Batacazo del empleo en febrero: 44.400 parados más y 91.500 trabajadores en ERTE
  1. Economía
El paro supera los cuatro millones

Batacazo del empleo en febrero: 44.400 parados más y 91.500 trabajadores en ERTE

La afiliación efectiva, descontados los ERTE, se redujo en casi 71.000 personas, el peor febrero de toda la serie histórica. Los datos reflejan el impacto de las nuevas restricciones sobre la actividad

placeholder Foto: Imagen de una oficina de empleo en Madrid. (EFE)
Imagen de una oficina de empleo en Madrid. (EFE)

Febrero dejó datos muy negativos en el mercado laboral que muestran el agravamiento de la crisis a lo largo del mes, sobre todo en las primeras semanas, cuando las restricciones todavía eran muy severas. El mes de febrero, que tradicionalmente es positivo para el empleo, en esta ocasión deja a 91.500 trabajadores más en ERTE y un aumento del paro de 44.400 personas, superando los cuatro millones de desempleados por primera vez desde 2016. La afiliación efectiva (descontados los ERTE), se redujo en 71.900 personas, lo que supone el peor febrero de toda la serie histórica, empeorando también el febrero de 2009 tras la quiebra de Lehman Brothers. Sin duda, las severas restricciones para frenar la tercera ola del virus han afectado gravemente a la actividad económica, como ya venían mostrando los datos de consumo, lo que llevará a muchos analistas a rebajar sus previsiones de crecimiento para este trimestre.

[Consulte aquí los principales indicadores económicos]

Los ERTE consiguieron evitar una sangría en la afiliación, ya que las empresas mandaron a un expediente temporal a 91.500 trabajadores a lo largo del mes, pero esos datos enmascaran la destrucción de empleo y el aumento del paro. En total, a lo largo de febrero hubo casi 910.000 trabajadores en ERTE, el peor dato desde el mes de julio. La noticia positiva es que al final del mes ya quedaban menos de 900.000 trabajadores en ERTE, lo que apunta a una leve reactivación de la economía en la última semana de febero gracias al inicio de la desescalada.

El gráfico que mejor representa la situación del empleo en España es el de la de evolución diaria de la afiliación y evolución de la afiliación descontando los ERTE. Estos expedientes temporales han sido un gran alivio a la hora de limitar la destrucción de empleo, pero ocultan la verdadera situación del mercado laboral. Cuando se analiza la evolución de la afiliación excluyendo también a los trabajadores en ERTE se aprecia claramente una recaída del empleo desde las navidades que se intensificó en febrero. En concreto, desde mediados de diciembre hasta febrero se han perdido casi 400.000 afiliados efectivos como consecuencia de la tercera ola del virus y las severas restricciones a la actividad impuestas por las comunidades autónomas.

Los ERTE volvieron a centrarse en los sectores de la hostelería, el transporte y el ocio, que son aquellos que están directamente afectados por las restricciones a la actividad. Sin embargo, la debilidad de la economía afectó también a otros sectores. Si se observan los datos de afiliación total (sin descontar a los trabajadores en ERTE) el empleo aumentó en 20.000 personas en febrero. Este dato es igualmente malo, ya que en febrero la creación de empleo suele ser más intensa, de hecho, si se desestacionalizan las cifras, muestra una destrucción de 30.000 empleos.

Foto: Tiendas cerradas durante la campaña de rebajas. (EFE)

Si se baja a sectores concretos, se aprecia el impacto de la segunda ola. Por ejemplo, el de servicios administrativos y auxiliares, que son principalmente empleados de oficinas y jardineros, sufrió un descenso de la afiliación del 0,5% (6.700 empleos). Es la primera vez que esta actividad destruye empleo en un mes de febrero desde 2013 y es consecuencia del regreso al teletrabajo en muchas empresas por temor a los contagios. El comercio también se vio afectado por las restricciones y las decisiones de ahorro de los hogares, hasta el punto de destruir 20.000 empleos, un dato que no se veía también desde 2013. Incuso la industria frenó su recuperación en febrero, ya que incorporó a algo menos de 10.000 afiliados, el peor dato en un mes de febrero desde 2014.

Aunque los ERTE maquillan también los datos del paro, porque siguen siendo ocupados, el número de trabajadores desempleados sigue aumentando mes a mes. Es el resultado de las escasas oportunidades que orece el mercado laboral desde el estallido de la crisis que provoca que las personas que se incorporan al mercado laboral pasen directamente a engrosar el desempleo. Con estos 44.400 nuevos desempleados el paro escaló en febrero por encima de los cuatro millones de parados, cifra que no se veía desde el año 2016.

Los malos datos del mes de febrero muestran claramente la situación límite en la que se encuentran muchas empresas en España. Las restricciones frenaron la actividad y anticipan una contracción del PIB en el inicio del año. No solo eso, también anticipan que la situación económica seguirá siendo muy complicada hasta que la situación sanitaria no se normalice. Los datos de consumo muestran que las familias han optado por el ahorro en este inicio de año ante las dudas que generan los rebrotes y los problemas del proceso de vacunación. De esta forma, construyen un 'colchón' para poder elevar su consumo si en verano la situación sanitaria se normaliza o para tener reservas si la crisis empeora.

Afiliación Empleo ERTE Paro Economía
El redactor recomienda