BRUSELAS METE TAMBIÉN PRESIÓN A ESPAÑA

Los expertos sugieren al Gobierno que suba el IVA para rebajar cotizaciones sociales

La reforma fiscal está en marcha -mañana el Gobierno conocerá el informe de los expertos-, pero su contenido está lejos de ser una cuestión nacional

Foto: El ministro de Economía, Luis de Guindos, conversa con el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro. (EFE)
El ministro de Economía, Luis de Guindos, conversa con el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro. (EFE)

La posibilidad de subir el IVA con el fin de rebajar cotizaciones sociales se abre paso. No es una decisión tomada, pero la Comisión de Expertos creada por el Gobierno para la reforma fiscal la incluye entre las propuestas que estudiará mañana, viernes, el Consejo de Ministros. Los expertos no incluyen ninguna propuesta concreta en esa dirección. Ni siquiera la intensidad de la medida, pero la sugieren como uno de los instrumentos más potentes para crear puestos de trabajo. 

No son los únicos que lo proponen. Un documento técnico de la Unión Europea recomienda a España lisa y llanamente que suba el IVA para poder rebajar las cotizaciones sociales. Pero es que hace apenas una semana, en Bilbao, la directora gerente del FMI, Christine Lagarde, abonó la misma idea. Y este martes, el ministro de Economía, Luis de Guindos, dio por hecho que se tocará el IVA, pero sin “modificaciones sustanciales”. El ministro Montoro ha hablado en ocasiones de ‘reclasificaciones’ de productos, pero en ningún caso de una subida generalizada.

No es la primera vez que Bruselas apunta que la reforma fiscal debe ir en esa dirección, pero lo relevante es que, por primera vez, cuantifica sus efectos. Y en concreto, estima que en cinco años el PIB crecería en torno al 1% anual si el Gobierno incrementa la imposición indirecta para compensar una rebaja de las cuotas que pagan trabajadores y empresarios a la Seguridad Social. A largo plazo, el aumento del PIB sería del 3,6%.

Según esas simulaciones, la causa de esos avances adicionales del producto interior bruto (PIB) tendría que ver, fundamentalmente, con el aumento del empleo. Y en particular se estima que la ocupación crecería entre el 1% y el 2,6% durante el próximo quinquenio. O el 3,7% a largo plazo.

El trabajo de la Unión Europea está elaborado por los economistas Janos Varga, Werner Roeger y Jan in’t Veld, y se refiere no sólo a España, sino también a Italia, Portugal y Grecia, sobre los que Bruselas ejerce una especial vigilancia. Como una cuestión de carácter general, se parte de la idea de que en estos países existen barreras de entrada al mercado de trabajo, y que, por lo tanto, si desaparecen la productividad tenderá a crecer. Los datos respecto del IVA, en todo caso, toman como referencia el año 2011, es decir, antes de que el Gobierno de Rajoy lo elevara de forma significativa (previamente se había hecho lo mismo en tiempos de Zapatero).

Reformas estructurales

Su conclusión es que sólo las reformas estructurales pueden aumentar el potencial de crecimiento de sus economías. Y en el caso del IVA se recuerda que la existencia de tipos sensiblemente más bajos en la imposición indirecta “dejan un margen de maniobra considerable” para trasladar parte de las cargas laborales al consumo. El informe no precisa cuánto deberían subirse los tipos de IVA para compensar un descenso de las cotizaciones. Tan sólo se precisa que las simulaciones se han hecho como si el IVA se situara en la media de los tres países con tipos impositivos más elevados.

El informe analiza las reformas en cinco ámbitos de la economía: competencia en los mercados de bienes servicios, barreras de entrada a la innovación tecnológica, estructura del sistema impositivo, inversión pública y privada en Investigación y Desarrollo (I+D) y habilidades de la fuerza laboral.

La posibilidad de subir el IVA para rebajar cotizaciones sociales forma parte de una estrategia general de política económica que se ha venido en denominar ‘devaluación fiscal’. Y su consecuencia, según un trabajo del servicio de estudios del BBVA, se traduciría en un incremento del precio de todos los bienes de consumo, incluidos los importados, sin modificar el precio de las exportaciones, que están exentas del IVA.

Por el contrario, la reducción en las cotizaciones disminuiría el coste de producción de las empresas, reduciendo el precio de los bienes producidos  en el mercado doméstico y compensando parcialmente el efecto del aumento del IVA sobre la cesta de la compra. El efecto neto sería un abaratamiento de las exportaciones y un encarecimiento de las importaciones, lo que propiciaría un aumento de la producción nacional y del empleo, al igual que en una devaluación del tipo de cambio. La parte negativa es que una subida del IVA incentiva la evasión fiscal, mientras que, al mismo tiempo, empeora la distribución de la renta, ya que los impuestos directos no son progresivos (se paga en función de la renta).

España es, tras Francia, Bélgica e Italia, uno de los países con cotizaciones sociales más elevadas de la zona euro. Dinamarca, por el contrario, se pone como ejemplo al ser el país que ha ido más allá en la sustitución de un impuesto por otro.

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