la obsesión de zinédine zidane

La red de Thibaut Courtois y por qué se habla en el Real Madrid de tener el 'culo apretado'

En el Real Madrid están convencidos de que pueden ganar la Liga si son capaces de superarse como un equipo compacto y sin despistes en defensa y Courtois mantiene su alto nivel

Foto: Thibaut Courtois en una acción durante el Clásico entre el Real Madrid y el Barcelona en el Bernabéu. (Efe)
Thibaut Courtois en una acción durante el Clásico entre el Real Madrid y el Barcelona en el Bernabéu. (Efe)

El Real Madrid quiere y pretende ganar esta Liga con una buena defensa y la red de Thibaut Courtois. En esta obsesión de Zinédine Zidane por no encajar goles se habla ya de jugar con el 'culo apretado'. Una expresión coloquial aplicada en el fútbol cuando tienes que hacer un último esfuerzo de resistencia. Supervivencia para lograr el éxito. El gol y la falta de un especialista no le preocupa tanto como hacer compactas todas las líneas y tener esa frescura o energía en las piernas y en la cabeza. Aguantar de principio a fin para manejar los partidos desde una buena defensa. El gol llegará en una acción por calidad o inspiración individual (como la que protagonizó Kroos en el Clásico apuntando el desmarque de Vinicius). Existe, además, la convicción de que ofensivamente se puede hacer daño con los centros al área y el juego a balón parado.

El equilibrio, donde no llegan los tentáculos de Casemiro y el equipo se parte, lo compensa Courtois en un Real Madrid que no quiere perder la solidez defensiva. La virtud del equipo de Zidane está atrás y tiene una fortísima dependencia del portero. Courtois es la red. El sostén que juega a la espalda de los dos centrales (Sergio Ramos y Varane). En los costados y en el medio hay de todo un poco. Destaca la robustez de Mendy, Casemiro y Fede Valverde. Son los registros defensivos los que le dan la razón al equipo de Zidane para seguir la línea que el entrenador marca a sus jugadores y no se puede abandonar: defender bien es lo primero. A falta de doce jornadas para que concluya la Liga es el equipo menos goleado (17 tantos en contra) y ha conseguido dejar en 17 encuentros la portería a cero. Si vuelven a aparecer los despistes y los desajustes se romperá el bloque con la fragilidad que se vio en partidos como contra el Celta y el Manchester City.

Sergio Ramos despeja un balón ante Griezmann en el Clásico. (Efe)
Sergio Ramos despeja un balón ante Griezmann en el Clásico. (Efe)

¿Es suficiente con dar prioridad a la apuesta defensiva para ser campeón de Liga? En el Real Madrid están convencidos de que es posible si se aprende de los últimos errores y se vuelven a hacer fuertes en casa. El ejemplo es el Clásico. Del Bernabéu se han escapado muchos puntos en la Liga (cuatro empates) y han sacado tajada el Brujas y el Paris Saint Germain en la Champions y la Real Sociedad en la Copa del Rey. La fragilidad y los despistes son corregibles. Los problemas con la pegada tienen una solución más compleja. Se cuenta, principalmente, con el rendimiento que ofrece Thibaut Courtois. El portero está marcando las diferencias en el plan de solidez y perfección defensiva que quiere el cuerpo técnico.

No más cantadas

Todavía no se sabe qué le sucedió a Courtois en el gol que recibió contra el Levante. Fue extraño. Un cantadón. Bajó los brazos en un disparo que se coló por la escuadra y significó la derrota del Real Madrid. El error no hizo mella en los siguientes partidos. El belga ha tenido actuaciones destacadas contra el Manchester City y el Barcelona y si su equipo tiene vida en la Champions, alguna opción de remontada en casa de Guardiola, es en gran parte a la goleada que evitó el guardameta. Lo mismo se puede decir de sus intervenciones, en el primer tiempo, en el Clásico. Lo que quitó en Levante lo dio contra el City y el Barça. No quiere más cantadas.

Se puede hablar, entonces, del impacto que tiene el portero belga en la regularidad del Real Madrid en la Liga. Courtois da seguridad atrás. Cuando el equipo pierde la consistencia tiene la red de Thibaut Courtois. El belga atraviesa un momento dulce y su influencia es igual o, incluso, más determinante en diferentes fases de un partido que la que tiene Benzema en el otro área. Cuando acabó el Clásico, por mirar con perspectiva cómo se consiguió la victoria contra el equipo azulgrana, Sergio Ramos fue de los primeros que fue a abrazar a Cortouis. Había una sensación, en el descanso, de haber evitado el descalabro gracias a las paradas del guardameta. Después se produjo la reacción. Se destaca el paso adelante del equipo para ir a presionar al Barça la salida del balón y desequilibrar un partido que era una final. No se puede olvidar que con la perfección en defensa y Courtois a su máximo nivel al Real Madrid le puede dar para ganar esta Liga.

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