Nuevo desastre de los italianos

El suicidio de Ferrari: cuando Sebastian Vettel y Charles Leclerc acaban a palos

El Gran Premio de Brasil de Fórmula 1, que tantas alegrías dio a varios pilotos, dejó a un equipo hundido de la peor manera. Ferrari acabó con cero puntos y los dos pilotos enfrentados

Foto: El incidente entre Vettel y Leclerc en Brasil. (F1)
El incidente entre Vettel y Leclerc en Brasil. (F1)

“Sabía que iba a ir a por mí”, decía Charles Leclerc. “Ya lo habéis visto”, replicaba Sebastian Vettel. La forma de vivir un fin de semana entre Leclerc y Vettel choca tanto dentro como fuera de la pista. El Gran Premio de Brasil de Fórmula 1, que tantas alegrías dio a varios pilotos, dejó a un equipo hundido de la peor manera. Ferrari acabó con los dos monoplazas fuera de carrera en un nuevo enfrentamiento entre sus dos pilotos. Un nuevo capítulo que deja la relación en su peor momento y en evidencia a Ferrari por la falta de mano dura ante estos episodios.

Lo ocurrido en Brasil vuelve a dar la razón a los críticos que apoyan la necesidad de la figura de un claro líder en la Scuderia. Un papel que los dos pilotos buscan tener de cara a 2020 y que crea esta presión entre compañeros, como ya ocurriera en Rusia.

El desastre y los gritos

La realidad es que el piloto monegasco estaba realizando una remontada espectacular después de tener que salir desde la 14º posición. Tras acercarse al 'top 6' rápidamente, Valtteri Bottas rompía su motor superada la mitad de la prueba y provocaba un coche de seguridad que Leclerc aprovechó a la perfección. Con neumáticos blandos nuevos, se quedaba detrás de Sebastian Vettel y Alexander Albon, que habían parado unas vueltas antes. Tras la resalida, Leclerc logró adelantar a Vettel por el interior de la curva 1 para hacerse con una cuarta posición que olía a podio porque Lewis Hamilton rodaba segundo con medios muy usados.

El alemán sintió que se le escapaba, ya no solo su propio compañero, sino el liderazgo del equipo, al vivir cómo Leclerc, saliendo desde tan atrás, estaba delante de él. Herido en el orgullo, atacó sin miramientos en la segunda zona DRS. En plena recta, antes de la frenada de la curva 4, Vettel movió ligeramente su monoplaza hacia la izquierda donde estaba Leclerc, para así proteger el interior de la siguiente frenada. Ese movimiento provocó que la rueda trasera izquierda de Vettel impactara muy ligeramente con la delantera derecha de Leclerc. Un toque que significó el fin para ambos.

La jugada de Ferrari de dejar combatir a sus pilotos salió realmente mal. El toque acabó con una discusión a gritos por la radio de cada uno. "¡Pero qué diablos ha pasado!", decía Leclerc saturando el volumen de su radio. “¡Pinchazo, qué mierda está haciendo!”, replicaba Vettel por el otro canal, añadiendo algún que otro juramento en alemán. Un absoluto bochorno que dejaba a Mattia Binotto completamente hundido y la relación entre todas las partes en su peor momento.

Una relación herida

"Enfadado no estoy, pero sí estoy decepcionado por el equipo, porque los dos coches están fuera. No puedo sacar nada positivo. He hecho un adelantamiento limpio en la curva 1 y sabía que iba a ir a por mí. Ha intentado cerrarme un poco y nos hemos tocado”, comentaba Leclerc tras la carrera. “Lo siento por el equipo. Aún no he hablado con Vettel. Si miras el principio de la carrera, estaba contento hasta entonces”.

"Tenemos que analizar la relación”, decía Leclerc tras la carrera. "Esto no va a comprometer nuestra relación, los dos somos maduros y tenemos que seguir por el equipo. Los aficionados son parte del equipo y nos apoyan. Creo que he dado un buen espectáculo saliendo 14º, pero me hubiera gustado darles algo más", añadió. Por su parte, Vettel ha sido mucho más escueto y se mostró mucho más molesto por lo ocurrido. "Ya lo habéis visto”, decía dejando caer la culpa sobre su compañero. “Lo que cuenta es que no hemos terminado la carrera. Ninguno ha terminado la carrera, y eso es malo para el equipo".

El jefe de Ferrari, Mattia Binotto, intentó rebajar la tensión existente alegando que, sea como sea, Ferrari será segundo en el Campeonato de Constructores. "No quiero decir quién ha sido el culpable ahora. Debemos analizar vídeos y datos, y no quiero hacerlo en caliente. Lo resolveremos internamente. Es muy decepcionante para el equipo, pero ha vuelto a pasar. Los pilotos tienen libertad para luchar y un toque mínimo ha tenido una consecuencia enorme. Estoy decepcionado", analizó el italiano. "He hablado con ambos y les he dicho que deben estar tristes por el equipo. A pesar de lo de Rusia, tienen libertad para luchar porque tenemos asegurado el subcampeonato del mundo", finalizó.

Los próximos días se esperan movidos en la cúpula de Maranello después de un nuevo capítulo bochornoso entre sus pilotos, con los que saben que tendrán que lidiar en 2020, un año en que esperan dar un salto de calidad y ser campeones del mundo.

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