'superhéroes de barrio' de fundación mapfre

Asociaciones de barrio que luchan contra la exclusión social que sufren sus vecinos

Más de 12 millones de españoles se encuentran en situación de pobreza y/o exclusión social, según cifras europeas. Te contamos cómo estas tres ONG se convierten en su salvavidas

Foto: (Unsplash).
(Unsplash).

Según el último informe de la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión social, más de 12 millones de españoles se encuentra en situación de pobreza y/o exclusión social. Además, dos millones y medio sufren pobreza severa, o lo que es lo mismo, un 5,4% de la población tiene unos ingresos que están un 40% por debajo de la renta media.

En esta situación, los afectados suelen acudir a las personas más cercanas, como familiares y vecinos. Pero también a las pequeñas asociaciones de barrio que, en muchas ocasiones, actúan de salvavidas. Siendo consciente de la labor que realizan estas entidades, Fundación Mapfre ha lanzado la campaña ‘Superhéroes de barrio. La ayuda de cerca’, cuyo propósito es, precisamente, apoyar a estas pequeñas organizaciones. Englobada dentro del programa #SéSolidario, pretende conseguir, por un lado, la especialización de estas entidades, y por otro, facilitar el desarrollo de su actividad y ser su altavoz para suministar al beneficiario una entidad de referencia para recibir su ayuda y permitir a las organizaciones darse a conocer en otros ámbitos como el empresarial.

Estos ‘Superhéroes de Barrio’ apoyan a los colectivos más vulnerables y tratan de mejorar su calidad de vida. La asociación Pato Amarillo, Bona Voluntat en Acció y asociación Tantaka son tres buenos ejemplos de ello:

1. Asociación Pato Amarillo

En el corazón del madrileño barrio de Orcasitas, se encuentra esta pequeña asociación con más de tres décadas de experiencia. Nació en los años 80 como un grupo de madres contra la droga; hoy en día es una comunidad que asiste con ropa y comida a más de 300 familias. Pilar Aural y Yolanda Corral, junto con los 17 voluntarios que forman parte de El Pato Amarillo, se encargan de recepcionar y almacenar los bienes de primera necesidad que reciben de sus 'corazones solidarios' para después repartirlos entre aquellos que se acercan al local en busca de alimento y enseres básicos.

La asociación Pato Amarillo lleva 30 años ayudando a los más desfavorecidos con la donación de alimentos y enseres básicos (Leafhopper Project).
La asociación Pato Amarillo lleva 30 años ayudando a los más desfavorecidos con la donación de alimentos y enseres básicos (Leafhopper Project).

Pilar Aural y todos sus patos amarillos ayudan a unas 2.000 personas al mes, entre los que se encuentran más de 900 menores. Por ello, en esos carritos que reparten cada día, los productos de primera necesidad para los niños son un imprescindible, así como legumbres, pasta y, siempre que pueden, alimentos frescos como verduras. Esta asociación es, además, un lugar de refugio y desahogo.

2. Bona Voluntat en Acció

Desde hace 22 años, esta organización trabaja en el barrio barcelonés de Poble-sec, una zona marcada por el desempleo, la droga y continuos conflictos que llevan a la exclusión social de muchos de sus vecinos. A través de formaciones para la inserción laboral (idiomas o informática, entre muchos otros cursos), clases de refuerzo escolar, excursiones culturales y lúdicas, un campamento de verano para los más pequeños (el casal d’estiu) o la donación de alimentos, Bona Voluntat en Acció trata de garantizar una vida digna para todos aquellos que sufren las consecuencias de la pobreza.

Bona Voluntat en Acció ofrece formación para la inserción laboral (Leafhopper Project).
Bona Voluntat en Acció ofrece formación para la inserción laboral (Leafhopper Project).

Comenzaron ayudando a ocho familias y, en la actualidad, unas 400 personas se benefician de las ayudas que la organización estructura en tres ejes: el plan de trabajo personal, el compromiso de los voluntarios y la interconexión con otras redes de servicios. De cara a un futuro cercano, Bona Voluntat en Acció quiere intensificar aún más su labor con los niños y ampliar su programa de ayudas para este colectivo.

3. Asociación Tantaka

Del euskera ‘gota a gota’, esta red de voluntariado, promovida por la Universidad de Navarra, colabora en un centenar de proyectos diversos, desde ayuda a personas con discapacidad o cooperación internacional, hasta acompañamiento a personas mayores o inclusión social de colectivos en riesgo. Entre ellos, cabe destacar el equipo de baloncesto que Teresa Gutiérrez Alemán creó hace seis años para niños y madres migrantes, con el fin de fomentar la integración, mejorar la salud y condición física de los beneficiarios y, sobre todo, potenciar que su tiempo de ocio sea saludable y les aporte valores intrínsecos en el deporte como el trabajo en equipo, el respeto o la superación.

Teresa Gutiérrez colabora con la red Tantaka, a través del equipo de baloncesto que creó hace seis años (Leafhopper Project).
Teresa Gutiérrez colabora con la red Tantaka, a través del equipo de baloncesto que creó hace seis años (Leafhopper Project).

Teresa estaba estudiando enfermería cuando conoció la labor de Tantaka y decidió formar parte, fomentando la integración a través del deporte, "un micromundo de la vida real". "Empezamos a jugar con los chicos en un pabellón abierto, todos los sábados. Al principio venían unos seis o siete, independientemente del tiempo que hiciese, con frío o con lluvia. En poco tiempo, el número fue creciendo y hoy son unos 70", explica la entrenadora, quien además es árbitro en esta disciplina deportiva.

Sociedad

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios