¿Te gusta madrugar? Pues probablemente tengas antepasados neandertales
Un estudio revela que las personas con menos dificultad para levantarse pronto tienen genes neandentales que controlan sus ritmos circadianos. La clave está en la adaptación al medio
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Un estudio publicado en la revista Genome Biology and Evolution indica que el material genético de nuestros ancestros neandertales ha colaborado activamente a que algunas personas muestren predilección por acostarse pronto y levantarse temprano. La investigación parte de la base de que los seres humanos anatómicamente modernos tienen su origen hace unos 300.000 años en África y que las condiciones ambientales de la región dieron forma a la mayoría de sus características biológicas.
Pasaron más de 200.000 años hasta que aquellos primeros humanos modernos empezaron a colonizar Eurasia y accedieron a latitudes más altas con mayores variaciones estacionales entre luz diurna y nocturna. Sin embargo, los neandertales habían habitado esta región del mundo durante más de 400.000 años, por lo que estaban perfectamente adaptados a sus condiciones ambientales. El mestizaje entre ambas especies provocó el trasvase de variaciones genéticas.
Neanderthals may have been morning people, says new study https://t.co/N44SQtFm4u https://t.co/mftXRhfN3y
— Phys.org (@physorg_com) December 14, 2023
La mayoría de estas variaciones genéticas no fueron beneficiosas para el ser humano moderno, por lo que se eliminaron mediante selección natural. Sin embargo, unas pocas permanecieron en él hasta nuestros días. Es el caso, por ejemplo, de aquellas que permiten a los tibetanos tener mayores niveles de hemoglobina, lo que les facilita vivir a gran altura. Lo mismo ha sucedido en lo concerniente a los niveles de exposición a la luz.
La influencia en el ritmo circadiano
El ritmo circadiano conlleva una serie de cambios mentales, físicos y conductuales que responden a las condiciones de luz y oscuridad. Ha sido ampliamente estudiado en muchas especies animales, pero no tanto en los seres humanos. Esto es lo que llevó al equipo de investigadores a intentar averiguar si existen evidencias genéticas entre los ritmos circadianos de los neandertales y de las personas actuales.
Los científicos definieron un conjunto de 246 genes relacionados con el ritmo circadiano. Después, gracias a diversos sistemas impulsados por inteligencia artificial, encontraron 28 genes que podrían servir de nexo entre el material genético de los neandertales y de los humanos modernos, así como otros 16 que lo regulaban de forma totalmente diferente. Según ellos, esto significaba que ambas especies tenían 'relojes' circadianos diferentes y que algunos humanos podrían haber heredado el de sus congéneres.
Las variantes genéticas asociadas a los neandertales se encontraron especialmente en aquellas personas con un ritmo circadiano más corto, que son aquellas con mayor facilidad para quedarse dormidas pronto y para despertarse antes. Según otros estudios, esta es una adaptación ambiental a las regiones situadas en latitudes más altas que han llevado a cabo muchas especies animales, como es el caso de las moscas de la fruta.
Según John A. Capra, autor principal del artículo, “los fragmentos de ADN neandertal permanecen en los genomas humanos modernos. Muchos de ellos tienen una influencia notable sobre el control de los genes circadianos y favorecen que al sujeto le guste levantarse temprano y se sientan más activos por la mañana”. Esto es especialmente habitual en el norte de Europa y en países como en Gran Bretaña, donde se ha desarrollado el estudio. Al fin y al cabo, allí era una característica genética que interesaba preservar.
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Un estudio publicado en la revista Genome Biology and Evolution indica que el material genético de nuestros ancestros neandertales ha colaborado activamente a que algunas personas muestren predilección por acostarse pronto y levantarse temprano. La investigación parte de la base de que los seres humanos anatómicamente modernos tienen su origen hace unos 300.000 años en África y que las condiciones ambientales de la región dieron forma a la mayoría de sus características biológicas.