UN DOCUMENTO AL QUE HA TENIDO ACCESO EL CONFIDENCIAL

IU plantea una campaña "irreverente" en la que arrebata a Podemos la esencia del 15-M

La federación hará una campaña "sin miedo" ni "complejos", centrada en Garzón, sin atacar a Iglesias y haciendo bandera de los valores de la izquierda y proclamándose 'heredera' de los indignados

Foto: Alberto Garzón, presentando en la sede federal de IU su plan de lucha anticorrupción y de regeneración democrática, este pasado 24 de noviembre. (EFE)
Alberto Garzón, presentando en la sede federal de IU su plan de lucha anticorrupción y de regeneración democrática, este pasado 24 de noviembre. (EFE)

Una campaña "irreverente, insurgente, ilusionante", muy centrada en Alberto Garzón, que enarbole todas las banderas clásicas de la izquierda sin parecer aburrida ni anticuada. Que hable mucho del 15-M, que convoque incluso "un nuevo 15-M", que invoque ese espíritu de ruptura que inundó las calles españolas hace más de cuatro años. Y lo explique con mensajes "claros", "cristalinos", "sin miedo" y "sin complejos".

Es la estrategia de Izquierda Unida para el 20-D. En síntesis. La que viene relatada en el 'Plan general de campaña de las elecciones generales 2015', un documento de algo más de 30 páginas y al que ha tenido acceso El Confidencial. El texto desgrana el estilo y objetivos que seguirá la federación en las ya pocas semanas que quedan hasta la cita decisiva con las urnas, en las que se juega nada menos que su supervivencia y en las que tiene que hacer valer su corazón y sus propuestas frente a su más directo competidor, Podemos. Sabe que se trata de un reto "difícil", por el "doble bipartidismo" -el de PP y PSOE, y el de las dos fuerzas emergentes- y por el previsible "poco espacio mediático" que le quedará, pero se quiere centrar en sí misma y en sus electores, atendiendo a lo que hagan el resto de partidos, poniendo en evidencia sus "contradicciones", pero sin perder su "norte".

Esa declaración de principios quiere decir, como explican en la dirección, que Garzón rebajará el tono respecto a Podemos y el resto de rivales. Considera que el ensayo de la convergencia concluyó cuando Pablo Iglesias pegó el portazo, y hay que cerrar ese capítulo. "Si tenemos poco espacio, no podemos derrochar energía hablando de otros, hemos de contar lo que somos y cuáles son nuestras propuestas. Hay bastante consenso en que hicimos lo que teníamos que hacer y punto. Y tras el 20-D, ya se verá", cuentan en el equipo de campaña. Agregan que existe "bastante acuerdo interno" en que la mejor estrategia es esa, la política de no agresión hacia Podemos.

Entienden que lo mejor es señalar las diferencias para atraerse a aquellos votantes desencantados con la formación morada. Y no dejar de ser ellos mismos. "No debemos hacer una campaña que en una hipotética búsqueda de un diputado más, resulte en contradicción con la política de convergencia que hemos sostenido en este tiempo y que debe seguir siendo una apuesta de futuro", indica el texto.

La campaña "de las tres íes"

Pese a las dificultades objetivas, IU se ha conjurado, y así se percibe en su documento -dirigido por la jefa del comité electoral, Clara Alonso-, para desplegar una campaña en positivo, "ilusionante", "creativa". Y que, a diferencia de otros comicios, bascule mucho en torno al candidato. Un cambio cultural, porque la federación tradicionalmente se ha apoyado en el peso del colectivo, en su marca.

El candidato rebajará el tono frente a Iglesias, porque no quiere “derrochar la energía“ en la confrontación con él y sí en explicar su propuesta

IU denomina esta campaña "de las tres íes", por plantearla como "irreverente, insurgente e ilusionante". Lo primero, porque dice "la verdad" y no tiene "miedo" a "señalar a los culpables de la crisis". "Somos claros en nuestras propuestas y decimos las cosas sin ambigüedades", reza el texto. Implícitamente, alude a Podemos, que ha completado un "giro copernicano" en los últimos meses, como defienden en la cúpula de IU, centrando su mensaje y sus propuestas para no despertar recelos.

