SÉPTIMO COMITÉ FEDERAL DE LOS SOCIALISTAS DESDE EL 20-D

Sánchez: "Somos y seremos la oposición y la alternativa y votaremos en contra de Rajoy"

El líder socialista sale de su silencio, esquiva la autocrítica y exige al PP que trabaje para buscar aliados y no mire al PSOE. No se sitúa en escenarios futuros ni abre la puerta por ahora a la abstención

Foto: Pedro Sánchez charla con su número dos, César Luena, en el arranque del comité federal del PSOE de este 9 de julio. (EFE)
Pedro Sánchez charla con su número dos, César Luena, en el arranque del comité federal del PSOE de este 9 de julio. (EFE)

No hubo sorpresas. Ni anuncios de última hora que pudieran coger desprevenidos a sus barones. Pedro Sánchez cumplió, al menos por ahora, con el guion oficial y, ante el comité federal del PSOE, reunido este sábado, se comprometió a liderar la oposición -una "oposición útil"- y a votar en contra de la investidura de Mariano Rajoy como presidente del Gobierno. Ese veto al PP sonó a definitivo, ya que no abrió explícitamente ninguna puerta a la abstención, pero tampoco se situó en el escenario más plausible: que no encuentre los apoyos necesarios para conseguir su reelección. Le pidió que se trabaje su investidura, que tienda puentes de diálogo, pero que no cuente con los socialistas para echarle una mano. Que el no sea definitivo o no se irá viendo. Por ahora, se mantiene.

En el comité federal de los socialistas de este sábado, el séptimo desde las elecciones generales del 20-D, Sánchez rompía así su silencio después de 13 días fuera de los focos, sin atender ninguna pregunta de los medios desde el 26-J. El secretario general quiso sacudirse la presión por la investidura y escuchar, en estos últimos días, a sus barones territoriales. Todos coincidieron en el no a la investidura de Mariano Rajoy, pero difirieron en la hoja de ruta posterior. Los de mayor peso orgánico, sus críticos, creen que no hay que descartar la abstención en caso de que el líder del PP no reúna los apoyos suficientes. Los más próximos al secretario general le piden que no cierre la puerta a encabezar un Gobierno alternativo.

"Le exijo que esta vez sí asuma su responsabilidad y ponga en marcha el reloj de la democracia, no espere a que el resto le resolvamos su problema", señala

Sánchez no hizo amago de quererlo intentarlo otra vez. En su intervención inicial y en abierto, de 22 minutos, en la que no hizo crítica por los pésimos resultados del 26-J -sí la hizo, en cambio, de los datos de Podemos-, el secretario general no abrió puertas de futuro. Aunque tampoco dijo cómo evitar unas terceras elecciones. El PP, dijo, como primera fuerza, tiene la "obligación de intentar la investidura y articular una mayoría parlamentaria", y tiene "mimbres" para lograrlo, porque hay una mayoría conservadora en el Congreso. Y "tiene la obligación de intentar la investidura".

[Consulta aquí la intervención íntegra de Pedro Sánchez en PDF]

"Le exijo que esta vez sí asuma su responsabilidad y ponga en marcha el reloj de la democracia", que no pegue la espantada, como ocurrió tras el 20-D. "Le exijo que se ponga a trabajar de verdad, que anuncie su voluntad de ir a la investidura" con sus aliados naturales, y "no espere a que el resto de partidos le resuelvan su problema". "España necesita un Gobierno y queremos democráticamente, lealmente y nítidamente hacer oposición a ese Gobierno. No sé si Rajoy quiere comprometerse con sus votantes, pero sí nos comprometemos hoy a liderar la oposición", a ser la "alternativa a la derecha".

Sánchez: "Somos y seremos la oposición y la alternativa y votaremos en contra de Rajoy"

"Cumpla con su responsabilidad"

Fue entonces cuando solemnizó el sentido del voto de su grupo: "No a la gran coalición, no a apoyar al Gobierno del PP desde fuera y no a la investidura. El PSOE votará en contra". Anuncio que fue seguido de un fuerte aplauso, el mayor de los pocos que jalonaron su intervención. "La alternativa al PP no puede ser la solución al PP, que se busque otros aliados, así de sencillo y así de claro". Y finalmente: "Los socialistas somos y seremos la oposición pero somos mucho más que eso, somos la alternativa. Esa es la clave, y votaremos en contra de Mariano Rajoy como presidente del Gobierno".

El líder no responde a la pregunta clave de qué hará el PSOE si la investidura embarranca y cómo evitar que se produzcan unas terceras elecciones

Sánchez subrayó que el PSOE va a "preservar por completo su capacidad de liderazgo de la oposición", su "autonomía", y para ello tiene por delante consolidarse como alternativa y ser capaz de "avanzar en la renovación política" de su proyecto, una precisión que podía ser entendida como un aperitivo del congreso federal que sigue aplazado y que discutirá su continuidad (o no) al frente del partido. "Los españoles decidieron que Rajoy formara gobierno y el PSOE lidere la oposición" y también "apostaron por un cambio" de las políticas del PP. "Pongámonos en marcha. Nuestra responsabilidad es de la la oposición firme al Gobierno conservador, aglutinar al mayor número posible de representantes del pueblo español para hacer un cambio real desde el ejercicio leal y democrático de la oposición". Esa precisión sonaba, porque no lo detalló, a que el PSOE aspira a gobernar desde el Parlamento, ya que el PP sólo dispone de 137 escaños de 350. "Para que haya oposición debe haber Gobierno, así que cumpla con su responsabilidad, acuerde un nuevo Gobierno porque depende de usted y no cuente con los socialistas para ello", le lanzó ya directamente a Rajoy.

