han firmado tres documentos con medidas

Ciudadanos traga con Chaves y Susana Díaz acepta la limitación de mandatos

Los socialistas eluden responder con su patrimonio por el fraude de los ERE o los cursos si no hay financiación ilegal. El acuerdo, aseguran, no afectará a los pactos en las alcaldías

Foto: Imagen de la firma del acuerdo entre PSOE y Ciudadanos en Andalucía.
Imagen de la firma del acuerdo entre PSOE y Ciudadanos en Andalucía.

Susana Díaz será investida presidenta de la Junta de Andalucía la tarde del próximo jueves tras un calvario político de 80 días que la oposición le recuerda que se buscó al adelantar las elecciones andaluzas un año y tras semanas de negociaciones fallidas. Al final, el desbloqueo ha venido de la mano de Ciudadanos, cuyos nueve diputados darán el sí y permitirán la mayoría absoluta a la candidata socialista. El partido de Albert Rivera asume públicamente el desgaste que puede tener este gesto político en próximas citas electorales, incluidas las generales. Gran parte del electorado de este partido son exvotantes del Partido Popular y Ciudadanos sabe que recibirá duras críticas por permitir la continuidad de un gobierno socialista que enfrenta casos como el de los ERE o el fraude de los cursos de formación.

El partido de Rivera insiste en que actúan “por responsabilidad” y sin hacer cálculos electorales. La otra alternativa eran unas segundas elecciones en septiembre. Según han trasladado, el apoyo a Susana Díaz se ha decidido por unanimidad y sin fisuras en el partido. Su gran argumento es que se mantendrán en la oposición y no darán un cheque en blanco al PSOE. Advierten de que habrá un Gobierno en minoría y serán “absolutamente exigentes”.

Susana Díaz ha tanteado a Ciudadanos para hacer estable este acuerdo y alargarlo a más asuntos en una legislatura que sabe que será muy complicada. El partido de Albert Rivera insiste en que no aceptará ningún cambio de sillones y deja claro que más allá de la investidura su apoyo al PSOE no está garantizado. El candidato andaluz, Juan Marín, ha gobernado ocho años con los socialistas en la localidad de Sanlúcar de Barrameda (Cádiz). Sin embargo, descartan repetir esa fórmula en la Junta.

La firma del pacto de once folios que permitirá desbloquear el Gobierno andaluz corrió a cargo de los segundos espadas de los partidos. El documento contiene un total de 72 medidas de corte económico, relacionadas con los servicios públicos esenciales e incluye el pacto anticorrupción y de regeneración democrática que abandera Ciudadanos en el ámbito nacional. Eso sí, con matices. En este capítulo hay 35 medidas que en algunos casos han sido suavizadas por los socialistas. El PSOE no tendrá que responder con su patrimonio por los fondos defraudados en casos como los ERE o el fraude de los cursos de formación si no hay delito de financiación ilegal del partido. Sí se eliminarán los aforamientos a los diputados autonómicos y se limitarán los mandatos de los presidentes de la Junta. Susana Díaz asume que se apartará del cargo en un máximo de ocho años una vez que se reforme la norma electoral. Esta medida fue propuesta por su antecesor, José Antonio Griñán, y la candidata socialista nunca había querido refrendarla. Se constituirá una comisión de seguimiento y habrá fecha al cumplimiento de los acuerdos que, de momento, está en el aire.

“Si no echa a José Antonio Griñán y Manuel Chaves, sus padrinos políticos y expresidentes de la Junta, que están imputados por corrupción política, no cogeremos el teléfono”. Así se dirigía Albert Rivera a Susana Díaz la noche electoral en Andalucía. Dos meses y medio más tarde, Ciudadanos ha rebajado ostensiblemente su posición sobre la dimisión inmediata de los expresidentes. Ya no son líneas rojas. Aceptan esperar a que se pronuncie el Tribunal Supremo en las próximas semanas. Si la causa de los ERE sigue adelante y son imputados, deberán dejar sus escaños. El coordinador territorial de Ciudadanos en Andalucía, Manuel Buzón, aseguró que esperarán a que el juez instructor decida si pide o no el suplicatorio a Cortes. Esperan que quede resuelto a final de junio o principios de julio. Si se alarga, advierten, exigirían la renuncia. El documento endurece las incompatibilidades para evitar las puertas giratorias para los políticos y se insta a extender estas medidas al ámbito nacional.