"Insurgente, porque tenemos la legitimidad de quien defiende lo justo en tiempos de excepción", prosigue. E "ilusionante" porque se lo "merecen" las bases de la federación y los "millones de personas afectadas por la crisis". Así que plantea una campaña "de denuncia, pero también constructiva, que mire al futuro", y que tenga como referencia también los ayuntamientos que conquistó la izquierda en las municipales y autonómicas del 24 de mayo. IU está convencida de su rumbo: "Una campaña que recoja la épica de la ruptura que supuso el 15-M, que emocione, que nos ayude a romper el conformismo. Una campaña con principios y valores sin miedo. Una campaña para construir un nuevo país. Un país sin miedo", subraya.

Alberto Garzón deja un mensaje de protesta en la pasarela de Pilarica de Valladolid, el pasado 9 de noviembre. (EFE)
Alberto Garzón deja un mensaje de protesta en la pasarela de Pilarica de Valladolid, el pasado 9 de noviembre. (EFE)

La federación articula su estrategia para el 20-D en torno a cinco ejes:

  • Centrada en el "capital político" de Alberto Garzón, fundamentalmente de puertas para fuera, hacia la ciudadanía y hacia los medios, que "no es incompatible con el liderazgo colectivo que se construirá con otros candidatos" de IU-Unidad Popular. Pero Garzón, en un escenario caracterizado por la omnipresencia de los líderes -Mariano Rajoy, Pedro Sánchez, Albert Rivera y Pablo Iglesias- es el "competidor natural" frente a los demás.

  • El rumbo propio: el nuevo país. Ese es el 'leitmotiv' de Garzón desde que se lanzó a la carrera de las primarias de IU hace un año. Un mensaje, el del "nuevo país", que le ha acompañado en estos meses, y que seguirá presente hasta las urnas. Con esa expresión, el candidato hace referencia a su propuesta de construcción de una España diferente, de proceso constituyente. IU presume de que ya es la única formación que defiende la elaboración de una nueva Carta Magna, ya que Podemos ha dado marcha atrás y ahora se conforma con una modificación de la Ley Fundamental. También el PSOE apuesta por una reforma.

    • IU-Unidad Popular aboga por un proceso "más amplio", edificado tanto por los partidos como por los movimientos sociales y la ciudadanía en general. Y, como hace a través de todo el documento, apela al espíritu de los indignados. "Hacemos una llamada a un nuevo 15-M como inicio del proceso de ruptura sociopolítica en el marco del Estado español. Para ello nos dirigimos al electorado de izquierda". Más aún: el proyecto de nuevo país "es la única propuesta que aborda los problemas de fondo del país desde los valores de la izquierda al servicio de las clases populares".

    • La federación quiere plasmar ese aroma del 15-M en los aspectos formales de la campaña (actos de proximidad, como las asambleas de los indignados, y no el clásico mitin) como en el fondo, ya que dirige su propuesta a "una mayoría social". Es un "proyecto de clase, rupturista, que no se deja corromper por falsos consensos", señala el texto.

Que nadie nos arrebate en el discurso de campaña una IU que se reclama del 15-M, de los movimientos sociales, de los sectores en lucha

  • La propuesta política. El documento insiste en que la campaña debe "acentuar el imaginario de una IU abierta a lo nuevo, unitaria, volcada en lo social y en la movilización". "Que nadie nos arrebate en el discurso de campaña una IU que se reclama del 15-M, de los movimientos sociales, de los sectores en lucha". La federación teje el hilo conductor desde el 15-M hasta el 24-M, haciendo hincapié en que la "izquierda transformadora puede gobernar". Ya lo dijo Garzón en la presentación de la candidatura de IU-Unidad Popular, que su lista pretendía mantener viva la llama de los indignados hasta el Congreso. Como también afirmó en una entrevista en El Confidencial que Podemos se había "olvidado" del 15-M en su búsqueda del centro. La dirección recalca que no se quiere "apropiar" del movimiento, pero sí reivindicar que aquellas eran sus propias demandas y que no las quiere dejar morir.

