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Los secretos de la COPE: cómo lidiar con un locutor estrella sin perder el oremus
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Los titanes de la radio

Los secretos de la COPE: cómo lidiar con un locutor estrella sin perder el oremus

Carlos Herrera y Luis del Olmo echan la vista atrás en la presentación de un libro sobre la historia de la COPE. Luces y sombras de los periodistas estrella. La edad de oro de la radio... y de las cuchilladas

Foto: Luis del Olmo, entrevistando a Felipe González. (Almuzara)
Luis del Olmo, entrevistando a Felipe González. (Almuzara)

Lugar: Hotel Palace. Hora: 13:00. Sarao: presentación del libro Cadena COPE. La radio de las estrellas, de Elsa González (Almuzara). Invitados estrella: Carlos Herrera y Luis del Olmo (José María García fue baja a última hora). Aforo: lleno hasta reventar y gente fuera. Vestuario: trajes y cardados. Previsión: festival del periodismo de raza.

Como la memoria es selectiva y caprichosa, lo que uno recuerda de la COPE vintage son las broncas en directo entre locutores estrella. Como cuando, en mayo de 1995, José María García alargó hasta el infinito una retransmisión deportiva... y Encarna Sánchez montó en cólera en antena. "José María García acuerda con Encarna retrasar el inicio de su programa hasta las 17 h, con el fin de informar del Giro de Italia. Pero, pasa el tiempo, la etapa es de subida, y despiden veinte minutos más tarde. Encarna, que ha ido acumulando ira, retoma el micrófono y se despide diciendo que continúe García y su equipo con las bicicletas. Al día siguiente, en medio del programa, entra el periodista deportivo en el estudio donde se halla la presentadora y le pide disculpas en directo", cuenta Elsa González en su ensayo sobre la historia de la COPE.

Luis del Olmo: "Yo vivo del recuerdo"

Los desmanes horarios de los comunicadores originan casi una competición por la impuntualidad. Luis del Olmo sobrepasa ampliamente el tiempo establecido para su programa. Los boletines horarios que se emiten durante Protagonistas y Directamente Encarna jamás comienzan puntuales”, explica el libro, y un alto directivo de la COPE añade: “Llegué a cortar en varias ocasiones a Luis del Olmo, porque se pasaba continuamente de tiempo. Me parecía un desprecio con la información. Me acuerdo el día que estaba previsto el nombramiento de Hernández Mancha [como presidente de Alianza Popular]. Queríamos darlo en directo, pero coincidía con la parodia de doña Rogelia. (...) acabó dándole paso la humorista Mari Carmen, diciendo adelante Antoñito, por Antonio Hernández Mancha”.

En efecto, al pobre Hernández Mancha le crecían los enanos constantemente.

Más madera: cuando Antonio Herrero fichó por la COPE, comenzó compartiendo programa matinal con Carlos Herrera: "Dos temporadas no exentas de hostilidades entre ambos presentadores", susurra Elsa González en el texto.

placeholder García, Del Olmo y Sánchez, poca broma. (Almuzara)
García, Del Olmo y Sánchez, poca broma. (Almuzara)

El tema de fondo del libro es, por tanto, las relaciones entre la cadena de los obispos y sus locutores estrella. El ciclo ha sido parecido desde hace 40 años: 1) La COPE va mal. 2) Los obispos fichan a un locutor estrella a precio de beluga. 3) El locutor estrella entra en la COPE como elefante en cacharrería; con su equipo y dando órdenes a todo el mundo, incluida a la empresa. 4) La cadena aumenta sus audiencias y sus ingresos publicitarios gracias a los locutores carismáticos. 5) Locutor estrella monta tangana en antena (con muy poca caridad cristiana) y obispos periféricos exigen que la Conferencia Episcopal le ponga firme. La cosa puede acabar en drama (Losantos) o no pasar nada.

Hablamos de choques ideológicos, en efecto, pero, según el libro, también de "discrepancias constantes entre los intereses comerciales y la línea identitaria" de la cadena. Un modelo de éxito (por temporadas) con sus terremotos internos, sus choques y sus egos desbocados por el camino. La relación entre las estrellas y la propiedad es conflictiva, pero de mutua dependencia económica.

Los locutores estrella de la COPE ganaban y ganan el equivalente al PIB de Zamunda (Luis del Olmo cobró la cifra récord de un millón de pesetas semanales cuando fichó en 1983). No obstante, el negocio empresarial solía salir rentable: la cuña publicitaria de un minuto en Protagonistas valía medio millón de pesetas en el año 89. Es decir, con unos pocos anuncios, Del Olmo ya se ganaba el sueldo (también es verdad que los locutores estrella se llevaban parte de la tarta publicitaria). A principios del siglo XXI, Del Olmo y García cobraban seis millones de euros al año (para ellos y todo su equipo). Carlos Herrera cobra ahora parecido.

Un alto directivo de la COPE habla en el libro sobre el tormento de lidiar con las estrellas: "Ellos no admiten interlocutores intermedios, quieren hablar con el máximo dirigente de la organización. Los comunicadores quieren la relación directa con dios".

placeholder Luis del Olmo y Encarna Sánchez. (Almuzara)
Luis del Olmo y Encarna Sánchez. (Almuzara)

Los fichajes de José María García y Luis Herrero por la COPE tras la, según denunciaron, opa socialista a Antena 3, fueron muy buenos para la COPE; pero no tanto para algunos de los periodistas que trabajaban allí...

Tras dejar la COPE, Manuel Antonio Rico metió, en 1992, la madre de todas las rajadas durante su programa en Onda Cero: “Un periodista ha llegado a COPE en plan salvador y la cadena de la Iglesia se ha entregado de pies y manos… El estilo profesional de los recién llegados a COPE choca con el estilo tradicional de esa casa… Ha sido lamentable la forma en que la COPE se rindió… y ha sido lamentable la forma en que llegaron los nuevos. Arrinconando físicamente sin miramientos a los periodistas que allí estaban, incluido el jefe de informativos, que se quedó sin despacho, sin comerlo ni beberlo… La dirección episcopal cedió en todos sus principios a cambio de unas hipotéticas ganancias económicas. (...) García se llama. Nada personal tengo contra él, ni contra sus compañeros mártires, porque hay que ver lo que lloraron cuando un empresario tomó la emisora donde estaban (Antena 3) y hay que ver cómo ellos han actuado tomando la COPE. Una cadena con una historia muy limpia y muy digna, no se merecía tanta humillación… Alguno va a tener que confesarse... por tanto templo convertido en sitio de mercaderes”.

En defensa de García hay que decir que no solo hizo ganar mucho dinero a la COPE, sino que, cuando tenía que atizar a los de arriba, también lo hacía: sus arrebatos en directo contra su propia empresa (cuando trataba de cargarse al director general de la COPE, Pedro Díez) son historia de la radio.

Foto: Imagen: Irene de Pablo.

Federico Jiménez Losantos también cargó contra la propiedad en directo cuando la COPE le enseñó la puerta de salida (tras no pocas presiones políticas y escándalos por el verbo florido del locutor).

En esa tensión y contradicción constante vive la COPE: el locutor estrella marca agenda, mueve dinero... y genera quebraderos de cabeza poco católicos.

El acto en sí

Pero volvamos al Palace. Antes de que hablaran Herrera y Del Olmo, habló monseñor Luis Argüello, portavoz de la Conferencia Episcopal; a su manera, dijo cosas:

"La dinámica entre identidad y relevancia a veces se vive con tensión. Para ser relevantes hacen falta estrellas. Pero ni la identidad lo puede absorber todo, ni la relevancia lo puede disolver todo".

Herrera: "No está José María García, con lo que vamos a poder hablar un poco"

"Las estrellas de la COPE no son la voz de la Conferencia Episcopal".

Posible traducción maliciosa de las palabras de monseñor: Hacen falta enormes dosis de tacto vaticano para tratar con figuras como Losantos y García. Máximos equilibrios florentinos.

Carlos Herrera, por su parte, tiró de su habitual humor ("no está José María García, con lo que vamos a poder hablar todos un poco"), habló bien de sus jefes ("he tenido todo tipo de empresarios, pero nunca como los señores de los alzacuellos, que siempre me han respetado") y se rindió al maestro: "El medio debe a Luis del Olmo la fórmula que todos hemos copiado luego".

¿Y Luis del Olmo? Se arrancó con un "buenos días, España, les habla Luis del Olmo" (la sala se vino abajo), hizo chanzas sobre Herrera por calentarle la silla en Protagonistas, recordó cuando hacía radio en Barcelona "de 12 de la noche a 12 de la mañana" y se puso crepuscular: "Yo vivo del recuerdo".

Lugar: Hotel Palace. Hora: 13:00. Sarao: presentación del libro Cadena COPE. La radio de las estrellas, de Elsa González (Almuzara). Invitados estrella: Carlos Herrera y Luis del Olmo (José María García fue baja a última hora). Aforo: lleno hasta reventar y gente fuera. Vestuario: trajes y cardados. Previsión: festival del periodismo de raza.

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