Nueva polémica tras el Gran Premio de Rusia

Ferrari es la casa de los líos con Leclerc y Vettel y cómo Hamilton les birló la cartera

Ferrari tenía un pacto con sus pilotos para la salida, pero el plan se complicó más de la cuenta. Cuando todo se solucionó y tenían el doblete controlado, la Scuderia cayó en desgracia

Foto: Sigue la lucha por ser el líder de Ferrari entre Leclerc y Vettel. (Reuters)
Sigue la lucha por ser el líder de Ferrari entre Leclerc y Vettel. (Reuters)

Ferrari tenía un pacto con sus pilotos para la salida del Gran Premio de Rusia de Fórmula 1. Charles Leclerc daría rebufo a Sebastian Vettel para dejar a Lewis Hamilton en la tercera plaza en la larga recta de Sochi. El plan salió a la perfección. Con Vettel primero y Leclerc segundo, era el turno del piloto alemán. Tenía que devolver el favor a su compañero dejándole la primera plaza, pero Vettel se hizo el loco y comenzaron las radios calientes. Todo esto solo una semana después de la polémica estrategia de Singapur que dejó al de Mónaco sin victoria.

"Estar primero y segundo en la salida era la mejor forma de controlar. Le pedimos a Charles que le diera rebufo a Seb. Seb era lo suficientemente rápido y su ritmo era importante para nosotros y le mantuvimos en pista. Paramos primero a Charles porque sus neumáticos se habían gastado primero", declaró Binotto. "Charles nunca ha estado lo suficientemente cerca de él. Nada va a cambiar, vamos a revisar los vídeos juntos y a debatir. Lo más importante es saber que hemos mejorado".

Nueva polémica en Ferrari

"La táctica era darle el rebufo para que me pasara al final de la recta, y después no lo sé. Tengo que hablar con el equipo", se limitó a decir el joven monegasco. Tras ponerse Vettel primero en la salida, Leclerc exigió que le devolviera el liderato. Empezó reclamando su posición de buenas maneras. Ferrari le decía a Vettel que dejara pasar al piloto de 21 años porque en teoría, por lo vivido en entrenamientos, tenía más ritmo. Los de Maranello sabían que tenían una oportunidad de oro de poner tierra de por medio con los Mercedes. Ellos tenían gomas blandas y los de Brackley los medios tras sus estrategias en la clasificación. Pero el alemán se hizo el remolón. “Dadme dos vueltas más”, pedía. Quería demostrar que podía ser el más rápido en pista, y mientras Leclerc sufría con sus gomas, el alemán aumentaba ligeramente su ventaja. Pero los Mercedes seguían muy cerca y cada vuelta se complicaba más el cambio de posición.

Por otro lado, Leclerc no quería acercarse tanto a Vettel porque sabía que rodar muy cerca le haría degradar más los neumáticos. No encontraban solución y las vueltas seguían pasando. Ante la negativa del alemán, que era más rápido, el equipo cogió las riendas de la situación y comunicó a Leclerc que harían el cambio más adelante. Un mensaje que enrabietó al piloto de 21 años. “He hecho lo que me habéis pedido. Yo he dado el rebufo como habíamos pactado. He tirado las primeras vueltas. Entiendo la decisión, la respeto, pero bueno…”. Leclerc prefirió morderse la lengua antes que lamentar un comentario fuera de lugar. Cumplió con lo prometido este jueves en su llegada a Sochi cuando dijo: “Debo aprender a callarme”. En referencia a su mosqueo en Singapur el domingo pasado.

En vistas de que en la pista era imposible hacer el cambio, Ferrari tomó una gran decisión para seguir lo planeado y dar la primera plaza a Leclerc. Mandó al monegasco a boxes en la vuelta 23 y mantuvo a Vettel en la pista las vueltas necesarias para realizar el 'undercut'. El plan salió a la perfección y Leclerc ya se encontraba como líder virtual y Vettel un segundo por detrás. "Creo que cumplí con lo acordado. Es una auténtica pena porque teníamos oportunidad de hacer doblete", comentó el alemán tras la carrera. "Yo siempre creeré en el equipo", subrayó Leclerc antes de la ceremonia de entrega de premios.

La desgracia de Ferrari

Pero poco duró la alegría en Ferrari del trabajo bien hecho. Cuando lo consiguieron, Vettel sufrió un problema de motor y abandonó. "Ha sido una sorpresa cuando salí del box. No tenía MGU-K. Me faltaba mucha potencia en el coche. Hicimos media vuelta y me sentía bien, pero ya había perdido tres segundos y me dijeron que parara el coche". El abandono no fue el único golpe que recibieron los de Maranello. El KO de Vettel provocó un coche de seguridad virtual que vino de perlas a Hamilton.

El británico lo aprovechó a la perfección, hizo su parada y salió por delante del monegasco. En una vuelta, todo se había complicado. Del doblete pasaron a ver cómo su triunfo en Sochi se esfumaba. Justo una vuelta después del abandono de Vettel, George Russell se estrelló contra las protecciones y provocó la salida del coche de seguridad. El grupo se compactaba y en ese momento Ferrari tomaría una medida desesperada.

Leclerc estaba segundo con medios y Hamilton lideraba con blandos. La victoria parecía imposible. Entonces, la Scuderia optó por parar al de Mónaco, sacrificar la segunda posición y atacar en la parte final del gran premio. Ferrari confió todo al talento de su piloto, pero no pudo hacer milagros. Leclerc fue incapaz de adelantar a un combativo Valtteri Bottas y vio cómo la suerte le arrebató la victoria y un fallo de su equipo le dejó sin segunda posición.

Leclerc acabó dejando Rusia sin rencor. "Es una pena por el equipo no tener un segundo coche en el podio. Los Mercedes fueron mucho más rápidos que en la clasificación. Tenemos que entender y mejorar eso para las próximas carreras. Tercero es lo mejor que podíamos haber hecho, desafortunadamente, tras la salida del coche de seguridad". Un gran premio que acabó recordando a Ferrari en el inicio de la temporada, cuando fue más rápido que Mercedes, pero, por una cosa u otra, acabó dejando escapar un resultado que debía haber sido positivo.

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