    • En este eje se enmarca la reivindicación de IU como fuerza combativa en la calle y en las instituciones.

    • "Programa, programa, programa". Se repesca una proclama clásica de Julio Anguita para insistir en que necesita dar a conocer "en positivo los elementos diferenciales" respecto a PP, PSOE, Podemos y Ciudadanos. Pero, al mismo tiempo, IU quiere "ponerse en valor a sí misma", alejándose de una campaña de "comparación y confrontación con otros en el espacio electoral de la izquierda".

    • ¿Y con relación a Podemos? "Aun teniendo en cuenta coincidencias programáticas -observa el documento-, entendemos que hay elementos claros diferenciales que nos permiten ocupar un espacio político propio".

    • El mensaje, dice IU, ha de ser "claro y cristalino", rememorando "los ecos" del 15-M, enfatizando la idea de ruptura democrática, convenciendo a los anteriores votantes de que IU no ha cambiado y sigue enarbolando sus banderas clásicas.

  • Una campaña militante. La federación dirige su campaña a sus bases. Las quiere despertar, que se impliquen en los actos y en las redes sociales. Pero también mira a los votantes indecisos.

  • Una campaña de IU-Unidad Popular. IU quiere subrayar que Unidad Popular, la marca con la que se presenta este 20-D, y que reúne a los colectivos, partidos e individuos con los que concurre, "no es una marca blanca" de la federación de Cayo Lara.

El documento pasa a describir a continuación los objetivos que se marca IU. Primero, lograr formar grupo parlamentario en el Congreso. Ese es su salvavidas. Y para ello necesita obtener un 5% de los votos en toda España, descontando Galicia y Cataluña, donde se presenta bajo las coaliciones En Marea y En Comú Podem, pero cuyos sufragios se imputan a esas alianzas, no a IU ni a la formación de Pablo Iglesias. IU anhela ser una "fuerza política determinante" en el nuevo tablero político, y asegurar que sus demandas están presentes en las Cortes. Una IU "fuerte" que "afronte el debate del nuevo ciclo político en las mejores condiciones".

El eje vertebrador es la apuesta por el “nuevo país“, el proceso constituyente, “rupturista“ y que “no se deja corromper por falsos consensos“

Sobre esos mimbres, IU promete construir una campaña "cercana, concreta y alternativa", desde el "activismo y protagonismo ciudadano", en positivo, optimista, "emocional" -la federación concluyó tras las europeas que Iglesias logró colarse con fuerza porque logró trasladar ilusión a los votantes-, "imaginativa y alegre", "volcada en la sociedad" y que apele al "voto republicano y contra la corrupción", que defiende lo público "y no deja impunes a quienes lo expolian".

Pasar a la acción

El texto llama a superar las "inercias" en las que se han movido anteriores campañas de IU. Un giro que, a juicio del comité electoral, es posible también por el carácter del candidato. Un joven de 30 años, economista, uno más de los indignados que participaron en el 15-M y con años de militancia a sus espaldas.

Garzón, en la presentación de la candidatura de Unidad Popular, el pasado 6 de noviembre. (EFE)
Garzón, en la presentación de la candidatura de Unidad Popular, el pasado 6 de noviembre. (EFE)

Los cambios se dejan sentir en tres aspectos. Uno, en el lenguaje, porque pide emplear un vocabulario que sea "reconocible" -izquierda, nuevo país y trabajadores como tripleta fundamental-. Dos, porque se reclama pasar de las etiquetas a la acción. Es decir, que demanda a sus cuadros y miembros de listas que no solo reivindiquen la identidad de IU-Unidad Popular. Quiere que bajen al ejemplo concreto: que para hablar de "discurso de clase" expliquen, por ejemplo, que hay que hacer bandera de la subida del salario mínimo. "Nosotros no escondemos lo que somos. Pero tan importante como ponernos adjetivos es explicar qué significan esos adjetivos", porque eso ayuda a "conectar con los votantes". Y tres, un discurso articulado en torno a la denuncia, la propuesta y el horizonte del nuevo país.

