siete lesiones musculares esta temporada

El 'doctor estiramientos' y el 'sargento de hierro' del Madrid no hacen milagros

La de Morata es la séptima lesión muscular que sufren los jugadores del Real Madrid en este inicio de temporada. El trabajo de Antonio Pintus y el del doctor Olmo están bajo sospecha

Foto: Morata es el último en caer por problemas musculares. (Reuters)
Morata es el último en caer por problemas musculares. (Reuters)

En este último par de meses, el Real Madrid se ha llevado prácticamente un susto o dos por semana, parece que siempre es Halloween en Valdebebas. Un total de 14 jugadores de los 24 que componen la primera plantilla del equipo han tenido algún tipo de problema físico y se han perdido partidos oficiales por ello. Algunos se incorporaron a la pretemporada ya con lesiones anteriores, como Keylor Navas, Cristiano Ronaldo y Coentrao. El resto, entre los que se encuentran pesos pesados de la plantilla, como Sergio Ramos, Pepe y Benzema, han ido pasando progresivamente por las manos del doctor Jesús Olmo. En el caso del delantero francés, más de una vez. El último es Álvaro Morata, que ha vuelto lesionado de la Selección y se va a perder el derbi de este sábado contra el Atlético y el clásico del 3 de diciembre.

El Madrid no realizó ningún fichaje el pasado verano. Se presentaron en sociedad dos jugadores que no habían estado la temporada anterior, pero que, de alguna manera o de otra, eran madridistas. Marco Asensio estaba cedido en el Espanyol, y Morata fue recomprado desde la Juventus. Es decir, nada del todo nuevo apareció por el vestuario de Zinédine Zidane. Salvo una excepción. No era jugador, de esos que entrenan con camiseta o sudadera violeta, sino que era de los técnicos, de camiseta o sudadera blanca. Se llama Antonio Pintus, y sigue siendo a día de hoy la única incorporación del Madrid y, como tal, tuvo el relumbrón que se requiere a un nuevo miembro de la 'casa blanca'.

A Pintus se le llegó a comparar en su día con el 'profe' Óscar Ortega, el afamado preparador físico del Atlético de Madrid, el cual tiene la cualidad de mantener en una regularidad física envidiable a sus futbolistas, que tienen escasas lesiones musculares a lo largo de la temporada. Pintus empezó la temporada imprimiendo una enorme carga de trabajo cardiovascular y muscular sobre los jugadores, porque para Zidane era fundamental encontrar un óptimo tono físico para afrontar la larguísima temporada que se le avecina. Cuando ascendió al primer equipo, fue lo primero que echó en falta. Notó que los futbolistas no estaban en plenitud y él mismo se encargaba de liderar las sesiones físicas de entrenamiento. De ahí que su primera decisión de cara a su primera campaña completa al frente del Real Madrid fuera la de contratar al preparador físico con el que trabajó en la Juventus cuando era jugador de los 'bianconeri'.

Pintus dirige una sesión de entrenamiento del Real Madrid. (Reuters)
Pintus dirige una sesión de entrenamiento del Real Madrid. (Reuters)

Se esperaba que el italiano Pintus, al que se definió como un 'sargento de hierro' entre los jugadores, que arribó al club blanco bajo petición expresa de Zidane (acababa de aterrizar en el Olympique de Lyon cuando recibió la oferta del Madrid y no dudó en cancelar su contrato con los franceses), además de poner en un tono físico excelente a los futbolistas blancos, pudiese, con sus métodos, evitar las lesiones musculares que azotaban a los jugadores desde que el club prescindió de los servicios del fisio Pedro Chueca hace ya más de dos años. A la vista salta que no ha sido posible, pues de esas 14 lesiones de las que hablábamos al principio, siete han tenido que ver directamente con los tejidos musculares.