En realidad, Sánchez daba vueltas sobre la misma idea. Pero no respondió -su discurso podía ser seguido por los periodistas a través de una tele de plasma instalada en la sala de prensa, igual que en otras ocasiones- a la pregunta clave: qué hacer si Rajoy no logra los respaldos suficientes, qué hará el PSOE. Porque de ocurrir esa hipótesis, no habría investidura y España se vería abocada a unas terceras elecciones a finales de 2016.

Sin asomo de autocrítica

El secretario general desnudó todo su discurso de autocrítica. No hizo un mínimo esbozo de por qué el PSOE ha perdido 120.000 votos y cinco escaños, y por qué no rentabilizó su pacto con Ciudadanos de la pasada legislatura, frustrada, lamentó de nuevo, por la "intransigencia y el bloqueo" de Podemos, que dio una "segunda oportunidad" a la derecha. Y aunque mostró su "insatisfacción" por los resultados -como hizo en la noche del 26-J-, y aunque señaló que no estará plenamente "satisfecho hasta que el PSOE se vuelva a convertir en primera fuerza política de este país"-, sí se confesó "orgulloso" por el comportamiento del PSOE en estas generales, pese a todas las dificultades. Comentario que fue secundado por el aplauso de varios miembros del comité, pero no por algunos presidentes autonómicos críticos como Javier Lambán, que esperaban una reflexión profunda de los datos de los comicios.

Sánchez carga duramente contra Podemos y su "fracaso": "Asistimos al declive electoral de Iglesias y al fortalecimiento del PSOE como opción de Gobierno"

Porque la campaña "ha sido dura". "Pero hemos mantenido el timón", se congratuló, "en las peores condiciones" y ante la "confluencia poderosa de intereses". Incluso el PSOE ha podido demostrar "fortaleza". "La derecha puede ganar elecciones pero no podrá acabar con el PSOE".

Los periodistas siguen la intervención de Pedro Sánchez desde la sala de prensa de Ferraz. (EFE)
Los periodistas siguen la intervención de Pedro Sánchez desde la sala de prensa de Ferraz. (EFE)

Unas elecciones, continuó, en las que los españoles decidieron que ganara el PP, en las que votaron a partidos que apuestan por el "cambio de políticas" y en las que dijeron que querían que la alternativa "siguiera siendo el PSOE". Fue aquí donde intercaló una crítica durísima a la formación morada: los ciudadanos frenaron el "intento de un conglomerado de más de 25 siglas" -Unidos Podemos- forjado para "derrotar al PSOE con el aplauso de la derecha". "Compartieron un mismo adversario", los socialistas, "y fracasaron". El "hijo político de [Julio] Anguita [Pablo Iglesias] fracasó como lo hizo el padre", el propio Anguita, en 1996. Ni uno ni otro, censuró, entendieron que el PSOE "hunde sus raíces en las mejores páginas de España" y "ha sido siempre y es el cauce por el que fluirán las fuerzas progresistas".

Sánchez: "Somos y seremos la oposición y la alternativa y votaremos en contra de Rajoy"

Sánchez aseguró que "Iglesias ha fracasado tres veces": en las pasadas autonómicas y municipales, en las generales del 20-D y en las del 26-J. El "precio" de ese fracaso ha sido el mantenimiento de Rajoy en La Moncloa. "Enhorabuena, señor Iglesias, todo un logro histórico". También le afeó que culpara "al electorado de izquierdas" de "cobardía", cuando ese atributo no "caracteriza" a los votantes progresistas. El "fracaso de la 'operación sorpaso'", coligió, se debe a su negativa a la investidura de un presidente socialista, y por eso "perdió un millón de votos". Enlazó aquí una conclusión llamativa: "Asistimos al declive electoral de Iglesias y al fortalecimiento del PSOE como opción de Gobierno".

Sánchez no introduce en su discurso en abierto la clave del próximo congreso, pero sí hace múltiples guiños a la militancia dos años después de ser elegido

El secretario general, sin decirlo, dio muestras de querer continuar al frente del partido y de comparecer en el próximo congreso -aún sin fecha- como el candidato de las bases. De hecho, lo primero que hizo en su intervención fue recordar su elección hace dos años y mostrar su "profundo agradecimiento a la militancia" por el apoyo que le ha prestado en este tiempo a él y a su ejecutiva. También presumió de que en estos 24 meses se han celebrado "trece comités federales, seis de ellos en los últimos seis meses", desde el 20-D, prueba de la "importancia" que le confiere a una dirección "colegiada y compartida" -algo muy discutido por los críticos, que le acusan de no consultarles- y a las bases, que fueron consultadas sobre el pacto con Ciudadanos. Ese tipo de guiños no eran casuales. Menos cuando en el partido se cruzan los dos debates, el de la investidura y el orgánico.

Al discurso de Sánchez siguió la petición de 48 palabras. El comité concluyó al cabo de casi seis horas, cerca de las 16.15. En su réplica, el secretario general tampoco aclaró dudas ni se situó en la siguiente pantalla, la que parece más probable a día de hoy: que la investidura de Rajoy encalle y haya que tomar una decisión para sortear unas terceras generales. Esta vez no hay siquiera resolución. Sólo un posicionamiento del partido: el no (al menos por ahora) a Rajoy.

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