bacanal al otro lado del océano

La mujer que es la reina de las fiestas sexuales de Nueva York

Con más de 20 años de historia, el club One Leg Up dirigido por la dama Palagia es uno de los puntos de referencia de la cultura erótica underground de la ciudad

Foto: Foto: iStock.
Foto: iStock.

"Me encantan las historias. Sueño con un teatro en el que las mujeres pudieran estar desnudas o en ropa interior, y quizás tener relaciones sexuales. Que haya reglas. Las reglas están para romperlas". Hace más de veinte años, una mujer de mediana edad llamada Palagia creó su propia empresa, One Leg Up, una organizadora de algo más que citas sexuales: "Eventos insomnes que han demostrado ser mucho mucho más que simples fiestas de entretenimiento exótico. Son un microcosmos: una sociedad de personas comunes que viven la vida de una manera extraordinaria", según reza la información de su página web.

Palagia recibe su nombre de una palabra griega que hace referencia al océano, a menudo unido a la diosa del amor, Afrodita. Según un reportaje sobre ella y One Leg Up en 'The Daily Beast', lleva toda la vida ocultando su verdadero nombre, adoptando el de Palagia como "una máscara autoimpuesta por la hija de un inmigrante griego que terminó siendo un exitoso ingeniero eléctrico". Gracias a ella y a su labor, muchas personas normales de Nueva York pueden dar rienda suelta a sus más privadas fantasías e instintos reprimidos, en unas fastuosas galas del "autodescubrimiento sexual".

Las fiestas se han vuelto ridículas; la gente solo se queda de pie y se saca fotos

Al principio, las fiestas pasaban del boca a boca, en una especie de moda underground neoyorkina que desataba las más bajas pasiones de personas corrientes y normales que acudían a la llamada de la noche y la lujuria. "No había teléfonos móviles, ni correo electrónico, ni redes sociales, ni marketing, ni nada", explica Palagia. "One Leg Up se hizo a partir del boca a boca, algo que francamente me parece bastante importante. Estoy muy orgullosa de eso. En un inicio, resultaba muy difícil lograr que las mujeres acudieran a estas fiestas, ya que tenían miedo. Por ello fundé One Leg Up para que las mujeres se sintieran seguras en un ambiente sexual determinado. Es la regla número uno. Y cuanto más secreto y clandestino era, más mujeres comenzaron a buscarlo".

Una pionera

Ahora, después de veinte años de existencia, posee una lista de correo formada por 55.000 personas. El panorama, obviamente ha cambiado. "Las fiestas se están volviendo ridículas", reconoce Palagia. "La gente se queda de pie, en una esquina, y tuitea sobre la fiesta, ¡sin ser parte de ella! En One Leg Up hay una regla muy estricta que se debe cumplir a rajatabla: tienes que apagar y dejar tu teléfono en la puerta".

Redes sociales como Instagram o Snapchat incentivan las relaciones sexuales; para abrirte una cuenta basta con tener más de 13

"Palagia creció en Washington DC, en un ambiente familiar estricto, represivo y completamente dominado por hombres, algo que no le gustaba en absoluto", narra Anthony Haden-Guest, periodista de 'The Daily Beast'. "Ella localizó rápidamente las sedes de fiestas underground de primer nivel, como Pyramid o Jackie 60, que antes de las medidas represivas del por entonces alcalde de Nueva York Rudy Giuliani, todavía estaban en activo". Giuliani estuvo en el Consistorio desde 1994 hasta 2001 y actualmente es abogado de ni más ni menos que el presidente Donald Trump. "Todos queríamos bailar música repleta de ritmo y formar grupos artísticos. ¿Qué más se podía pedir?", afirma Palagia.

La promotora también frecuentaba la escena de las fiestas swingers, pero no tardó en dejar de asistir en base a sus férreos principios. "Siempre me disgustó muchísimo cómo los hombres pensaban que podían tocarte, cómo asumían que solo por estar en ese entorno ya eras una presa", argumenta. "Estoy totalmente en desacuerdo con ellos. Cuando te das de bruces con ese tipo de ambientes, debe haber reglas y personas que sepan que tienen que respetar tus límites. Las mujeres no están jugando a ningún juego".

Palagia, que ahora tiene 48 años, nunca se ha casado ni piensa hacerlo. "No quiero un marido, quiero un amante", aduce. "No tengo ningún problema en ese sentido". Ahora está trabajando en una nueva empresa, Legtalk, que ella describe como "una empresa erótica segura para mujeres". Su próximo evento será a finales de este mes. Se llama Boudoir y las paredes se cubrirán con fotografías de los asistentes a sus fiestas.

En el reportaje de 'The Daily Beast', Palagia se muestra altamente beligerante contra el abuso de las aplicaciones virtuales para ligar, así como con otras de aspecto más inocente, como Instagram o Snapchat. "Las redes sociales han incentivado el sexo, sobre todo Snapchat e Instagram. Facebook cambió la edad legal recientemente para abrirse una cuenta en Instagram, a los 13 años. Personalmente creo que debería ser a partir de los 18".

Alma, Corazón, Vida

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
1comentario
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios