puede ser LA EDICIÓN MÁS DURA QUE SE RECUERDA

"¿No queríais arena? Pues tomad arena": la emboscada de Marc Coma con este Dakar

Aunque el Dakar acaba de empezar, el desarollo inicial de la prueba y lo que espera por delante parece confirmar los pronósticos de su director de carrera, Marc Coma

Foto: Una impresionante duna en la etapa Perú-Pisco del Dakar. (Reuters)
Una impresionante duna en la etapa Perú-Pisco del Dakar. (Reuters)

“Estamos a las puertas de una edición que será recordada por mucho tiempo, y que pasará a la historia”. El director del Dakar, Marc Coma, anticipaba qué esperaba de la presente edición a nuestro compañero Josep Lluís Merlos en una entrevista en 'Ara'. Y cuando un múltiple ganador de la prueba así se retrata ante el recorrido que él mismo ha diseñado, quienes leíamos su pronóstico tomamos muy buena nota.

Este ha sido el primer trazado diseñado con mayor libertad por Coma dentro de las coordenadas políticas y geográficas que ha tenido a su disposición. El retorno de Perú, para empezar, que está dando una dimensión especial a la prueba y más de un sartenazo a muchos participantes. Sobre todo a los privados, que pueden acabar la mayoría desechos tras los cinco primeros días de arena. Porque lo que llega a continuación se las trae.

Han transcurrido solo cuatro etapas, pero Coma lleva camino de acertar. Todo Dakar arranca con el tópico de la 'edición más dura del mundo y bla, bla, bla', sin embargo algunas señales invitan a pensar que su director puede hasta quedarse corto. Los participantes ya se han llevado la primera en toda la frente en estos días iniciales. Y la prueba casi ni ha empezado.

El de 2018 es el primer Dakar diseñado al completo por Marc Coma. (EFE)
El de 2018 es el primer Dakar diseñado al completo por Marc Coma. (EFE)

"¿No queríais arena? Pues tomad"

Equilibrio entre velocidad y riesgo, traducido a un mayor o menor castigo a la máquina y su fiabilidad. Navegación, más complicada en la presente edición porque Marc Coma ha querido deliberadamente penalizar a coches frente a motos, lo que está suponiendo un estrés añadido para quienes luchan por las posiciones de cabeza. A todo ello se une el factor del cansancio acumulado según avanza la prueba. A grandes rasgos, esto es un Dakar. Con el riesgo latente del daño físico, como se ha visto en el caso de Roma y varios pilotos de motos, en casa ya con fracturas.

Coma ha empezado fuerte en la edición 2018. "¿No queríais arena? ¡Pues tomad arena!", ha venido a responder metafóricamente el propio Coma ante las peticiones de los participantes, que querían más terreno arenoso y fuera de pista para el Dakar, según reconocía el propio director de carrera. Dicho y hecho. Con tanta duna en el arranque de esta edición, los días se están haciendo eternos para la mayoría de los participantes aficionados. En la segunda jornada, por ejemplo, muchos entraban en la famosa olla a primera hora de la mañana y a las siete de la tarde seguían atrapados allí.

Las etapas de casi 300 km en arena están siendo demoledoras para muchos. Sobre todo cuando hay que tirar de pala y riñones con los coches atascados, o trabajar en averías mecánicas sobre el terreno. Estos días que siguen en las arenas peruanas, dicen los nativos, serán incluso peores. Está por ver cuál será el peaje en los terrenos que llegan a partir de Perú.

El parte de guerra empieza fuerte

Barreda y Van Beveren, dos de los favoritos en motos, han perdido muchísimo tiempo y opciones el tercer día por la navegación. Hoy martes ha abandonado Sam Sunderland, líder de la prueba y ganador del año pasado, con la espalda machacada. Los 'buggies' de Mini y sus 4X4 están ya fuera de combate: uno de los equipos más potentes ha caído en la cuarta jornada. Nasser Al Attiyah, gran especialista en arena, se ha quedado parado en la cuarta etapa y puede decir ya adios. El Peugeot de Despres también ha caído el martes. Varios copilotos se marean en el mar de dunas. Loeb reconoce que no sabe leer este terreno para poder atacar. Nani Roma ya está desgraciadamente fuera de carrera en la tercera etapa. Tres de los cuatro todopoderosos Kamaz rusos han recibido de lo suyo, y solo uno estaba entre los diez primeros...Menudo parte de guerra para empezar.

La tensión es palpable entre los favoritos en coches, sobre todo tras la retirada en esta edición a los copilotos de los mapas que les permitían reencontrar la ruta en caso de pérdida. Una decisión tomada pocos días antes de la carrera y que ha añadido estrés a los equipos ante la competencia brutal en esta edición. Porque el Dakar no se va a ganar en Perú, pero sí se puede perder en estas primeras etapas. Y porque lo peor está por llegar.

El inicio del Dakar está siendo muy duro, pero Coma avisa de que lo peor está por llegar. (EFE)
El inicio del Dakar está siendo muy duro, pero Coma avisa de que lo peor está por llegar. (EFE)

La altura, un bandolero emboscado

Si de cansancio acumulado hablamos, quedan por subir los peores puertos de este particular 'tour' por Sudamérica. Luego llegará la altura de Bolivia y la incertidumbre que representa para profesionales y aficionados. Como nos comentaba Darío Rodríguez, el sanitario español presente en la organización, la altura boliviana es un bandolero emboscado para el cuerpo humano. Nunca sabes cómo vas a reaccionar a pesar de la preparación previa que se haya llevado a cabo. Máxime si este año se llega ya tocado tras las etapas peruanas. Por encima de los 4.500 metros cambiar una rueda es una proeza física, y hasta las máquinas rompen sus costuras por donde no lo harían a menor altura.

Todavia no sabemos cómo será la meteorología en Bolivia. Pero al efecto acumulativo de la carrera le espera el golpe de gracia que el calor de la zona de Belen y Fiambalá pueden asestar a la caravana superviviente. En 2016 hubo que cancelar la etapa de Belén por el tremendo calor y las decenas de motos atrapadas en las dunas en mitad del día. En 2014, en la zona de Chilecito, casi todos pilotos se deshidraban y las motos ardían en contacto con la hierba. En aquellas ediciones se trataba solo de la quinta y la novena especiales. En la presente edición son las tres últimas de la prueba. Ojo a sus efectos con la zurra que se lleva en el cuerpo. Y para quienes luchen por la victoria, la etapa del viernes 19 puede ser además decisiva, según ha anticipado el director de carrera.

"Es el Dakar que me gustaría haber ganado a mí", avisó Marc Coma. De momento va por buen camino. O por el peor para sus participantes y víctimas, según se mire.

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