estrenos de cine

'Un mar de enredos': la gringa pobre y el chicano rico, en una comedia simplona

Anna Faris, Eugenio Dérbez y Eva Longoria protagonizan esta comedia romántica y no demasiado sofisticada que se ríe de los clichés sobre los latinos estadounidenses

Foto: Eva Longoria y Anna Faris, en un momento de 'Un mar de enredos'. (Filmax)
Eva Longoria y Anna Faris, en un momento de 'Un mar de enredos'. (Filmax)

Año 1936. Una rica ociosa y vanidosa (Carole Lombard) convierte en su mayordomo a un pobre de solemnidad (William Powell) con el que las cosas acaban pasando a mayores en 'Al servicio de las damas', de Gregory La Cava. ¡Qué locura! ¡Una rica y un pobre enrollados! Jijí, jajá. Año 1941. Preston Sturges dirige 'Las tres noches de Eva': una 'femme fatale' pobre (Barbara Stanwyck) y un soltero millonario (Henry Fonda), enamorados en una comedia enrevesada. ¡Qué cosas! ¡Amor entre un millonario y una buscavidas! Jijí, jajá. Año 1990, Garry Marshall revienta la taquilla con la relación —un poco turbia, todo sea dicho— entre un 'yuppie' forrado (Richard Gere) y una prostituta entrañable (Julia Roberts) en 'Pretty Woman'. ¿Un empresario de éxito y una trabajadora de la calle juntos? ¡Vaya idea! Jijí, jajá.

Historias de amor todas ellas en clave de comedia sobre dos personajes que superan las diferencias socio-económicas y en las que el rico aprende que el dinero no lo es todo y el pobre vive por fin su merecido cuento de hadas después de haber pasado las de Caín. O sea: el parné no es importante, bueno, un poco sí. Mil veces ha explotado Hollywood —y mil veces lo hará— esta premisa más vieja que Carracuca, que muta y evoluciona en paralelo a las tendencias y los cambios socioculturales de cada momento.

Primero se rompieron la barreras de clase. Más tarde, quizá con 'Adivina quién viene a cenar esta noche' (1967), las raciales. Y en el 'remake' de 2005 de la película protagonizada por Sidney Poitier se invirtieron además los roles de género. Como una especie de compendio de todas las subversiones previas, llega 'Un mar de enredos', la revisión en la era Trump de 'Un mar de líos' (1987), la comedia dirigida por Garry Marshall y protagonizada por Goldie Hawn y Kurt Russell. Si en la comedia de Marshall eran una pija insoportable y un carpintero precario los que hacían cumplir aquello de "los que se pelean se desean", ahora son un multitrillonario mexicano y una madre viuda pluriempleada los que intentan derribar prejuicios.

Eugenio Dérbez y Anna Faris en 'Un mar de enredos'. (Filmax)
Eugenio Dérbez y Anna Faris en 'Un mar de enredos'. (Filmax)

Kate (Anna Faris) es una madre viuda de las que no le da la vida: trabaja a tiempo parcial como repartidora de pizzas y como limpiadora de alfombras y por la noche, después de acostar a sus tres hijas, estudia las oposiciones de enfermería. Leonardo (Eugenio Derbez) es el hijo de un magnate mexicano dueño de una importante constructora a nivel internacional, un 'playboy' cuya jornada se distribuye entre tocarse y que le toquen la entrepierna a varias manos. Gringa pobre, chicano rico, como novedad. Los caminos de ambos se cruzan cuando tras una de las orgías de Leonardo, Kate tiene que ir a limpiar el yate del heredero díscolo. Y obviamente, Leonardo se comporta como un clasista caprichoso y desagradable que, además, hace que Kate pierda el trabajo que le permite llegar a fin de mes.

Esta simpática farsa, sorprendentemente entretenida pero previsible, fácil y cursilona, exhibe su mejor baza en su autoconsciencia

Después de un accidente tras el que Leonardo pierde la memoria y acaba vagabundeando por la ciudad donde vive Kate, la protagonista decide vengarse haciéndole creer que es su marido y engañándole para que trabaje como albañil hasta que cubra la deuda con ella. Con esta premisa, el televisivo Ron Greenberg dirige esta simpática farsa, sorprendentemente entretenida pero previsible, fácil y cursilona, que exhibe su mejor baza en su autoconsciencia. ¿Que esto es tan inverosímil como la trama de una telenovela? ¿Que hay villanos malos malísimos y momentos de intensidad arrebatada? Sí, ¿y qué? Es lo buscado y, en ese sentido, funciona.

Otro momento de 'Un mar de enredos'. (Filmax)
Otro momento de 'Un mar de enredos'. (Filmax)

La familia de Leonardo es un catálogo hiperbólico de los tipos de pijo más insoportables: el patriarca rancio, tacaño y machista; el 'bon vivant' superficial y manirroto; la sucesora ambiciosa y maquiavélica, y la descendiente inepta pero caritativa a la que nadie tiene en cuenta. Sin embargo, el entorno de Kate representa el trabajo duro, la fortaleza de los lazos familiares y la importancia de las redes de amistad y seguridad tejidas entre los proletarios, que, según la RAE, son aquellos que no tienen ninguna posesión más allá de su prole. Del choque de ambas realidades nace la gracia de 'Un mar de enredos', donde además los latinos —el personaje interpretado por Eva Longoria es uno de ellos— son los dueños de los negocios en los que trabajan más latinos y algunos blancos de clase baja.

Cartel de 'Un mar de enredos'.
Cartel de 'Un mar de enredos'.

La cinta también se ríe del tópico de macho latino y propone una masculinidad intermedia en la que el hombre encuentra la felicidad tanto en los pequeños detalles domésticos y la crianza como en las latas de cerveza y los chascarrillos con el grupo de amigos. 'Un mar de enredos' mezcla gags no demasiado sofisticados —resbalones y topetazos— con destellos de un humor más adulto, y ni la química entre Faris y Derbez —inexistente— ni la deriva melancólica y blanca del final consiguen que la película trascienda sus buenas pero simplonasintenciones.

Cine
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios