EL FUTURO DE LOS SOCIALISTAS

Díaz se citó con líderes del PSOE en Madrid para asegurarles que peleará contra Sánchez

La presidenta habló con Zapatero, Rubalcaba, Madina y dirigentes próximos a él para subrayar que toca esperar y no hacer ruido, y advertir de que dará el paso cuando llegue el momento

Foto: Susana Díaz, flanqueada por Juan Cornejo y Máximo Díaz-Cano y rodeada de dirigentes del PSOE-A, a su llegada al comité federal del 2 de abril. (EFE)
Susana Díaz, flanqueada por Juan Cornejo y Máximo Díaz-Cano y rodeada de dirigentes del PSOE-A, a su llegada al comité federal del 2 de abril. (EFE)

Susana Díaz tenía una tarea pendiente en Madrid la semana pasada. No solo la de acudir al comité federal del PSOE del sábado, convocado para aplazar el congreso del partido hasta la formación de Gobierno. También para reunirse en privado con varios dirigentes y exdirigentes. José Luis Rodríguez Zapatero, Alfredo Pérez Rubalcaba, Eduardo Madina. Y más. A todos, para trasladarles el mensaje de que ahora toca estarse "quieto", sin perturbar el proceso de negociación de investidura, sin hacer un ruido que podría ser utilizado en su contra por Pedro Sánchez. Y también para tranquilizarles y advertirles de que cuando llegue el momento, ella sí dará el paso y disputará el cetro de Ferraz al secretario general. Que sí estará dispuesta a tomar las riendas del PSOE. Que ya no amaga y no da. 

La presidenta de la Junta de Andalucía se montó en un AVE el jueves con destino Madrid y procedente de Córdoba, donde había hecho unas breves y prudentes declaraciones a los medios: el comité federal tomaría la decisión sobre el congreso y Pablo Iglesias era un "artista" por renunciar a una Vicepresidencia del Gobierno que no había tenido. Nada más. En la capital, a su llegada, le esperaba una agenda cargada de contactos informales, en muchos casos alrededor de un café. El mismo jueves, según diversas fuentes consultadas, se entrevistó con el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, uno de sus principales valedores y con quien mantiene una relación muy fluida. "Nada que decir", apuntaron desde el gabinete del exjefe del Ejecutivo, sin desmentir en ningún caso el encuentro. 

En las horas siguientes, Díaz se reunió, por separado o en pequeños grupos, con varios dirigentes críticos con la gestión de Sánchez. Entre ellos, con Madina, rival del madrileño en las primarias internas de 2014. Díaz no dio entonces el paso adelante porque Madina no cedió y no se apartó de la carrera por la sucesión de Rubalcaba al frente del PSOE. Ella entonces movilizó su poderoso aparato andaluz y a la mayoría de las cúpulas regionales a favor de Sánchez. Pero a los pocos meses de aquel congreso extraordinario, al mismo tiempo que se enfriaba su relación con el secretario general, la presidenta andaluza recompuso por completo sus relaciones con el dirigente vasco.

Entre los madinistas con los que se reunió, algunos secretarios provinciales y dirigentes muy vinculados al rival de Sánchez en las primarias internas de 2014

El pasado viernes se reunió asimismo con otros destacados madinistas que ahora la apoyan sin fisuras, como la gallega Laura Seara; los secretarios provinciales de Palencia, Miriam Andrés, Alicante, David Cerdán, Salamanca, Fernando Pablos, y Menorca, Vicenç Tur; el exlíder de los socialistas de Castilla y León Julio Villarrubia, y el alcalde de Mislata (Valencia), Carlos Fernández Bielsa. A esa 'cumbre' en un hotel de la capital, que comenzó sobre las ocho y media de la tarde, asistió Juan Segovia, diputado en la Asamblea de Madrid, madinista de pura cepa y contrincante de Sara Hernández en la pugna por el liderazgo del PSOE-M en 2015.  

Negativa rotunda de sus entornos

Otra cita importante del pasado viernes, e inmediatamente anterior a esta última, fue la que mantuvo con Rubalcaba, según múltiples dirigentes consultados por El Confidencial y de acuerdo con el relato de varios testigos que les observaron caminar juntos sobre las 20 horas. No obstante, los entornos más próximos de la presidenta y del ex secretario general niegan con total rotundidad que se vieran justo ese día, y en la localidad en la que él reside, en la zona oeste de Madrid. Pero ambos hablan con frecuencia y guardan ahora una "excelente relación", reconstruida "totalmente" después de las hostilidades entre ambos de 2014, precisamente porque ella contribuyó a su caída tras la debacle de las europeas y por el desarrollo del proceso precongresual, pues la federación andaluza siempre pensó que Ferraz intentaba jugar a favor de Madina, obstaculizando el aterrizaje de la baronesa en Madrid. 

Rubalcaba, no obstante, se reúne a menudo con otros líderes territoriales -sus más cercanos son los presidentes de Asturias (Javier Fernández), Aragón (Javier Lambán) y Extremadura (Guillermo Fernández Vara), aparte de Díaz-, y también con miembros de la actual dirección federal, empezando por Sánchez. El círculo de Rubalcaba insiste en que "no quiere enredar, porque es malo para el PSOE en este momento", que habla "con todo aquel que se lo pide, con todos", y que no desea perder su "neutralidad" porque es "lo mejor" que puede hacer por su organización, pero muchos dirigentes subrayan que está volcado con Díaz, al igual que Zapatero y los exministros José Blanco y José Bono, los tres que más la animan a intentar dar su salto a Madrid. Con este último, por cierto, no se reunió estos días, pero sí conversan con asiduidad. 

Pedro Sánchez, con Micaela Navarro y César Luena, y el resto de su ejecutiva, en la reunión del comité federal del 2 de abril. (EFE)
Pedro Sánchez, con Micaela Navarro y César Luena, y el resto de su ejecutiva, en la reunión del comité federal del 2 de abril. (EFE)

Ya por la noche, Díaz cenó en un hotel cercano a la plaza de España y la calle de la Princesa de la capital con sus ocho secretarios provinciales andaluces. La acompañaban sus escuderos, Máximo Díaz-Cano, secretario general de la Presidencia de la Junta -su asesor de cabecera y uno de los que más la empujan a asumir el desafío de batallar contra Sánchez dentro de su círculo de confianza-, y Juan Cornejo, su secretario de Organización en el PSOE-A. En esa cena ella misma explicó que se había reunido en las últimas horas con cargos y exdirigentes del PSOE y les anticipó cuál sería el tono de su intervención, a puerta cerrada, en el comité federal del día siguiente

En la noche del viernes, Díaz cenó con sus ocho secretarios provinciales, con los que compartió su estrategia de cara al comité federal del sábado

Todos los presentes en los diversos encuentros que la presidenta mantuvo en su periplo madrileño, y también los miembros de la cúpula del PSOE andaluz, relatan una versión totalmente coincidente. Díaz insistió a sus interlocutores en que la prioridad es la formación de Gobierno, y que el partido debe "ayudar" a ese objetivo sin hacer ruido. Pero que si no se consigue -y eso se sabrá sobre el 23-24 de abril, para que en la semana siguiente, si hay pacto, se cumplan los trámites constitucionales y la investidura de Sánchez-, se entra en una fase distinta. La baronesa tranquilizó a sus fieles, sin ser cien por cien explícita, dándoles muestras de que esta vez no dejará pasar el tren y competirá en el 39º Congreso Federal contra el secretario general. El cónclave no tiene fecha. Ferraz quiere que se celebre cuando se constituya el nuevo Ejecutivo -sea ahora o después de la repetición de las generales del 26 de junio-, nunca antes. Los críticos, en cambio, barajan pedir su cabeza la misma noche electoral o provocar una caída y montar una gestora que convoque el congreso. Siempre si los resultados son malos, como esperan. "Ella está con ganas", aduce uno de los asistentes, que pide completa reserva de su identidad. Todos los testimonios apuntan en la misma dirección: que Díaz dejó más claro que nunca que se postulará. 

Antes, "coser" el PSOE

¿Pero emprenderá la batalla para el congreso o incluso en primarias? Aquí la mayoría de las fuentes consultadas convienen en que Díaz piensa en ser la secretaria general y que no le interesa La Moncloa ahora mismo, porque le obligaría a abandonar precipitadamente la Junta, sin tener ningún sucesor claro, y supondría abrir en canal el partido. Pero otros dirigentes creen que la baronesa podría plantearse competir en las primarias abiertas. Y sobre todo quieren que lo haga, porque entienden que con el mismo cartel electoral el PSOE está condenado a repetir sus malos resultados del 20-D. Así lo deslizó Bono el pasado sábado en una entrevista en 'La sexta noche'. "Ellos lo miran desde la desesperación de Madrid y de los territorios donde estamos mal -señala un secretario provincial andaluz-, y lo entendemos. Pero antes se necesita coser el partido. El PSOE no se puede permitir el lujo de una batalla abierta ahora y antes de unas posibles elecciones". De hecho, Díaz también trasladó el mensaje de que había que "apaciguarse", que los contrarios a Sánchez "no explotaran". 

Eduardo Madina, en la reunión del comité federal del pasado 28 de diciembre. (EFE)
Eduardo Madina, en la reunión del comité federal del pasado 28 de diciembre. (EFE)

Los barones críticos, que son los que disponen de ejércitos de militantes, tampoco son partidarios de abrir el melón interno hasta pasadas las generales del 26-J, si llegan. Ellos mismos no quisieron poner cortapisas a Sánchez a la hora de aplazar sin fecha el congreso. No obstante, la federación más dolida con el secretario general, aparte de Andalucía, es Valencia, a cuya cúpula sentó mal que el líder precisamente se reuniera, en su visita en Fallas, con el jefe provincial de Valencia, José Luis Ábalos, crítico con el presidente de la Generalitat, Ximo Puig. El PSPV sí manejó la idea de retrasar el cónclave sólo unas semanas. 

"Nadie duda de que ella está siendo muy activa y que espera su momento. Pero es normal que Susana no aclare si irá a las primarias, porque quizá ni ella misma lo tenga claro, y es un asunto demasiado trascendente", indica un responsable de alto nivel que habla frecuentemente con la presidenta. Más aún, Cornejo este lunes, igual que hizo la presidenta el sábado pasado, eludió pronunciarse sobre la candidatura de Sánchez en unas nuevas generales. El PSOE-A, dijo, hablará "llegado el momento", y ahora lo que procede es "conseguir la investidura". Cornejo no desmintió los contactos mantenidos por su jefa el jueves y viernes de la pasada semana y dijo que en todo caso es algo "normal". 

Desde el entorno de la baronesa andaluza, se insiste en que no hizo "turismo político" en la capital ni conspiró contra Sánchez, y que es su agenda privada

Fuentes próximas a Díaz subrayaron a este periódico que ella no hizo "turismo político" en Madrid, ni orquestó "aquelarres" contra Sánchez. Que de su vida privada "no tiene nada que comentar", ni entrará en "confirmaciones o desmentidos" de su agenda de reuniones, y que la noticia "no es ella", sino el proceso de negociación que protagoniza el secretario general, y de hecho intentará eludir en los siguientes días el foco de los medios. "Cuando llegue el 23 de abril, entonces se verá", señalaron, indicando que se abrirán los mecanismos de elección de un nuevo candidato vía primarias. El problema de estas es que, con el reglamento vigente en la mano, no da tiempo a celebrarlas, ya que requieren de dos meses de tiempo, y las listas del 26-J se tienen que registrar, como máximo, el 23 de mayo

En el entorno de Díaz sostienen que el mensaje de consumo interno que quería lanzar lo hizo a puerta cerrada en el comité, en una intervención que fue facilitada a los medios para evitar equívocos. En su discurso comentó, al final, que cuando se presentó a sus primarias en Andalucía, en 2013, "lo primero" que hizo fue pedirle al líder provincial de Jaén, Paco Reyes -principal referente crítico de su antecesor en la Junta, José Antonio Griñán- que la "ayudara" a levantar el partido. Lo mismo que demandó, sostuvo, a Antonio Gutiérrez Limones cuando le ganó en el congreso provincial de Sevilla, un año antes. Díaz recalcó que "ser diferente te obliga a sumar y ganar" y que esperaba que su modelo fuera "extrapolable" al conjunto del PSOE. 

