MUCHO RUIDO

Si tocas a un enfermo no te inmunizas: ¿quién gana con las 'fake news' del covid-19?

Downing Street ha creado una unidad especial para contrarrestar la desinformación relacionada con la epidemia que, en la mayoría de los casos, busca crear pánico en la sociedad

Foto: Un hombre con una máscara en el metro de Westminster. (Reuters)
Un hombre con una máscara en el metro de Westminster. (Reuters)

El video apenas dura unos segundos, pero son los suficientes para mostrar a Boris Johnson en Downing Street asegurando en rueda de prensa que ha visitado varios hospitales para estrechar la mano de pacientes con coronavirus. Las imágenes están completamente manipuladas. Se detecta a simple vista. El discurso jamás ha tenido lugar. Pero el vídeo se hace viral en el Reino Unido y durante el fin de semana, miles de personas se presentan en los servicios de urgencia, con la falsa creencia de que pueden inmunizarse contra el virus al estrechar la mano de aquellos que lo han contraído. ¿Quién saca beneficio con las “fake news” sobre el Covid-19?

De momento, Downing Street no da nombres concretos, pero ha creado una unidad especial para contrarrestar la desinformación relacionada con la epidemia que, en la mayoría de los casos, busca crear pánico en la sociedad.

La oficina se ha instalado en el ministerio de Cultura, Tecnología, Medios y Deporte, desde donde se trabaja en estrecha colaboración con el resto de departamentos y, en especial, con las empresas de redes sociales, para identificar y contrarrestar las afirmaciones falsas e inexactas que circulan sobre la enfermedad.

Oliver Dowden, ministro de Cultura, asegura que prevenir la propagación de información deliberadamente falsa sobre el virus es una “máxima prioridad” para el Ejecutivo. “Como parte de nuestro trabajo para hacer frente a estas amenazas hemos reunido a equipos de expertos para asegurarnos de que podamos responder de manera efectiva”, matizó.

Aunque no nombró ningún estado en concreto, en los pasillos de Whitehall, donde se encuentran todos los ministerios, los funcionarios sí tienen en mente a determinados “opositores políticos" que podrían estar ahora tratando de sacar beneficio de la difusión de bulos.

Campañas de desinformación

Tras el famoso envenenamiento en 2018 del exespía Sergei Skripal en la ciudad inglesa de Salisbury a manos de agentes de los servicios secretos del Kremlin, el Gobierno británico adoptó un enfoque mucho más agresivo respecto a la propagación de noticias falsas en Internet. Alex Aiken, director ejecutivo del servicio de comunicación del Número 10, señaló entonces que habían identificado hasta “30 narraciones falsas” creadas por Moscú”. “Los estados hostiles como Rusia dedican entre 600 millones y 1.000 millones de dólares anualmente en sofisticadas campañas de desinformación”, explicó.

¿Está ahora el Kremlin detrás del “fake news” sobre Covid-19? El pasado mes de febrero, el servicio en árabe de la televisión rusa RT entrevistó al biólogo Igor Nikulin, que fue presentado como un exmiembro de la Comisión de Armas Químicas y Biológicas de la ONU. Éste dio a entender que detrás de la epidemia estaba Estados Unidos. Asimismo, sugirió que hay una conspiración de un “gobierno global” formado, según su teoría, “por 200 familias que controlan más de 400 billones de dólares”, que son “dueños de los medios de comunicación y Hollywood”, que quieren “controlar las mentes de la humanidad”, y que buscan “disminuir la población mundial en un 90%”.

“Creo que este virus fue seleccionado con mucho cuidado para llegar a países que se consideran rivales de Estados Unidos, como China, Irán y algunos países de la UE, incluyendo Italia. No creo que esto sea una mera coincidencia. Este es un plan de las élites del mundo”, recalcó.

Imaginación ilimitada... y mucho ruido

En cualquier caso, por redes circulan teorías de todo tipo: desde que el virus es una creación China para obligar a todos los gobiernos del mundo a que Huawei desarrolle la construcción de sus redes 5G para así poder luego espiarles, hasta que es una guerra biológica liderada por los Estados Unidos para enriquecerse luego con una vacuna que ya tienen pero no quieren sacar aún al mercado. La imaginación es ilimitada.

En este sentido, Edward Lucas, escritor y especialista en seguridad, asegura que, de momento, no hay evidencia de una injerencia por parte de un estado o agente concreto. “Las operaciones de desinformación triunfan cuando una misma fuente, claramente identificable, consigue propagar varias informaciones falsas o cuando las desinformaciones parten de distintos puntos, pero apuntan todas a la misma dirección”, recalca.

Tras el 11-S, por ejemplo, la teoría de la conspiración que logró imponerse fue la de que el Gobierno norteamericano sabía que iban a pasar los ataques. Por su parte, en la década de los 80, la KGB llevó a cabo una campaña conocida como “Operación Infección”, cuyo objetivo clave era culpar a la CIA de la epidemia del SIDA.

El experto asegura que, con el coronavirus, lo que hay ahora es “mucho ruido”, pero nada en concreto. “Aunque lógicamente hay que estar atentos porque cuando la gente tiene miedo o está preocupada, es cuando empieza a creer cualquier cosa”, declara.

Las compañías de redes sociales ya han estado tratando de abordar la difusión de información médica falsa respecto a coronavirus. Facebook y Twitter, por ejemplo, ya sitúan automáticamente al Servicio Nacional de Salud Pública (el conocido como NHS) cuando se realizan búsquedas en el Reino Unido relacionadas con el Covid-19. Con todo, no se ha podido contrarrestar aún algunas noticias falsas que circulan por redes asegurando que los geles antibacteria para lavarse las manos no son efectivos contra los virus.

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