Rebajaría el rating si hubiese independencia

Moody's advierte que la escalada de tensión en Cataluña afecta a la deuda de España

La agencia de calificación considera que la solución pasa por que el Estado dé más autonomía fiscal y económica a la Generalitat dentro del marco constitucional

Foto: El president de la Generalitat, Carles Puigdemont, saluda al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy (EFE)
El president de la Generalitat, Carles Puigdemont, saluda al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy (EFE)

La tensión creciente entre España y Cataluña pone al país ante una situación desconocida y afecta a la billonaria deuda pública que el Tesoro tiene emitida en el mercado. Así lo considera la agencia de calificación Moody's, que ha publicado un informe en el que advierte del deterioro al que se enfrenta el 'rating' del Estado si el reto soberanista prosigue su escalada. La agencia explica que, aunque el Tribunal Constitucional ha tumbado la arquitectura que desarrolló el Parlament la semana pasada para dar cabida al referéndum y a una hipotética declaración unilateral de independencia, estos avances "suponen un paso más en la escalada de tensiones entre el Gobierno regional y el Gobierno central, lo que implica un impacto negativo para el crédito".

En el caso de que se produjera la independencia definitiva de Cataluña, "tendría implicaciones negativas para la deuda de España debido al tamaño de la región", alerta Moody's. Cataluña supone en torno al 19% del PIB nacional y el 16% de la población, lo que supone un fragmento significativo del país y, además, tiene una renta per cápita superior a la media. "Así, una independencia debilitaría la fortaleza económica de España", sentencia.

La escalada de tensión de los últimos años continuará marcando el escenario de las relaciones entre los dos gobiernos, considera Moody's. Sin embargo, la agencia considera que el referéndum planeado por el Govern carece de legitimidad debido a "la ausencia de una base legal y de un umbral mínimo de participación". Ante esta situación, Moody's considera que no se producirá la independencia, pero sí reconoce que la tensión actual ya genera efectos negativos sobre la deuda española. También afecta a la deuda catalana, que Moody's tiene en bono basura ('Ba3' con perspectiva negativa) y, aunque el debate sobre la independencia "no ha afectado al apoyo de liquidez que ofrece el Gobierno central a la región", la deuda de Cataluña "podría verse afectada negativamente si las tensiones políticas escalan más, disparando las dudas sobre la capacidad del Gobierno de proveer apoyo financiero a través del FLA (Fondo de Liquidez Autonómico)", sentencia Moody's.

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El escenario base para la agencia de calificación es que Cataluña siga dentro de España, pero considera que es necesario que el Estado negocie con la Generalitat la cesión de nuevas competencias, en especial una mayor autoridad fiscal y una reforma de la financiación regional. Eso sí, siempre que tenga cabida en los límites que fija la Constitución.

Se ha dado un paso más en la escalada de las tensiones entre Cataluña y España lo que tiene un impacto negativo para el crédito

Esta reforma también podría tener implicaciones para la calificación de España y de Cataluña, explica la agencia, aunque primero tendrían que verse cuáles son los detalles. "España es ya uno de los países más descentralizados de la UE en términos de gasto público, aunque las competencias en materia de recaudación de impuestos están más centralizadas", señala Moody's. A partir de este punto, cualquier cesión extra de soberanía podría mermar todavía más el bajo control que tiene el Estado sobre las cuentas autonómicas, lo que ha supuesto "una notable debilidad de España para la estrategia de reducción del déficit de los últimos años". En el caso de adoptarse pasos hacia una mayor descentralización de las finanzas públicas, la autonomía tendría que elevar su grado de responsabilidad para cumplir con los objetivos de estabilidad presupuestaria a los que se someten todos los países de la eurozona.

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En las últimas semanas han empezado a apreciarse las primeras tensiones en los mercados de deuda con el 'papel' español. Aunque no se ha producido un incremento significativo de los tipos, ya que el Banco Central Europeo mantiene el mercado controlado con su programa de compras, sí que existe un comportamiento peor que el del resto de países de la eurozona, lo que afecta a los diferenciales. Por ejemplo, la comparativa con la deuda italiana: en julio la distancia entre los dos bonos era de 64 puntos básicos a favor del español, diferencial que se ha recortado en los últimos días hasta los 40 puntos básicos, un estrechamiento que no se había visto en todo el año.

Una situación similar ocurre con la prima de riesgo (el diferencial con Alemania), que a finales de julio e inicios de agosto cayó por debajo de los 100 puntos básicos y que hoy supera ya los 121 puntos básicos. En cualquier caso, siguen siendo niveles muy positivos para la deuda española pero, como advierte Moody's, la tensión catalana está generando algunas dudas.

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Donde no se aprecian dudas es en el indicador de incertidumbre política que elabora mensualmente el IESE, que mantiene la inercia positiva de los últimos meses. "Esta tendencia a la baja de la incertidumbre indica una confianza en la economía española que no se está viendo afectada ni por la geopolítica mundial ni por el pulso secesionista catalán", explica el responsable del Índice, el profesor Miguel Ángel Ariño.

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