hasta que sea recibido por Felipe VI en la Zarzuela. Aún no se conoce el calendario de consultas del monarca con los líderes políticos, pero si la primera entrevista comenzara el martes -tras el festivo del lunes-, lo esperable es que el secretario general del PSOE, como segunda fuerza del país, no desfile hasta la última jornada de reuniones, justo antes que Rajoy, a finales de la semana que viene. 

Pablo Iglesias pasa delante de Mariano Rajoy durante el pleno de constitución del Congreso de la XII Legislatura, este martes. (EFE)
Pablo Iglesias pasa delante de Mariano Rajoy durante el pleno de constitución del Congreso de la XII Legislatura, este martes. (EFE)

"Cuando no hay nada nuevo que contar, no hay por qué salir. Las preguntas serían las mismas que ayer, y las respuestas igual. No es que Pedro se esconda, es que la posición está clara y la fijó en el comité federal: no a Rajoy, que vaya a la investidura, que amarre sus pactos con las derechas y asegure la gobernabilidad. Que sea el presidente el que diga, por ejemplo, cómo y con quién aprobará el techo de gasto y los Presupuestos de 2017. Nosotros estamos en posición de espera", explican desde Ferraz. 

En el equipo de Sánchez alegan que ahora "la presión está en otro sitio", en el PP, y también en Ciudadanos y en las formaciones nacionalistas. "Es Mariano el que tiene que responder cómo va a formar Gobierno. Pedro no tiene ese encargo. Además, el PSOE sí está, solo que el protagonismo no lo tiene que llevar la misma persona. El secretario general fijó posición y ahí seguimos", le excusan. En la sede federal valoran además que la estrategia de resguardar al líder "está funcionando bien", y por eso se mantendrá hasta nueva orden.

Pedro Sánchez, con la exdiputada nacional Susana Ros, el pasado 15 de julio en el FIB. ('Levante-EMV')
Pedro Sánchez, con la exdiputada nacional Susana Ros, el pasado 15 de julio en el FIB. ('Levante-EMV')

Lo que podría cambiar las cosas es que recibiera el encargo del Rey de intentar nuclear una alternativa en torno a él por segunda vez, posibilidad que barones y dirigentes sanchistas sí contemplan, pero que consideran una "locura" o una "pesadilla" algunos responsables próximos a él y, por descontado, los críticos.

Él, desde luego, no lo ha descartado, y para algunos fue significativo que el lunes, en la reunión con su grupo, dijera a puerta cerrada que hay que "sacar del limbo" a los diputados independentistas para la gobernabilidad. Frase que desde su entorno recalcaban que se refería más a Rajoy -para que se entienda con CDC y PNV- que a la opción de una segunda intentona. Sí es cierto que, cuando recibió la encomienda de Felipe VI, Sánchez y Hernando comparecían casi constantemente para dar cuenta de los avances en las negociaciones. Pero ahora, como se hartan de decir en la cúpula, "es el tiempo de Rajoy". 

Su equipo insiste en que es "el tiempo de Rajoy" y es él quien debe explicar cómo formará Gobierno con sus afines ideológicos. Sánchez, dicen, no es el candidato

De fondo también subyace la pretensión del PSOE de no descubrir todas sus cartas antes de tiempo. Y que los pasos futuros no están claros. Si el PP amarra 170 apoyos (los suyos, los 32 de Ciudadanos y el de Coalición Canaria), la presión sobre el PSOE aumentará. Habrá llegado el momento, como dicen los críticos, en que el PSOE no puede "bloquear" la gobernabilidad. Pero los repetidos noes de Sánchez y su dirección hacen presumir que la abstención a Rajoy es implanteable ahora y en el futuro. Y eso es lo que preocupa a los notables del partido. Como la pugna por el liderazgo no se ha resuelto, es probable que los barones de mayor peso no levanten la voz, para no quedar calcinados ante una militancia más reticente a dejar gobernar al PP. Y Sánchez, si algo ha demostrado, es resiliencia, una enorme capacidad de aguante a los embates de sus detractores. Él dispone del as en la manga de la consulta a las bases, a las que siempre invoca, para obtener de ellas un refrendo a su no rotundo al presidente en funciones. 

Sánchez vuelve a 'desaparecer' para desviar la presión de la investidura hacia Rajoy

También el control al Ejecutivo en funciones

Entretanto, el PSOE ya se ha puesto en marcha en el Congreso un día después de la constitución de las Cortes. Este miércoles, las portavoces adjuntas Meritxell Batet, Isabel Rodríguez y Marisol Pérez registraron una batería de 15 iniciativas parlamentarias, más las peticiones de comparecencia de los ministros Luis de Guindos y Cristóbal Montoro -para informar del cierre presupuestario de 2016 y la situación de España tras la apertura de un proceso sancionador desde Bruselas por incumplimiento de los objetivos de déficit- y la solicitud de creación de una comisión de investigación por el "caso claro de abuso de poder" en Interior.

