'vosotros sois mi película'

Wismichu: "Cuando un youtuber sale en los medios es siempre porque la ha liado"

Con más de 8,3 millones de seguidores en YouTube, Wismichu protagoniza 'Vosotros sois mi película', un documental sobre el culto a los famosos por parte de medios y fans

Foto: El youtuber Wismichu en una imagen de uno de sus vídeos.
El youtuber Wismichu en una imagen de uno de sus vídeos.

"Su proyecto más ambicioso". "Da el salto a la gran pantalla". "Una historia llena de humor, sarcasmo, aventuras y acción". "78 minutos de romance, comedia y acción". Nadie había visto 'Bocadillo', el primer largometraje del youtuber Wismichu, pero muchos medios de primera línea se lanzaron a entrevistarle y a loar su película. 'Bocadillo' iba al Festival de Sitges y que un tipo salido de YouTube estrenase en uno de los principales certámenes de cine de España era una noticia demasiado jugosa para dejarla pasar. El día de la primera proyección, la sala Retiro se llenó de prensa, de curiosos y de seguidores del youtuber. Luces apagadas. Créditos iniciales. "Me llamo Ismael, Ismael Prego, aunque mucha gente me conoce por Wismichu", presenta una voz en off sobre el 'Claro de luna' de Debussy e imágenes de la preparación de un bocadillo. "Soy vegetariano, ¿vale? Y lo que nunca pensé es que, por esta condición, un día, buscando un bocadillo para desayunar, mi vida fuese a cambiar totalmente". Lo que sigue: un gag de más de una hora en la que Wismichu intenta pedir un bocadillo vegetal que no lleve atún ni pollo. Más de una hora en la que se sucede la misma conversación con ligeras variaciones y que acaba —¡oh, spoiler!— con el bar cerrando, apagando las luces y Prego preguntándose por su bocadillo. Fin. WTF.

Ardió Sitges y ardieron las redes. El director del festival, Ángel Sala, tuvo que pedir disculpas. "Sé que hay gente a la que no le gustó y me disculpo con los que se hayan sentido ofendidos, pero también quiero denunciar la actitud de ciertos voceros impresentables que han insultado a miembros de mi equipo, que son profesionales impecables". Parte del público exigió que le devolvieran el importe de la entrada. Los medios que antes se habían rendido a los pies de Wismichu hablaron de "timo" y "troleo". Y Wismichu se explicó: "La gente se cree cualquier cosa que lee en internet mientras la diga una persona influyente". Resulta que 'Bocadillo' era en realidad un gancho para un proyecto más ambicioso, el documental dirigido por Carlo Padial 'Vosotros sois mi película', que se ha estrenado este viernes en cines —el 31 en la plataforma Flooxer— y que critica la obsesión de medios y público por el mundo 'celebrities'. Si eres famoso y lo vendes bien, puedes vender casi cualquier cosa. El documental acaba de pasar por el Festival de Málaga, levantando menos ampollas que 'Bocadillo' pero no sin polémica.

"Me he encontrado muchísimo prejuicio", reconoce Prego. "Pero no sólo contra mí o la película, sino incluso contra la gente que está hablando bien de la película. El otro día Berto [Romero] puso un tuit y la gente se puso a insultarle. '¿Cómo te puede gustar la película de Wismichu, la película de un youtuber?'. Hoy Jota Bayona ha puesto un tuit porque le ha gustado y le han preguntado que cuánto le han pagado. Es que ser youtuber está muy mal visto". "Siempre se habla de Granbomba, que llama ‘caraanchoa’ a alguien por la calle, y cosas así. Y eso daña el nombre de los youtubers. Y alguien como mi madre o mi abuelo, o gente que no consume internet, si la única vez que oye la palabra ‘youtuber’ es así crea un efecto halo que nos engloba a todos bajo ese prejuicio".

Con 25 años lleva subiendo contenido a YouTube desde los 18 ó 19. Tiene 8,3 millones de seguidores

Prego, Wismichu, tiene 25 años y lleva subiendo contenido a YouTube desde los 18 ó 19. Tiene 8,3 millones de seguidores en la plataforma de vídeos, 2,8 en Twitter y 3,1 en Instagram. Pero no le gusta la fama. "Yo llevo muy mal la exposición pública de mi intimidad. No me gusta que me paren por la calle, no me gusta que me reconozcan. Yo cuando empecé a subir vídeos no me esperaba que iba a llevarme a algo. No lo disfruto. Es más, no entiendo cómo hay gente que puede disfrutar de to tener intimidad. Yo tengo amigos a los que les gusta, pero yo lo llevo muy mal. Echo mucho de menos cuando era anónimo". ¿Y por qué sigue? "Es mi trabajo, como mi padre vende electrodomésticos para vivir, yo tengo que tener esas visitas para vivir. Es mi trabajo y tengo que hacerlo".

