no quieren fichajes

Malestar en el vestuario del Real Madrid: cuando la ilusión está dentro y no fuera

Los jugadores están molestos porque se dice que este equipo no ilusiona por la falta de fichajes y hay comentarios sobre Lopetegui del tipo que no se va a comer el turrón

Foto: Los jugadores del Real Madrid celebran el gol de Bale al Getafe en el estreno de Liga. (Efe)
Los jugadores del Real Madrid celebran el gol de Bale al Getafe en el estreno de Liga. (Efe)

Hay dos perspectivas en el Real Madrid. La de los aficionados, generalizada, que están fríos por la ausencia de fichajes de relumbrón y la de una plantilla que rechaza que hayan perdido opciones para volver a ganar. En el vestaurio están calientes con el asunto de que este Real Madrid no genera ilusión porque se hayan marchado, sobre todo, Zidane y Cristiano Ronaldo. Lo de Kovacic hace menos daño. Pero que este Real Madrid no ilusiona y que en el estreno liguero contra el Getafe, al margen de la hora y el día, hubiera media entrada en el Bernabéu produce malestar en una plantilla que siente que puede competir por los títulos y abraza el proyecto de Julen Lopetegui porque el nuevo entrenador se ha sabido rodear de una guardia pretoriana dispuesta a conseguir algo importante esta temporada.

Lopetegui tiene estos escuderos de su etapa en la Selección española y para los Sergio Ramos, Nacho, Carvajal, Odriozola, Isco, Marco Asensio, Lucas Vázquez o Vallejo no ha sido tan traumático el cambio de Julen por Zidane. A ellos hay que unir a Bale, estimulado, y pesos pesados como Marcelo, Benzema, Kroos y Modric que aseguran que están con hambre de seguir ganando. "El ambiente de pesimismo que hay fuera no tiene nada que ver con la ilusión que se ve cada día en los entrenamientos. A los jugadores les molesta que se diga que son peor equipo o van a dejar de ganar", aseguran fuentes de la entidad. Uno de los jugadores que más le fastidia que se diga que el equipo ha perdido gancho es Marco Asensio. Quizás porque se haya beneficiado de la salida de Cristiano Ronaldo y tenga más opciones de ser titular o porque ve que el equipo tiene una identidad y patrón de juego para enganchar a los aficionados. Isco, del que es de sobra conocido que tiene predilección Lopetegui desde que se hizo cargo de la Selección, también ha mostrado su sorpresa por la falta de entusiasmo.

Esto no ha hecho más que empezar y los jugadores tendrán que demostrar que están capacitados para seguir ganando sin Zidane ni Cristiano Ronaldo ni más fichajes que apuntan a la necesidad de reforzar los puestos de central, centro del campo y delantero. Nacho, Ceballos o Borja Mayoral tienen la motivación y confianza del club para llenar estos huecos en los que se ha venido comentando si era necesario contratar a Thiago y Rodrigo Moreno.

Lopetegui ya ha dado la cara en algunas comparecencias públicas para decir que lo más importante y con los que quiere ganar son con los que están en la plantilla. Algo que ha gustado en el vestuario porque si con Zidane enseguida empatizaron por su figura y carisma ahora se ve a Julen Lopetegui cargado de energías después de superar el palo de ser despedido por Luis Rubiales a las puertas de empezar el Mundial de Rusia. Marco Asensio es uno de los pocos que ha reconocido públicamente que fue un error la destitución y les afectó en la competición. Lo mismo dicen, de puertas para adentro, otros como Sergio Ramos o Isco.

Lopetegui da instrucciones. (Efe)
Lopetegui da instrucciones. (Efe)

Lopetegui se aisla

Hay más ilusión dentro del vestuario para afrontar una nueva temporada que la que inicialmente se palpa fuera entre los seguidores que están expectantes por comprobar si el equipo será competitivo en las diferentes competiciones. De Lopetegui se ha dicho, después de la derrota contra el Atlético de Madrid, que no se va a comer el turrón. Estos comentarios también duelen en el vestuario de los jugadores. Un Julen Lopetegui que intenta aislarse de todo lo que se dice fuera y una de sus primeras decisiones fue cerrar la cuenta de twitter para evitar el ruido de las redes sociales.

El entrenador tiene un trabajo difícil por delante porque la presión externa por ganar y convencer llega y sólo se ha jugado un partido de Liga, pero lo que no se puede negar es que tiene de su lado a una plantilla que rechaza que no haya ilusión y hambre por seguir ganando. Un equipo que se marca como primer objetivo recuperar la regularidad en la Liga después de acabar la pasada temporada terceros y a 17 puntos del Barcelona, que habla de mejorar en concentración defensiva para ser un equipo sólido, que pone en valor la capacidad y el talento para ser dominantes durante los partidos y manejar diferentes registros. Ilusionados y motivados están. Les toca enganchar a la afición.

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