Fórmula 1: Este no es mi equipo Ferrari, que me lo han cambiado. Noticias de Fórmula 1
buena semana para la escudería en montmeló

Este no es mi equipo Ferrari, que me lo han cambiado

En los últimos dos años Ferrari ha vivido un proceso de transformación profundo que debería dar sus frutos con el primer título desde que llegara Sergio Marchionne

Foto: Ferrari ha cambiado su forma de trabajar. ¿Cambiarán también sus resultados?
Ferrari ha cambiado su forma de trabajar. ¿Cambiarán también sus resultados?

De un tiempo a esta parte Ferrari es otro equipo. ¿Por qué, si desde 2008 no ha logrado ningún titulo? Cada año que pasa las urgencias son mayores y, para aplacarlas, los responsables de la marca han cambiado el rumbo de la nave estos últimos años.

Los cambios en la cúpula directiva de Ferrari tanto a nivel corporativo (salida de Luca di Montezemolo y toma de control por parte de Sergio Marchionne) como en el equipo de Fórmula 1 (con la sustitución de Marco Mattiacci por Maurizio Arrivabene) parecen haber llevado a una nueva forma de hacer las cosas en la Maranello.

Por un lado, a nivel técnico, el monoplaza de 2017 abandonó la senda que suponía ir siempre a remolque de las innovaciones de los demás. A diferencia de la mayoría de sus antecesores, el SF70H del pasado año mostraba un diseño que, si bien no se podía considerar como revolucionario, sí que aportaba una serie de soluciones propias sobre las cuales se ha seguido evolucionando en el SF71H de la presente temporada. De esta forma se alejaban del tradicional conservadurismo en sus diseños durante muchos años, probablemente debido a ese miedo a fracasar que paralizaba y atenazaba a sus ingenieros ante el especial ambiente con que se vive la Scuderia en Italia y fuera del país.

Porque Ferrari significa vivir con y bajo una presión mediática singular. Por esta razón, y también como parte de esa nueva política impuesta por Marchionne al equipo, se ha llevado a cabo un cerrojazo hacia los medios de comunicación que comenzó el pasado año. Un hermetismo que buscaba sacudirse las enormes expectativas que siempre se han creado en torno a Ferrari, como bien pudo comprobar Fernando Alonso. Hasta los propios medios italianos se quejaban estos días de la falta de noticias de la Scuderia. De hecho, al contrario que la mayoría de directores de equipo, Arrivabene no ha convocado todavía una rueda de prensa con los medios desplazados a Barcelona estos días.

[Relacionada: McLaren arranca 2018 en el Top 10; Lewis Hamilton marca el ritmo de los Libres]

Una política que parece haber trasladado esa presión a otros rivales, aunque Ferrari siempre la tenga encima, y más tras una década sin títulos. Un botón de muestra de esa intención de no generar expectativas innecesarias es el hecho de que el equipo no haya sucumbido a la tentación de montar neumáticos ultrablandos en la primera semana de test de Barcelona para evitar mostrar una posición artificial en la tabla de tiempos. Una costumbre demasiado frecuente en el pasado.

Sebastian Vettel aspira a darle el título de pilotos a Ferrari once años después. (Reuters)
Sebastian Vettel aspira a darle el título de pilotos a Ferrari once años después. (Reuters)

No quiere decir esto ni mucho menos que cada miembro del equipo no sienta la presión de Marchionne, pero los tiempos en los que la Scuderia solo parecía funcionar cuando Montezemolo daba un puñetazo en la mesa parecen ir quedando atrás.

La impresión que transmite el equipo es la de ser ahora una organización gestionada de forma mucho más profesional, como requiere la punta de lanza de una empresa que ahora cotiza bolsa y que goza de una capitalización próxima a los 20.000 millones de euros.

A simple vista, el principal cambio del monoplaza de 2018 puede ser la desaparición del color blanco, que realzaba el logo del Santander en su carrocería. Sin embargo, los cambios que están sucediendo en la forma de hacer las cosas en Maranello parecen ser mucho más profundos. El equipo técnico ha sido reestructurado en estos dos últimos años y sus monoplazas desde entonces así confirman el nuevo rumbo. La comunicación ha roto con los cánones del pasado. Políticamente, Ferrari está sacando músculo a tope contra los cambios que pretende Liberty para defender su posición.

En Montmeló, los primeros indicios apuntan a que el nuevo SF71 H es un año más un gran monoplaza. ¿A la altura del Mercedes? Está por ver. Pero Sebastian Vettel es consciente de la gran responsabilidad última que asume esta temporada (a Kimi Raikkonen no se le espera) tras los avisos que le dio el presidente al señalar a su actuación en momentos clave de la pasada temporada. Para Sergio Marchionne, a la tercera temporada de su mandato debería ir la vencida. Pero después de ver al Mercedes W09 en Montmeló...

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