aseguran que rompe la solidaridad

Las CCAA se rebelan contra la bilateralidad en la financiación autonómica

La reforma de la financiación autonómica encalla. Incluso antes de que el Gobierno haya hecho una propuesta formal. Sus socios valencianos de Compromís también protestan

Foto: La ministra de Hacienda, María Jesús Montero. (EFE)
La ministra de Hacienda, María Jesús Montero. (EFE)

La reforma de la financiación autonómica encalla. Incluso, antes de que el Gobierno haya hecho una propuesta formal. Por un lado, sus socios valencianos de Compromís ya han anunciado su decepción porque el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, haya avanzado que renuncia a presentar una reforma en lo que queda de legislatura, como había prometido en el debate de la moción de censura.

No acaban ahí las frustraciones. Algunas comunidades, entre ellas Madrid, se sienten incómodas por el hecho de que se haya sugerido la posibilidad de cerrar acuerdos bilaterales con las comunidades autónomas. Según fuentes autorizadas, esto sería lo mismo que dinamitar el Consejo de Política Fiscal y Financiera, el órgano en el que están representadas todas las CCAA además del Gobierno de la nación.

También en las listas socialistas hay una oposición total. La vicepresidenta de la Junta de Extremadura, Pilar Blanco-Morales, ha advertido de que no consentirán "espacios de bilateralidad" en los ámbitos que conciernen a cuestiones de "interés general", como "todas aquellas que tienen que ver" con el sistema de financiación autonómica.

Las CCAA se rebelan contra la bilateralidad en la financiación autonómica

El mensaje que llega del Principado de Asturias, donde gobierna el socialista Javier Fernández, es similar. El consejero de Presidencia y Participación Ciudadana, Guillermo Martínez, informa Europa Press, ha reiterado la petición al Gobierno central para convocar "cuanto antes" el Consejo de Política Fiscal y Financiera que permita abordar la reforma del modelo de financiación autonómica "de forma multilateral". "La reforma de la financiación solo puede abordarse de forma multilateral, no con pactos bilaterales, porque afecta al conjunto del Estado", ha advertido.

Lo que se teme es que el Gobierno intente llegar a acuerdos —en el seno de las comisiones bilaterales de cooperación— para atender exclusivamente las demandas de las comunidades autónomas peor financiadas. En particular, la Comunidad Valenciana, cuyo presidente, el socialista Ximo Puig, había puesto grandes esperanzas en una revisión global del actual modelo, que claramente perjudica a los valencianos.

El Gobierno, formalmente, no ha hablado por el momento de establecer acuerdos bilaterales, pero lo ha dejado caer de una forma un tanto sinuosa. Pedro Sánchez ha anunciado, en concreto, que se propone “mejorar” la financiación autonómica a corto plazo (en esta legislatura) y culminar la revisión a fondo” en la próxima legislatura. Algo que se ha interpretado como una forma de satisfacer no solo a los socios valencianos del Gobierno sino, también, a Andalucía. La nueva ministra de Hacienda, María Jesús Montero, siempre ha reclamado en sus tiempos de consejera del ramo andaluza una revisión del modelo.

La propia Susana Díaz dijo ayer que esperaba "sensibilidad" del Gobierno para que Andalucía reciba 4.000 millones adicionales de financiación, pero de forma "más transparente y más justa". Es decir, una especie de mensaje a navegantes en caso de que se opte por negociaciones bilaterales. Según Díaz, esos 4.000 millones son necesarios para que Andalucía pueda financiar servicios públicos fundamentales, como la educación, la sanidad o la dependencia.

El pacto del Botànic

El pacto del Botànic, formado en Valencia, tenía como uno de sus puntos esenciales la reforma del actual sistema, que no se ha revisado desde el año 2009, lo que supone incumplir todos los plazos. De hecho, si este Gobierno no acomete su reforma, el sistema habrá estado vigente nada menos que 11 años, cuando, en teoría, debe ser revisado a los cinco años. “No nos haga usted un Cristóbal Montoro”, le reprochó ayer gráficamente Joan Baldoví, el portavoz de Compromís, a Pedro Sánchez durante la sesión de control del Congreso.

El portavoz de Compromís, Joan Baldoví, en la sesión de control en el Congreso. (EFE)
El portavoz de Compromís, Joan Baldoví, en la sesión de control en el Congreso. (EFE)

Algunas comunidades, como Madrid, temen que el Gobierno, para contentar a sus socios, tome medidas aisladas al margen del Consejo de Política Fiscal y Financiera, lo que quebraría un modelo de financiación que se basa, precisamente, en la solidaridad interregional. Los fondos se reparten en función de la renta de cada comunidad autónoma y de otras particularidades (densidad de población o envejecimiento).

Las señales más inminentes sobre el futuro comportamiento del Gobierno se observarán dentro de pocas semanas La primera, en el momento en que el Ministerio de Hacienda presente sus objetivos de déficit para 2019 y el techo de gasto, y aunque la senda está pactada con Bruselas, el reparto del desequilibrio entre distintas administraciones puede variar alguna décima.

La segunda señal se dará en la primera quincena de julio, cuando Hacienda debe comunicar a las comunidades autónomas la cuantía de los anticipos a cuenta, una información clave para que los consejeros autonómicos puedan elaborar sus presupuestos.

Economía

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
15 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios