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Sorpaso de Eslovenia: ya supera en PIB per cápita a España por la lenta recuperación
  1. Economía
Problema coyuntural y estructural

Sorpaso de Eslovenia: ya supera en PIB per cápita a España por la lenta recuperación

España sigue perdiendo puestos en el 'ranking' europeo por sus problemas estructurales de productividad. La distancia al PIB per cápita de la eurozona está en máximos desde 1998

Foto: Imagen de la plaza de Colón en Madrid. (Reuters/Susana Vera)
Imagen de la plaza de Colón en Madrid. (Reuters/Susana Vera)
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Eslovenia superó a España en PIB per cápita durante el tercer trimestre del año por primera vez en la historia. Con un PIB de 6.360 euros por habitante a lo largo del verano (de julio a septiembre), adelantó a España, que se quedó con 6.230 euros por habitante, según los datos recién publicados por Eurostat. Este sorpaso responde a motivos coyunturales, por la intensidad de la crisis del coronavirus y la lentitud de la recuperación, pero también estructurales, ya que España sigue perdiendo puestos en la clasificación europea.

Eslovenia es uno de los países que conformaban la antigua República de Yugoslavia disgregada por diversos movimientos nacionalistas. El país entró en la Unión Europea en el año 2004 y adoptó el euro en 2007. Su crecimiento en las tres últimas décadas, desde la disolución de Yugoslavia, ha sido imparable gracias a su transformación productiva y a la entrada en el Mercado Único. El PIB de Eslovenia ha crecido el doble que el de España, en términos reales, desde el año 1995. Y eso a pesar de que el país sufrió la crisis del euro con dureza, característica que hace que la comparativa con España sea más relevante. Además, forma parte de la moneda común, lo que significa que los dos países tienen el mismo lastre de competitividad por tener una moneda fuerte.

Foto: Atardecer en el puerto de Dunkerque. (Reuters)

En el año 2001, antes de la entrada en circulación del euro, el PIB per cápita de España era un 43% superior al de Eslovenia, actualmente es un 2% inferior. Durante esos primeros años del euro, España consiguió mantener la brecha de producción con Eslovenia más o menos estable gracias al crecimiento dopado de España. Fueron los años de la gran convergencia hacia la media de la economía europea gracias a los tipos de interés reales muy bajos y al déficit por cuenta corriente disparado. En otras palabras, una burbuja de crédito financiada con ahorro extranjero. Pero fue un espejismo. En paralelo, la inversión productiva del país iba agonizando y la industria perdía peso en la producción nacional a pasos agigantados. El resultado fue de sobra conocido: el estallido de la burbuja y una década completa purgando los desequilibrios.

Por el contrario, Eslovenia ha conseguido grandes avances económicos en las tres últimas décadas. Y no solo en términos de PIB absoluto, sino en PIB per cápita, esto es, la producción por ciudadano. Su entrada en el Mercado Único supuso un gran salto adelante como el que logró España en los 80, lo que estimuló el crecimiento de la industria. Un solo dato muestra la divergencia entre los dos países: el valor añadido de la industria en términos reales (descontada la inflación) desde 2001 hasta 2019 creció apenas un 4% en España y se disparó un 70% en Eslovenia. Un incremento 16 veces superior.

El crecimiento de España en la última década ha sido extensivo, pero no intensivo. El avance del PIB se ha logrado incorporando a más trabajadores, en especial en sectores de bajo valor añadido, pero sin ganancias de productividad. El resultado se refleja en este indicador de PIB per cápita, que mide el volumen de producción nacional por cada ciudadano. Durante el verano, el PIB per cápita de Eslovenia fue un 2% superior al de España. Aquí entran en juego los factores coyunturales, ya que la crisis del coronavirus ha sido especialmente dura en España y la recuperación está siendo muy lenta. Tanto que el PIB per cápita de España sigue aún un 4% por debajo del que había en el verano de 2019, mientras que el de Eslovenia no solo ha recuperado los niveles prepandemia, sino que ha crecido un 6%.