El PSOE apremia a Pastor para que ponga en marcha el Congreso. Ha registrado 15 mociones, dos peticiones de comparecencia y una investigación

Entre las 15 mociones, se encuentran la derogación de las principales obras legislativas del Gobierno de Rajoy, como la reforma laboral y local, la Lomce o la 'ley mordaza', más la propuesta de subida del salario mínimo, la aprobación de un ingreso mínimo vital o la articulación de un pacto de Estado contra la violencia de género. Los socialistas también consideran que debe constituirse "de manera inmediata" la comisión de investigación sobre el 'caso Jorge Fernández Díaz', con el objetivo de que en unos tres meses estén listas las conclusiones. 

Batet defendió que el Congreso, "una vez constituido, tiene que empezar a estar a pleno rendimiento", como se puso en la corta legislatura pasada. Así que apremió a la nueva jefa de la Cámara, Ana Pastor, a que actúe igual que su antecesor, el socialista Patxi López. Los socialistas esperan que la presidenta ejerza su nuevo cargo "de manera institucional y no partidista", para "favorecer la actividad y el trabajo de todos los grupos, también el control al Gobierno", que fue uno de los caballos de batalla de los primeros meses del año, por la negativa del Ejecutivo en funciones a someterse a la fiscalización de un Parlamento que no lo eligió. La guerra Gobierno-Legislativo acabó en el Tribunal Constitucional, que aún no ha resuelto. El PSOE recela de Pastor porque, cuando era ministra de Fomento en funciones, se negó a acudir a la Cámara. 

Sánchez vuelve a 'desaparecer' para desviar la presión de la investidura hacia Rajoy

La dirigente socialista expresó su deseo de que Ciudadanos, su socio en la pasada legislatura, no disminuya la presión pese a haberse aliado con el PP para la formación de la Mesa. "Entiendo que no tiene por qué haber cambiado de criterio político y que seguirá apoyando dinamizar, potenciar y ponernos a trabajar lo antes posible", señaló. Poco después, respondió el partido naranja y dijo que sí, que el Congreso debe empezar a trabajar, y que parte de su tarea es el control al Gobierno, teniendo en cuenta que está en funciones. El número dos de Albert Rivera, José Manuel Villegas, adelantó que su grupo pedirá explicaciones a Fernández Díaz por sus grabaciones con el ya exjefe de la Oficina Antifraude de Cataluña. 

El PSOE, pues, seguirá presente a través de Batet, Hernando, Luena... Pero no con su secretario general en primera línea. Al menos, si se cumple a rajatabla la estrategia. 

"Tiene derecho a su vida privada"

Ha sido tan notable la 'huida' de Pedro Sánchez desde el 26-J, que todas sus apariciones públicas y no públicas han levantado una enorme expectación. El fin de semana posterior a las elecciones fue visto (y fotografiado) por un tuitero en Mojácar (Almería), donde estaba pasando unos días de descanso con su familia. 

Tras el comité federal del 9 de julio, se escapó a León y estuvo con Jesús Calleja, el conductor de 'Planeta Calleja' (Cuatro), con quien trenzó una amistad personal después de que fuera invitado a su programa (y se colgara de un aerogenerador de 70 metros y escalara el peñón alicantino de Ifach). El pasado fin de semana pasó las noches del viernes y sábado en el Festival Internacional de Benicàssim (FIB), en la zona vip, para ver a algunos de sus grupos favoritos, como Muse o La Habitación Roja. 

"Pedro es una persona normal, y sabe que tiene un índice de conocimiento público casi del cien por cien, así que es consciente de que si sale a la calle le van a parar. Pero él no se esconde", explican en su entorno. Subrayan, de hecho, que la organización del FIB estaba advertida de que este año iría porque le "cuadraba" bien y se mostró muy "agradecida" porque le dio más notoriedad al festival. Y si no dejó rastro de su presencia en Benicàssim en las redes sociales -como sí hizo la popular Andrea Levy, por ejemplo-, fue porque el secretario "publica pocas cosas de su vida personal". 

"Si alguien ve algo malo en que haga su vida privada como cualquiera, es que tiene un problema -le defienden en su equipo-. Pedro tiene todo el derecho del mundo a tenerla. Y no hace falta que salga en público todos los días, porque el PSOE tiene portavoces". En Ferraz sorprende que generen tanto morbo en los medios sus apariciones sin el mono de trabajo. Recuerdan que el año pasado, por ejemplo, acudió al festival de teatro de Mérida y no fue tan publicitado. "Él apoya mucho la cultura española, y tiene una actividad cultural tremenda. Pedro, siempre que puede, se escapa al cine o al teatro", abundan. 

¿Su destino este próximo fin de semana? Ferraz no lo revela. Porque eso pertenece a su esfera privada. Pero puede que esta vez también los tuiteros o los medios descubran el lugar elegido para escapar de la presión y los focos.

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