INVESTIGACIÓN DEL MIT

Luz y sonidos de baja frecuencia, una forma alternativa de luchar contra el Alzheimer

Esta novedosa terapia ha tenido éxito en experimentos con animales, ahora llega el turno de probarla con humanos

Foto: Uno de cada tres mayores de 85 años padece Alzheimer. (iStock)
Uno de cada tres mayores de 85 años padece Alzheimer. (iStock)

La exposición a luces parpadeantes y sonidos de baja frecuencia podrían retrasar la progresión del Alzheimer. Así lo creen un equipo de médicos del Massachusetts Institute of Technology (MIT), en Estados Unidos, que han probado su efectividad en ratones y que van a hacer lo propio en humanos.

Las pruebas realizadas en animales, según los investigadores del MIT, han demostrado que una exposición a la luz y a ondas sonoras a 40 Hz refuerza las ondas gamma en el cerebro y ha provocado un efecto en cadena en múltiples células del cerebro. En ratones, esta terapia parece aumentar la actividad de las células inmunitarias del cerebro, eliminando las proteínas dañinas que se que se acumulan en el Alzheimer.

Li-Huei Tsai, neurocientífica que está liderando el ensayo en el MIT, ha señalado, en el seno de la reunión anual de la Sociedad de Neurociencia en Chicago, que gracias a esta terapia, bautizada como Genus, se mejoró la supervivencia y la salud de las neuronas de los animales, impulsó su conectividad y se dilataron los vasos sanguíneos, signos beneficiosos para los pacientes.

Ahora, en humanos

Ahora, el turno es para los humanos. Una docena de pacientes inscritos en el ensayo tendrán sesiones diarias de una hora de esta terapia de luz y sonido, algo que permitirá a los investigadores averiguar si los mismos positivos resultados se aplican al cerebro humano. "Nos gustaría ver si nuestro enfoque ralentiza la enfermedad de Alzheimer", ha afirmado Tsai a The Guardian.

"Muchas cosas que han funcionado en ratones no han funcionado en personas", señala el científico del MIT

A los pacientes inscritos en el ensayo se realizarán pruebas cognitivas cada tres meses para evaluar su función cerebral y exploraciones regulares para medir su actividad cerebral y la conectividad de las neuronas a través del cerebro.

Un segundo grupo de 40 pacientes serán reclutados para un segundo ensayo que examinará directamente si las ondas de luz y sonido reducen los niveles de proteína amiloide y actúan sobre la proteína tau, ambas señas de identidad de la enfermedad de Alzheimer. Tsai ha aclarado que se tardará al menos un año en reunir datos concluyentes sobre la efectividad de Genus.

Genus se basa en la capacidad de la luz y las ondas sonoras de afectar la actividad eléctrica en el cerebro. En una serie de artículos publicados desde 2016, Tsai y sus colegas han demostrado que las ondas de luz y sonido a 40 Hz fortalecen las ondas de la misma frecuencia "gamma" en el cerebro.

Esperanza y cautela

Aunque parece haber funcionado en animales, Tsai se ha mostrado cauta: "Esperamos que nuestros hallazgos en ratones se puedan traducir en ayuda a las personas con Alzheimer, aunque ciertamente es demasiado pronto para confirmarlo. Muchas cosas que han funcionado en ratones no han funcionado en personas"..

James Pickett, jefe de investigación de la ONG Alzheimer's Society, ha expresado su optimismo en esta investigación: "Los ritmos cerebrales y su papel en enfermedades como la demencia siguen siendo un misterio, pero este trabajo comienza a esbozar su impacto en los diferentes tipos de células cerebrales y los mecanismos involucrados. Es todavía pronto, pero esperamos ver cómo se desarrolla esta área de investigación".

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