la reprimenda al galés

"¡Desagradecido!", los gritos a Bale en el primer día de trabajo del Real Madrid

El galés fue increpado por un sector de aficionados en las puertas de la Ciudad Deportiva de Valdebebas. “Desagradecido”, fue alguno de los reproches que tuvo que escuchar Gareth Bale

Foto: Gareth Bale, con gesto de mosqueo en el banquillo del Bernabéu. (EFE)
Gareth Bale, con gesto de mosqueo en el banquillo del Bernabéu. (EFE)

El tiempo que le quede en el Real Madrid no va a ser sencillo para el galés. Gareth Bale ya sabe lo que le espera como decida cerrarse las puertas a una salida del Real Madrid. En el primer día de la vuelta al trabajo fue increpado por un sector de aficionados que se encontraban en las puertas de la Ciudad Deportiva de Valdebebas. “Desagradecido”, fue alguno de los reproches que tuvo que escuchar el galés cuando salió con su coche de las instalaciones deportivas. No se paró. Llevaba la ventana del coche cerrada y aceleró para evitar alguna que otra reacción. Es un síntoma más de un caso que puede desembocar en más episodios desagradables para un futbolista que ha perdido el cariño de la afición. Lo demostró el Bernabéu, en diferentes partidos, cuando le pitó y señaló como uno de los principales culpables de una temporada decepcionante.

Bale se ha incorporado como uno más a la pretemporada, y su futuro no está resuelto pese a que su agente (Jonathan Barnett) manifieste que se va a quedar en el Real Madrid. El galés ha visto a Zinédine Zidane y ha pasado el pertinente reconocimiento médico antes de viajar a la pretemporada que se va a desarrollar en Montreal. La relación entre el entrenador y el futbolista sigue siendo fría y distante. Desde que Zidane pidió y transmitió al club la necesidad de prescindir de un futbolista que entiende que no encaja en el nuevo proyecto. Zidane busca un Real Madrid con un sentido más colectivo y subir la exigencia del esfuerzo físico. Un equipo en el que todos defiendan y ataquen.

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La relación entre Zidane y Bale se rompió tras el partido en Vallecas (28 de abril). Ese día el entrenador, con un monumental enfado por la derrota contra el Rayo Vallecano, señaló a Bale como un jugador que no tenía compromiso. “Preguntadle a él si tiene la cabeza en el Madrid”, fueron las palabras que sentenciaron al galés. Su agente pasó a la acción y acudió al club para mostrar su malestar. Se empezó a sentir ninguneado. Desde entonces, Zidane y Bale mantienen una relación cada vez más distante y en la que, cada vez que aparece su representante, se escenifica la ‘guerra fría’. Hasta el punto de que el entrenador francés fue capaz de dejarle todo el partido en el banquillo, en la última jornada de la Liga contra el Betis, y no tener una posibilidad de despedirse del Bernabéu si finalmente acaba saliendo. Algo que sí sucedió con Keylor Navas.

Bale, cabizbajo, en Vallecas tras la derrota contra el Rayo. (EFE)
Bale, cabizbajo, en Vallecas tras la derrota contra el Rayo. (EFE)

El problema es para Florentino

Gareth Bale no tiene sitio en el nuevo proyecto de Zidane, con el fichaje estrella de Eden Hazard y otras apuestas como las de Vinícius, Marco Asensio… Más los que están (Benzema, Lucas Vázquez…) y otros que han venido (Jovic, Rodrygo…). Para Florentino Pérez es una situación complicada. Tiene que buscar una salida para un jugador que tensa las negociaciones y no tiene un destino claro por falta de ofertas y ganas de abandonar Madrid. Se remite a su contrato. Un obstáculo mayúsculo por su alta ficha (17 millones de euros), y en el que se mezcla el orgullo del jugador por sentirse maltratado por el entrenador. El club tiene que poner sus mecanismos para intentar desbloquear esta situación antes del 8 de agosto, que es cuando se cierra el mercado inglés. Quitarle un 'problema' a Zidane y procurar hacer la mayor cantidad de caja posible.

La afición se pronunció durante la temporada pasada en contra del jugador, que no cumplió con las expectativas que se habían puesto en él tras la salida de Cristiano Ronaldo. Le acusaron de falta de liderazgo y regularidad. De no haber dado un paso al frente ni haber sido la estrella del equipo. La llegada de Solari también significó un toque de atención serio. El entrenador argentino puso por delante a Vinícius. Bale tuvo una actitud rebelde. Serio y desconectado del equipo. Con cara de pocos amigos en el banquillo. El Bernabéu le pitó y en el inicio de la pretemporada se vuelve a encontrar con más críticas.

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