Es noticia
Menú
Una ciudad ante su "hora cero": cinco millones de habitantes, a 40 grados y sin agua
  1. Mundo
Sequía, mala planeación y corrupción

Una ciudad ante su "hora cero": cinco millones de habitantes, a 40 grados y sin agua

Monterrey, capital industrial de México, está peligrosamente cerca de quedarse sin una gota de agua, en medio del peor desabasto en los últimos 30 años y de las altas temperaturas

Foto: Vista de Monterrey, en el norte de México. (Reuters/Daniel Becerril)
Vista de Monterrey, en el norte de México. (Reuters/Daniel Becerril)

Ignacio Segoviano se mudó a Monterrey, en el estado mexicano de Nuevo León, con el plan de estudiar la carrera de Derecho en la segunda mayor urbe del país. Pero una crisis lo hace dudar ahora sobre su futuro. La capital industrial de México está peligrosamente cerca de su "hora cero", el momento en que una localidad se queda sin agua, en medio del peor desabasto en los últimos 30 años. Así que Ignacio reordenó su plan de hacer voluntariado durante el verano para regresar con su familia a Tamaulipas, el estado vecino. “Yo tengo ese beneficio”, admite, “puedo regresar a la vida normal que antes se vivía en Nuevo León”.

Con “vida normal” se refiere a los días en los que la gente no necesitaba levantarse en la madrugada para almacenar agua en cubetas, las tiendas no limitaban la compra de botellas y no había necesidad de perseguir 'pipas' (camiones cisterna) en colonias donde las llaves de paso han escupido polvo por semanas. Pero parte de esa "vida normal" en Nuevo León también es calor, violencia, corrupción y desigualdad. Y algunos de estos factores también están involucrados en el desabastecimiento.

Una crisis anunciada

Desde hace siete años, la caída en los niveles de lluvia en Nuevo León encendió las alertas sobre las principales presas que abastecen el área metropolitana de Monterrey: Cerro Prieto (que estaba a un 2% de su capacidad este 16 de junio), El Cuchillo (45%) y La Boca (8%), según las cifras de la Comisión Nacional del Agua (Conagua). El momento crucial llegó el pasado 2 de febrero, cuando el Gobierno regional publicó una declaratoria de sequía donde se advertía por el estrés hídrico en el estado. Desde entonces, las medidas escalaron poco a poco. Al inicio, el programa Agua para Todos —un día de recorte a la semana, dependiendo de la zona, para garantizar la estabilidad del suministro— fue anunciado como una acción hasta solidaria. Pero fue insuficiente y las medidas más drásticas iniciaron el pasado 4 de junio, cuando las autoridades anunciaron que solo se garantizarían seis horas de agua, de las 4:00 a las 10:00 de la mañana.

Foto: El acceso al agua potable en la capital de México es cada día más inseguro (EFE)

“No puedo lavar después de las 10 de la mañana y, si no me baño entonces, ya no puedo hacerlo en todo el día”, cuenta Daniel, de 25 años, quien estudia Producción Audiovisual y trabaja en remoto para una empresa estadounidense. Limpia la cocina en la madrugada, almacena agua en un par de cubetas para tenerla disponible el resto del día y lava su ropa cuando tiene la suerte de tener agua sin interrupciones. Esto, en pleno verano, en un pequeño departamento sin aire acondicionado que comparte con su novio y en el centro de Monterrey, donde la temperatura ronda los 40 °C por estas fechas. Pese a eso, asegura que su situación está entre las más cómodas.

En otras partes del estado, la gente pasa días sin agua. Han bloqueado calles para exigir que las autoridades envíen más 'pipas'. Han robado contenedores y botes de basura para almacenar el agua, después de que desaparecieran de las tiendas en un frenesí de compras tras el anuncio de los recortes. Y, mientras tanto, en San Pedro Garza García, el municipio más rico de Latinoamérica, activistas denuncian que varios campos de golf no han dejado de regarse diariamente con agua potable y las cerveceras y embotelladoras del estado disfrutan de grandes concesiones que acaparan el agua. El Gobierno también ha encontrado al menos seis ranchos privados con tomas ilegales de agua.