El mundo YouTube arrastra el sambenito del dinero fácil y el contenido vacío, pero Prego revela la disciplina que hay detrás del mantenimiento de su canal. Siempre va acompañado de una libreta donde apunta las ideas que se le ocurren. De todas las que apunta, elige una para desarrollar. "Escribo un guión de tres o cuatro páginas, que es lo que le suele llevar un vídeo de unos 15 minutos, en cuanto tengo ese guión estructurado con los gags introducidos me pongo a grabar, que me lleva uno o dos días, dependiendo de si le añado algún tipo de sketch actuando con algún amigo. La edición me lleva entre 8 y 16 horas, aproximadamente".

Aunque otros youtubers llegan a subir varios vídeos diarios —sin edición—, Wismichu publica una vez a la semana. ¿Le provoca ansiedad el tener que contentar a más de 13 millones de personas con contenidos originales? "Llega un momento en el que te vuelves adicto a subir vídeos y si no creas contenido te sientes mal. Terminas desarrollando una necesidad, que además va vinculada al hecho de querer mantenerte dentro de las tendencias. Hay semanas en las que quema, porque no siempre puedes ser creativo y hay otras en las que lo disfrutas, porque todo fluye".

La gente en internet está muy enfadada y tiene la necesidad de dar su opinión y que esa opinión tenga notoriedad

La otra cara poco amable de la vida del youtuber es enfrentarse a los comentarios negativos. En masa. Como los que recibió tras salir de una entrevista en 'La resistencia' de Broncano, por la que tuvo que pedir disculpas. "Es top 10 'cringe' (sic) moments. Quería hacer un guiño a cuando Ignatius rompía tazas pero no he estado a la altura, lo siento", escribió en Twitter. "En internet los comentarios siempre son blanco o negro. No hay matices. La crítica, la mayoría de las veces, va a hacer daño. Busca herir. La gente en internet está muy enfadada y tiene la necesidad de dar su opinión y que esa opinión tenga notoriedad. Yo intento poner un muro para que no me afecten las críticas, aunque a veces el muro se cae. Intento pensar que lo que atacan no es a mi persona, sino a la imagen que proyecto en internet, porque al fin y al cabo no me conocen. El odio en internet, el acoso, es algo digno de estudiar. La gente que pone ciertos comentarios no sabe el daño que puede llegar a hacer. También, a veces pienso, aunque puede sonar un poco paternalista o condescendiente, que la persona que me está poniendo el comentario es un niño. Me imagino a un niño de once o doce años diciéndomelo en persona y no me ofendería. Todo lo contrario, me hace hasta gracia".

Prego en un fotograma de 'Bocadillo'.
Prego en un fotograma de 'Bocadillo'.

Aunque 'Vosotros sois la película' revela el hambre de los medios de comunicación por el click a través del 'troleo' de 'Bocadillo', lo que subyace es una tendencia mucho más crítica y peligrosa de una sociedad desinformada y dominada por el espectáculo. Da igual que hablemos de información, política o el forjado de espadas. Todo se ha convertido en un espectáculo y el público está sediento. Da igual qué, pero dame. "Sólo hay que ver lo que ha pasado hace poco con el niño que se cayó al pozo. Los medios estaban haciendo espectáculo del suceso. Estaban haciendo directos 24 horas de cómo cavaban los mineros. Al final transformamos una tragedia en un espectáculo del que todo el país está pendiente. Es un poco ‘Black Mirror’. Da miedo".

La audiencia tiene mucha culpa de las 'fake news'

"Actualmente tenemos la necesidad constante de consumir contenido al tener un móvil en el bolsillo, al tener un ordenador con el que puedes acceder a cualquier contenido desde cualquier sitio y en cualquier momento", prosigue. "Hay muchos contenidos que no merecen para nada la pena, pero tienen un título asombrosamente llamativo y consiguen más visitas que algo realmente está bien hecho", por eso "la audiencia tiene mucha culpa de las 'fake news'. Al final que reine el 'clickbait' y que reine el titular engañoso no es sólo porque el medio quiera, sino porque el medio sabe qué es lo que va a clickar la gente. Si la gente no pinchase igual no se extendería tanto ese tipo de titular".

Pero si hay mucho contenido que no merece la pena, también hay voces interesantes en internet. ¿Quién, por ejemplo? "A ver, hay un mogollón de youtubers que merecen la pena: Ter hace muy buenos vídeos, Quantum Fracture, C de Ciencia, Jaime Altozano, Fortfast, Auron Play y TheGrefg también". "Es que en los medios no se habla de youtubers divulgadores y que hacen grandes cosas. Cuando un youtuber sale en los medios es siempre porque la ha liado".

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