"Sé por qué me caí, pero no lo puedo decir"

Los sucesos 'paranormales' en Honda y el hermetismo de Márquez y Lorenzo

Ambos pilotos dan pistas sobre los problemas de su montura, pero se muestran reacios a explicarlos en profundidad. Los japoneses tienen un problema serio respecto a cursos anteriores

Foto: Márquez, con rostro serio junto a uno de sus mecánicos en el box de Austin. (EFE)
Márquez, con rostro serio junto a uno de sus mecánicos en el box de Austin. (EFE)

No todo reluce en Honda. Con Jorge Lorenzo intentando adaptarse lo antes posible a su nueva montura, ahora es Marc Márquez el que también tiene problemas. Así lo ha reflejado en la rueda de prensa previa al inicio de la primera tanda de libres del GP de Jerez. El de Cervera no olvida Austin y la caída que le privó de conseguir su séptima victoria consecutiva en el circuito. Lo que en un principio parecía solo un error humano del campéon del mundo tiene aparejado otro tipo de causa. Eso sí, la incógnita no ha quedado despejada porque el catalán ha tirado la piedra y escondido la mano ante los periodistas. "Entendimos por qué me caí, pero no lo puedo decir", sentenció enigmático.

Márquez llega a Jerez como cuarto de la general, pero podía haber aterrizado como primero. El traspiés en América cuando lideraba con comodidad fue un duro varapalo para sus intereses. Austin le encanta porque en su estilo agresivo las curvas ciegas y los constantes cambios de dirección le vienen como anillo al dedo. El catalán lideraba con un margen de tres segundos sobre su más inmediato perseguidor en aquel momento, Valentino Rossi, cuando llegó pasado a la curva doce, una de las más difíciles de todo el campeonato. Marc se fue al suelo al inclinar la moto más de lo debido. Una caída leve que no pudo salvar como otras tantas otras y que le obligó a abandonar y entrar en boxes enfadado. Parecía que el '93' había perdido el 'grip' de su rueda trasera debido también a los constantes baches que caracterizan el trazado, pero ahora sabemos que no fue lo único.

"Lo importante es saber por qué me caí. Ahora estoy ya bastante tranquilo. Durante el fin de semana ya dije que teníamos un problema que emergía de forma un poco imprevisible. Me había pasado en Argentina, pero lo pude salvar y ganar", explicó. Esas dificultades a las que se refiere el piloto tiene que ver con las marchas de su nueva montura. Según el de Cervera, a bajas revoluciones empiezan los problemas. "Hay que solucionarlo, no puedo decir qué es, hay muchas curvas en primera marcha y eso nos cuesta. Antes era nuestro punto fuerte y ahora es el débil", advirtió tras lograr la pole en la pista estadounidense.

Jorge Lorenzo, instantes antes de abandonar el GP de las Américas por un problema electrónico. (EFE)
Jorge Lorenzo, instantes antes de abandonar el GP de las Américas por un problema electrónico. (EFE)

Este tipo de problemas está suponiendo un quebradero de cabeza para la marca japonesa y también para sus pilotos. No es la primera vez que pasa esta temporada. Al problema de la poca potencia que genera la RC213V en marchas cortas se le suma también la escasa estabilidad que tanto Lorenzo como Márquez han detectado cuando sopla viento lateral. A ambos también se les ha salido la cadena (no es casualidad) y Lorenzo arrastra problemas con la electrónica desde que la lió con el embrague en la salida de Termas de Río Hondo. "Se cambiaron algunas pequeñas cosas en los botones para que yo me encontrase más cómodo y hacerme así la vida mejor, pero eso ha traído otros problemas [...] Creemos que tenemos la solución a los problemas, pero todo pasa por algo", ha advertido el balear este jueves a EFE.

La fiabilidad japonesa

Los constantes sucesos 'paranormales' también han afectado a Crutchlow, que, como Marc, besó el suelo del 'rodeo' americano y no sumó puntos para su fábrica. En Austin, los fallos de la firma del 'ala dorada' le costaron el peor resultado en 37 años y lo peor de todo no es eso, sino el hermetismo japonés. "No se han encendido las alarmas, pero cuando hay un mínimo problema nos paran todo, sacan los motores, se revisa la electrónica, se mira todo... Para Honda, la prioridad absoluta es la fiabilidad de la moto, eso está por encima incluso de un campeonato, es lo que más cuidan, que la moto no se rompa y acabe las carreras", aseguró para 'Motociclismo' Óscar Haro, CEO del equipo LRC - Honda, aportando un poco de luz al 'meollo'.

Márquez y Lorenzo no han tenido una pretemporada fácil al arrastrar problemas físicos que han mermado su preparación en este inicio de campeonato. Marc, que conoce la casa como nadie, ha logrado buenos resultados mercerd a esto. En cambio, para Lorenzo la 'burra' era una completa desconocida. El cambio le llegó tras tratarse del tobillo, el escafoides y recuperarse de una fisura en su costilla en un último golpe de mala suerte en Losail. Lejos de ponerle las cosas más fáciles, la Honda se ha mostrado poco amable. Los japoneses han ganado en velocidad este verano -ya le disputan las rectas a Ducati- pero han perdido en cuestiones de fiabilidad. Son más frágiles. El famoso 'spoiler' del basculante que le copiaron a los italianos y que les iba a dotar de estabilidad ha resultado insuficiente, aunque todavía deben recorrer más kilómetros con él para entenderlo mejor.

El olor a gasolina ya envuelve Jerez y este próximo fin de semana Honda tiene la oportunidad de empezar a demostrar su verdadero potencial, que tiene que ir más allá de la calidad de su afamado 'Dream Team'.

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