Preocupación por los pactos

El mismo sábado se interpretó que era un reproche velado a Sánchez. Pero no era solo eso. Sus fieles lo interpretaron como un "mensaje de futuro", como la señal más clara de que estaba "postulándose" contra el secretario general, porque estaba contando qué modelo de partido tiene en Andalucía y cuál quiere para el conjunto del PSOE. Cornejo señaló en rueda de prensa que la idea principal es que el partido "tiene demostrado que cuanto más fuerte, más unido y más cohesionado, logra mejor la confianza de los ciudadanos". 

Díaz y Rodríguez Zapatero, en un mitin de campaña en Granada, el pasado 9 de diciembre. (EFE)
Díaz y Rodríguez Zapatero, en un mitin de campaña en Granada, el pasado 9 de diciembre. (EFE)

Díaz pasó en total dos días y medio en Madrid. Porque tras el comité federal se quedó en la capital unas horas más. En otras ocasiones, la presidenta llega al comité justa de tiempo o incluso algo tarde, en el primer AVE de la mañana hacia la capital. 

En el círculo del secretario general se declaran "sorprendidos" por la agenda de Díaz en Madrid y le reprochan que no pidiera entrevistarse con él

Sánchez tuvo conocimiento, antes y después del comité, "de los encuentros de Susana con Zapatero y Rubalcaba". "Pero estamos sorprendidos porque desconocíamos su completa agenda de reuniones en Madrid. Y también nos llama la atención que no haya pedido verse con el secretario general, que habría aceptado gustoso. Pedro, en cualquier caso, está centrado en formar Gobierno, y está convencido de que lo conseguirá", indicaron a este periódico fuentes muy próximas a Sánchez. 

La guerra, pues, sigue latente. La última tregua la marca el proceso de negociación, que Sánchez está convencido de que le llevará a La Moncloa. Los críticos, en cambio, están seguros de lo contrario, de que se repetirán las generales, y están muy alerta por si el líder incumple las líneas rojas marcadas el 28 de diciembre respecto a la cuestión independentista o por si se abraza a Podemos en un Gobierno de coalición y provoca el divorcio de Ciudadanos. La orden de Díaz es guardar silencio y dejarle maniobrar. 

La reunión a tres bandas se pospone hasta finales de semana

El reloj se va agotando, pero la prometida reunión a tres bandas entre PSOE, Podemos y Ciudadanos no llega aún. Los socialistas querían que la cita fuera antes del lunes, pero no pudo ser. Ahora se espera que se produzca a finales de semana, quizá el jueves. Martes y miércoles están completos porque hay pleno los dos días, en los que se ventilará el debate de iniciativas, la comparecencia de Mariano Rajoy a cuenta del Consejo Europeo del mes pasado y el conflicto de atribuciones que la oposición quiere elevar al Tribunal Constitucional por el rechazo del Gobierno en funciones a ser controlado por el Parlamento.

El portavoz de Economía de los socialistas en el Congreso, Pedro Saura, garantizó que su partido "va a trabajar por tierra, mar y aire" durante los próximos días para que haya un acuerdo con Podemos y C's que evite ir a nuevas elecciones. El número dos de la formación morada, Íñigo Errejón, se mostró "moderadamente optimista" ante el encuentro, y señaló que "las posibilidades de acuerdo, siendo muy prudente, son mejores". 

La formación naranja, en cambio, no comparte ese optimismo. Su número dos, José Manuel Villegas, sostuvo este lunes que ve margen para que Podemos se abstenga al acuerdo de PSOE y C's, pero cree "imposible" un acuerdo programático "a tres". El presidente del partido, Albert Rivera, advirtió de que su formación no hará concesiones en cuestiones nucleares como la igualdad de los españoles, la defensa del euro y el pacto antiterrorista o las cuestiones económicas y financieras. IU, cuyo concurso puede ser fundamental, tampoco ve próximo ninguna alianza múltiple. 

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