La extraña lesión de Morata

La última ha sido la que se produjo Álvaro Morata en Wembley. Rotura de grado 2 en el bíceps femoral derecho, un mes aproximado de baja. Una baja esta que ha molestado y mucho al Real Madrid. Según la Federación, el jugador llegó al encuentro contra Inglaterra en buenas condiciones, pese a que recibió un golpe ante Macedonia en Granada, y que se lesionó en Wembley. Al Madrid, esto le suena mal, y creen que pudo haber jugado con molestias, las cuales se habrían acentuado en ese rato que jugó ante los ingleses. De hecho, algunas fuentes apuntan a que fue Morata el que forzó para jugar ese choque.

Antes, por motivos musculares, habían caído en algún momento del curso Isco, James, Benzema, Pepe, Ramos y Marcelo. Todos con diversas complicaciones más o menos graves que los servicios de preparación física y médicos del Real Madrid no han sabido frenar. Bien es sabido ya que los jugadores del Madrid no tienen ninguna confianza en el 'doctor estiramientos', como se conoce al doctor Olmo dentro del vestuario. Es una historia que viene de muy lejos. Son muchos los futbolistas que prefieren ser tratados por médicos de su confianza ajenos a la estructura del club que impuso Florentino Pérez en el verano de 2013. El capitán Sergio Ramos ya mostró su inconformidad con el ascenso de Olmo a jefe de los servicios médicos y siguió tratando sus lesiones con Pedro Chueca, al que Olmo se encargó de sacar del equipo, pese a contar con unos 20 años de trayectoria ya en el club y con la plena confianza de los futbolistas. Chueca, de hecho, ha acabado en la Selección española, empujado hacia ahí por la buena opinión que Ramos tiene de él y por su magnífico currículo.

Modric se reincorporó al equipo tras su lesión. (Cordon Press)
Modric se reincorporó al equipo tras su lesión. (Cordon Press)

Muchos casos de desconfianza hacia Olmo

Hace algo más de una semana, Luka Modric, que volvió contra el Leganés de la artroscopia a la que se sometió el 2 de octubre, reconoció que cuando se lesiona avisa siempre primero a los médicos croatas antes que a los del Real Madrid. Si echamos la vista algo más atrás, al verano, encontramos el caso de la cadera de Karim Benzema, lo cual no parecía suficiente motivo para sacar un parte médico, pero que mantuvo apartado al delantero durante casi toda la pretemporada. Volvió a jugar en la Supercopa de Europa contra el Sevilla, pero después de aquel encuentro, recayó. El 20 de agosto, 11 días después de ese partido, el Madrid emitió un comunicado anunciando la sacroileítis que sufría el francés. No disputó ningún minuto más hasta pasado un mes: jugó los últimos 24 minutos contra Osasuna en el Bernabéu. A Benzema le trataba desde siempre Juan Muro, otro miembro del departamento médico despedido por Olmo hace un año y que también está ahora con la Selección. Pero Karim ha seguido acudiendo a ver al doctor en el que confía.

Pero la gota que colmó el vaso de una paciencia ya bastante agotada ocurrió en la primavera de este año. A Cristiano Ronaldo se le diagnosticó una lesión muscular. Hasta aquí, todo normal. El problema viene cuando a Cristiano se le comenta desde los servicios médicos que iba a poder jugar contra el Manchester City la ida de las semifinales de la Champions League. Sin embargo, cuando el portugués probó, se percató de que su molestia era más grave de lo que le habían dicho. El diagnóstico y su tratamiento no fue acertado y el portugués no pudo jugar, lo cual originó un enfado monumental en Ronaldo, harto de las chapuzas del doctor Olmo. Cristiano acudió en Manchester a un centro médico que conocía y le dijeron que sufría una rotura de fibras en el bíceps femoral. Después, en Madrid, no se trató con el 'doctor estiramientos', sino con Joaquín Juan, médico de Pau Gasol, para llegar a tiempo al encuentro de vuelta sin riesgo de romperse y perderse la Eurocopa, y lo consiguió.

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