IU no quiere “esconder“ lo que es y afirma que no teme “señalar a los culpables de la crisis“. Su voluntad es lanzar mensajes “claros y cristalinos“

El documento señala que se debe trabajar para que el elector reconozca en IU valores como la "firmeza", la "coherencia", la "confianza" o la "solvencia en la alternativa". Es decir, que la candidatura no sea vista como una mera utopía, sino como una lista con propuestas realizables.

Pese al fracaso de la alianza con Podemos, IU no abjura del camino. En su texto, recuerda el itinerario y la convicción de que la convergencia era el mejor camino y cómo sigue llamando a esa unidad "sin renuncias ni flaquezas". Ese es el relato a transmitir, al igual que los marcos de referencia prioritarios que ha de esforzarse en impregnar, como la medida de trabajo garantizado, la mejora salarial, el pacifismo, el laicismo, la defensa de los servicios públicos, el proceso constituyente o el derecho a decidir.

Son esos, y no otros, los marcos en los quiere profundizar, y no caer en los de los adversarios. IU juzga que es la forma de combatir mensajes de la derecha como "subir o bajar impuestos", o que España está en la senda de la "recuperación". O del PSOE, que se movería en el paradigma "somos la única fuerza de la izquierda capaz de encabezar el cambio". O de Podemos, que dice que "izquierda y derecha son divisiones viejas e inútiles".

En concreto, frente a PSOE y Podemos, IU plantea hacer hincapié en la derogación de "todas las reformas laborales" y de "las dos reformas de las pensiones", en la reforma fiscal "justa", en la supresión de la enseñanza concertada o en la apuesta por la república. Sus enseñas de siempre.

Una paternidad colectiva y la confianza en la red de apoyos de militantes y voluntarios

El 'Plan general de campaña' para el 20-D, y al que ha tenido acceso este diario, comenzó a gestarse hace algo más de un mes. Las líneas generales fueron aprobadas en la Presidencia Federal del 26 de octubre y el documento final, en el comité electoral del 10 de noviembre. El texto fue coordinado por la jefa de campaña, Clara Alonso, y contó con las aportaciones de todas las áreas de trabajo (estrategia, organización y agenda, argumentarios, programa, red de apoyo, unidad popular, comunicación).

En la redacción participaron activamente los anteriores coordinadores de estrategia, Lara Hernández y Ramón Luque, que dejaron sus puestos la semana pasada. La nueva responsable de la estrategia es la madrileña Sira Abed Rego. El texto está confeccionado desde IU, aunque ha sido puesto en común con sus aliados de Unidad Popular. De hecho, se ha configurado un comité electoral mixto y se pide que se replique esa estructura mestiza en toda España. 

Las indicaciones contenidas en el informe han de bajar hasta las bases. Desplegarse sobre todo en los territorios en los que IU aspira a conservar su escaño y que son aquellos en los que Alberto Garzón se volcará durante la campaña (Madrid, Sevilla, Zaragoza, Valencia-Alicante y Málaga). 

Así, la federación se mantendrá en contacto hasta el 20-D con las federaciones y los respectivos candidatos. Pero a la vez contará con lo que llama "red de apoyo militante", encargado de coordinar y dinamizar la campaña en cada zona, y que se nutrirá tanto de cargos locales como de afiliados y voluntarios. 

El comité electoral se siente "optimista", porque percibe que las bases están animadas y con ganas, y cree que la recepción del mensaje de Garzón está creciendo. Él mismo lo ha asegurado en varias ocasiones: IU-Unidad Popular, dice, dará "la sorpresa" este 20-D. El reto, desde luego, no es fácil en un espacio que cada vez se achica más

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