PSOE y Ciudadanos firman también un pacto por la educación pública, se comprometen a contratar a un millar de profesores y sanitarios y a recuperar los presupuestos de los servicios esenciales, incluida la dependencia. En materia tributaria, se incluyen bajadas de impuestos en el IRPF para las clases medias y bajas e incentivos para los autónomos.

Ambos partidos desvincularon el acuerdo alcanzado en Andalucía de lo que ocurra el próximo sábado en los ayuntamientos andaluces. Cuatro capitales, Jaén, Málaga, Granada y Almería, dependen de acuerdos de Ciudadanos y Partido Popular. Las negociaciones, insistieron desde el partido de Rivera, son independientes. El pleno de investidura se celebrará finalmente la tarde del jueves. Después, la presidencia de Susana Díaz tendrá que ser ratificada por el Rey y publicada en el BOE. Si los plazos lo permiten, la socialista quiere tomar posesión el domingo y presentar su gobierno el lunes. No está cerrado. Se descarta la fecha del sábado, cuando será la constitución de los consistorios.

Rodríguez no respondió las llamadas de Díaz

La foto final que arroja la investidura certifica el desencuentro total entre Susana Díaz y la secretaria general de Podemos en Andalucía, Teresa Rodríguez, que lamentó el “portazo” a las negociaciones y se mostró convencida de que ha faltado “sinceridad” y los socialistas nunca estuvieron dispuestos a asumir sus medidas en materia de desahucios y recortes de altos cargos. Su comparecencia rezumó indignación y enfado. Confesó sentirse “estupefacta” por el resultado final. Los socialistas tampoco ocultaron sus profundas diferencias con Podemos y aseguraron que en ningún momento han encontrado disposición al diálogo. Es más, desde el Gobierno andaluz aseguran que Teresa Rodríguez no ha respondido a varias llamadas y mensajes personales de Susana Díaz, que tuvo que pedir la mediación de Pablo Iglesias para retomar los contactos. Ahora queda en el aire la alcaldía de Cádiz. La dirigente de Podemos desvinculó una vez más la negociación andaluza de ese ayuntamiento, donde su compañero y candidato de Cádiz Sí Se Puede podría alzarse al poder con el apoyo del PSOE. Fuentes socialistas aseguraron que cada vez lo ven más difícil, aunque no descartaron ningún escenario.

Firma del acuerdo entre el PSOE y Ciudadanos

 

Vídeo: firma del acuerdo entre el PSOE y Ciudadanos

La negociación de la investidura de Susana Díaz, que estrenó el nuevo mapa político de España sin mayorías sólidas y supeditado al diálogo político, ha sido un camino largo y lleno de sobresaltos en el que todas las posibilidades de alianzas han estado sobre la mesa y que ha tenido un alto coste para el liderazgo de la socialista. A partir de ahora puede venir lo más difícil. El PSOE ha mantenido conversaciones durante dos meses y medio con el PP, Ciudadanos y Podemos, dejando la puerta abierta a acuerdos con cualquiera de estas formaciones.

IU se descartó desde el primer minuto tras su fracasada coalición de gobierno. El PP trató de salvar sus alcaldías a cambio de la investidura andaluza y durante semanas se apartó de las negociaciones. Finalmente será el partido de Albert Rivera, que estuvo a punto de un acuerdo hace un mes y después dio marcha atrás a las puertas de las elecciones de mayo, el que desbloquee la situación aun asumiendo que puede pasarles factura electoral.

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