Díaz se comprometió ante Bruselas a coordinar la reforma laboral con Calviño
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Ambas comparten protagonismo

Díaz se comprometió ante Bruselas a coordinar la reforma laboral con Calviño

UP denuncia injerencias de la vicepresidenta primera en las negociaciones para la reforma laboral, pero la realidad es que la coalición acordó que tendría un papel protagonista

Foto: La vicepresidanta Yolanda Díaz, junto al vicepresidente de la CE, Vladis Dombrovskis. (EFE)
La vicepresidanta Yolanda Díaz, junto al vicepresidente de la CE, Vladis Dombrovskis. (EFE)
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Unidas Podemos acusó al PSOE de incumplimiento "grave" en el pacto de coalición y solicitó una reunión "urgente" para revisar los "compromisos" que firmaron hace casi dos años. El detonante del conflicto es la reforma laboral, la que probablemente sea el mayor punto de fricción entre los dos socios. Hasta ahora el Ejecutivo ha sobrevivido cómodamente postergando esta reforma, pero ya se ha quedado sin margen porque la Comisión Europea exigió que los cambios en materia laboral estuvieran listos antes de final de año.

Ahora que la cuenta atrás empieza a apretar y que el Ministerio de Trabajo no está consiguiendo su objetivo de vencer las reticencias de la CEOE, es cuando han surgido los nervios. El estallido de la secretaria general de Podemos, Ione Belarra, por Twitter muestra la preocupación existente en el partido. Podemos quiere dejar claro que "las competencias le corresponden al Ministerio de Trabajo", como informa Iván Gil en esta noticia, y no quieren injerencias del Ministerio de Economía en la negociación de la reforma ni en su redacción.

Foto: La vicepresidenta de Trabajo de España, Yolanda Díaz. (EFE)

Sin embargo, el papel de la vicepresidenta económica, Nadia Calviño, no será secundario en ningún caso. Esto fue lo que aceptó la vicepresidenta de Trabajo, Yolanda Díaz, durante las negociaciones con Bruselas para el Plan de Recuperación: todas las reformas del componente del mercado laboral estarían coordinadas con el Ministerio de Asuntos Económicos. De esta forma, Díaz se comprometió a que Calviño participara de forma activa en todo este proceso, lo que también implica el diálogo con los agentes sociales.

En las reformas de la mayor parte de los componentes el encargado de la ejecución es el ministerio que posee la competencia, pero en este caso, el compromiso alcanzado con la Unión Europea es que el Ministerio de Trabajo tendrá que coordinarse con Economía. Para Bruselas, este compromiso minimiza el riesgo de que España derogue toda la reforma laboral del Partido Popular y aumenta las posibilidades de que el texto nazca a partir del acuerdo en el diálogo social. De hecho, en el documento no figura ningún compromiso a una derogación completa de la reforma laboral, sino a algunos cambios puntuales para reequilibrar las fuerzas de poder entre sindicatos y patronales y para controlar la subcontratación y reducir los tipos de contratos.

Díaz ha repetido recurrentemente que la reforma laboral saldrá adelante en tiempo y forma aunque no haya acuerdo en el diálogo social. Sin embargo, no fue esto lo que prometió a Bruselas. En concreto, el componente del mercado laboral asegura que "para que las reformas se puedan aplicar y tengan efectos que perduren en el tiempo, el Gobierno apuesta por acordar este conjunto de actuaciones en el marco del diálogo social [...], la ficha esboza cuáles son los objetivos y orientación de las políticas, cuya concreción será acordada con las organizaciones empresariales y los sindicatos".

"Soy clara: nos hemos fijado una fecha y hay que cumplirla", advirtió la vicepresidenta ya durante la pasada primavera

Díaz se comprometió con Bruselas a que los textos estarían acordados con los agentes sociales. Sin embargo, en sus declaraciones públicas, Díaz asegura que cumplirá los plazos pactados con la Comisión Europea sea como sea. No aceptará, por tanto, que la patronal bloquee 'sine die' los cambios normativos simplemente paralizando el acuerdo en el diálogo social. "Soy clara: nos hemos fijado una fecha y hay que cumplirla", advirtió la vicepresidenta ya durante la pasada primavera.

No se prevén impedimentos

El componente 23 del Plan de Recuperación, el de la reforma laboral, esconde otra gran sorpresa. El Gobierno estaba obligado a exponer cuáles eran los "principales impedimentos" para el cumplimiento de los compromisos adquiridos así como las "estrategias de solución para los mismos". Este apartado era especialmente delicado en la reforma laboral, porque las posiciones de Unidas Podemos y de los sindicatos están muy alejadas de las del PSOE y todavía más de las de la CEOE.

Foto: El presidente de CEOE, Antonio Garamendi. (EFE)

El Gobierno despachó este apartado con una respuesta optimista: "No se prevén impedimentos que dificulten la aprobación y la implementación de la reforma". Esta afirmación era atrevida al inicio del año por las posiciones de partida tan distanciadas de los participantes en el diálogo social. Pero el choque entre los socios de coalición ha mostrado que sí existen impedimentos para la aprobación de la reforma. Y ese impedimento no es la CEOE, sino la falta de acuerdo en el seno de la coalición.

El tiempo aprieta y a medida que pasan las semanas sin que avancen las negociaciones se complica la esperanza de que la reforma laboral nazca con acuerdo social. Para rematar las dudas, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, rehusó fijar una fecha para la reforma laboral el pasado viernes. En una entrevista concedida a la Cadena Ser, el presidente ni siquiera afirmó que la derogación de la reforma laboral estaría lista esta legislatura. Más dudas que confirman que los impedimentos que se preveían al inicio del año están más que justificados.

Unidas Podemos acusó al PSOE de incumplimiento "grave" en el pacto de coalición y solicitó una reunión "urgente" para revisar los "compromisos" que firmaron hace casi dos años. El detonante del conflicto es la reforma laboral, la que probablemente sea el mayor punto de fricción entre los dos socios. Hasta ahora el Ejecutivo ha sobrevivido cómodamente postergando esta reforma, pero ya se ha quedado sin margen porque la Comisión Europea exigió que los cambios en materia laboral estuvieran listos antes de final de año.

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