Es posible que en los próximos trimestres España pueda recuperar este puesto que ha perdido respecto a Eslovenia a medida que vuelva el turismo internacional, pero la tendencia de fondo indica que Eslovenia terminará consolidando su situación por delante de España. Estos datos no están ajustados a paridad de poder adquisitivo, ya que este indicador cae con un retraso de más de un año (aún no están los datos de 2020), en cualquier caso, la brecha a favor de Eslovenia sería superior, ya que el coste de la vida en este país es inferior al de España. O, lo que es lo mismo, con el mismo nivel de producción se pueden adquirir más bienes y servicios.

Este gran contraste es el resultado, entre otras cuestiones, de la política económica que ha seguido España en las tres últimas décadas. Destaca especialmente la ausencia de una estrategia industrial siguiendo el lema de ‘la mejor política industrial es la que no existe’. El resultado es que el peso de la industria en el PIB es inferior al 15%, mientras que en Eslovenia alcanza el 24%, casi 10 puntos más.

Su potente industria hace que el país viva principalmente de sus exportaciones. En el año 2019 supusieron algo más del 65% de su PIB, mientras que en España no llegan al 25%. Y eso a pesar de que las empresas españolas hicieron un gran esfuerzo de internacionalización durante la crisis financiera ante el desplome de la demanda interna. Sin embargo, esa recuperación se cimentó sobre los bajos salarios y no sobre de la inversión, lo que ha lastrado el consumo de los hogares sin conseguir mejoras de la productividad.

La ausencia de una estrategia económica de largo plazo estuvo camuflada por el ‘milagro español’ de los años 2000, pero quedó expuesta tras el estallido de la burbuja. Desde 2007 hasta 2019 el PIB per cápita de España creció, en términos reales, apenas un 3,3%. Esto es, una media de apenas el 0,2% anual, lo que indica un estancamiento de la productividad. Por el contrario, Eslovenia creció un 11,6% en este periodo, casi cuatro veces más.

Foto: La vicepresidenta económica, Nadia Calviño. (EFE)

El estancamiento de España no es una cuestión común a todos los países grandes de la zona euro. Al contrario, en este periodo el PIB per cápita de la zona del euro creció más de un 6,6%, esto es, el doble que el de España. Y todo eso hasta el año 2019, esto es, sin contar el año y medio de la pandemia, en el que España ha sido el gran perdedor europeo. El resultado es que, durante el pasado verano, el PIB per cápita de la eurozona fue casi un 45% superior al de España: 9.020 euros en la eurozona por los 6.230 euros de España.

Esta brecha del PIB per cápita de España respecto a la eurozona no se producía desde el año 1998. Esto es, ha desaparecido toda la convergencia lograda con el euro. Es cierto que en los próximos trimestres España debería crecer más rápido que el resto del continente a medida que el turismo se reactive, sin embargo, lo que no está tan claro es que vaya a recuperar la brecha existente antes de 2020, ya que el país sale muy lastrado de la pandemia.

Además, antes de la crisis del coronavirus, España ya había perdido la tendencia a la convergencia que logró durante la fase de recuperación de la crisis del euro. Una vez que agotó el crecimiento cíclico y cerró el ‘output-gap’ (la brecha del producto) se acabó la convergencia. Esto es, cuando el país alcanza su situación de equilibrio, el ritmo de crecimiento que consigue no es superior al de la eurozona, sino igual o inferior. En ese momento, años 2018 y 2019, el PIB per cápita de la eurozona era un tercio superior al de España.

Esto evidencia un problema de crecimiento potencial en España que, si no se soluciona, impedirá al país acercarse a los niveles de producción del resto del continente. El crecimiento es positivo, pero el país también debe aspirar a lograr un crecimiento de calidad, con mayor inversión productiva y valor añadido. Los fondos europeos son la gran oportunidad que tiene España para lograr un salto de la productividad, ya que no solo elevarán la inversión, también deberán conllevar importantes reformas para mejorar el crecimiento potencial de la economía.

Eslovenia superó a España en PIB per cápita durante el tercer trimestre del año por primera vez en la historia. Con un PIB de 6.360 euros por habitante a lo largo del verano (de julio a septiembre), adelantó a España, que se quedó con 6.230 euros por habitante, según los datos recién publicados por Eurostat. Este sorpaso responde a motivos coyunturales, por la intensidad de la crisis del coronavirus y la lentitud de la recuperación, pero también estructurales, ya que España sigue perdiendo puestos en la clasificación europea.

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