"Siento que hace un buen rato lo ‘normal’ se rompió para el estado"

De cumplirse los peores escenarios de la declaratoria de sequía y sin un cambio radical en el suministro, lo peor está por llegar. Para 2030 se prevé que las temperaturas aumenten hasta 2,5 °C adicionales y una precipitación hasta un 27% menor. Será difícil recuperar la vida normal. “Normalizar no entra dentro de las palabras que escuchemos a diario”, considera Daniel. “Siento que hace un buen rato lo ‘normal’ se rompió para el estado”.

Problema nuevo, respuestas de siempre

Pese a lo inédito de la situación, el gobernador Samuel García, joven político de un también joven partido, ha contestado con el mismo manual del poder en México. Primero, desviando su responsabilidad. “Ahora resulta que la mentada de madre es porque no hay agua, como si a mí me tocara el abasto del agua. ¡Pues no, señores!”, dijo García en una conferencia de prensa el pasado 8 de junio, en la que señaló a Conagua por el desabastecimiento. El deslinde se hizo viral en un país donde ver a los políticos deslindarse es común. Su formación, Movimiento Ciudadano, se ha consolidado como tercera fuerza tras marcar cierta distancia tanto del oficialista Morena como de Va Por México, la alianza de partidos tradicionales (PRI, PAN y PRD).

El segundo paso en el manual fue culpar a sus antecesores. “No ha llovido en cuatro años y El Bronco se acabó las presas”, afirmó también, en referencia al exgobernador Jaime Rodríguez Calderón. Sus palabras son solo el último paso de una confrontación que ha sostenido con su predecesor, quien fue apresado por presuntos delitos electorales y una expropiación a una empresa de transporte público. La estrategia de García ha sido aferrarse a cambiar la narrativa y compartir vídeos sobre cómo el desabastecimiento se esperaba desde agosto de 2021, dos meses antes de que asumiera el poder.

Foto: El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, durante la celebración del día de la independencia. (Getty/Héctor Vivas)

“Es pura resignación”, resume Ángel Hernández, de 24 años, cuando se le pregunta cómo definiría el clima social en la ciudad en medio de la escasez de agua. En su hogar en Apodaca, a una hora y media en transporte público del centro de Monterrey, el agua llega con baja presión y tiene que organizarse con seis personas más que viven con él. “Hay gente aquí más fletada que dice: ‘No pasa nada, me bañé ayer, hoy no me baño. Nada más una toallita húmeda y en chinga”, cuenta. “Estamos muy acostumbrados a que tenemos que estar trabajando, generando y haciendo, y, cuando suceden ese tipo de cosas, como que no hay momento para que la gente pueda hacerse una pausa y protestar”.

Para elle —Ángel es una persona de género no binario—, los problemas son también otros. “El agua es una de las cosas que nos está ahorita preocupando, pero no es la única”. Enumera: la inseguridad, el alza de feminicidios, los incendios. “Como que se nos está juntando todo”.

El diario regiomontano 'El Norte', quizás uno de los pocos periódicos mexicanos que sigue siendo una referencia local en una gran urbe, ha dedicado sus portadas recientes a casos de corrupción, pleitos políticos del gobernador, violencia y nuevas revelaciones sobre un feminicidio mediático. Remataron al lanzar de forma desenfadada una de sus ediciones de junio con el titular “Oootra crisis”, en referencia a cientos de personas migrantes que intentaron cruzar a la vecina Texas y, entonces, estaban varadas en la Central Camionera de la ciudad.

Foto: Jorge Volpi (EFE Isaac Esquivel)

Antes, en abril, el feminicidio de Debanhi Escobar, una joven que fue encontrada en la cisterna de un hotel, atrajo la atención mediática de un país donde este tipo de crímenes son una ocurrencia trágicamente común. La violencia en el estado, como en el resto del país, no cesa. El semáforo delictivo de la Fiscalía de Nuevo León consideraba que casi todos los delitos estaban por encima del promedio histórico. Mayo pasado tuvo la cifra mensual de homicidios más alta de los últimos cuatro años. El plan de subir la tarifa del transporte público hasta un 233% en algunos casos causó protestas antes de ser desechada.

"Váyanse preparando"

“Si de por sí el norte del país es una zona caliente, ahorita en los últimos meses hemos tenido temperaturas que son altas, pero que no son normales para estas fechas”, comenta Enrique Martínez, un entrenador de fútbol americano que vive en el sur de la ciudad. Durante la entrevista, se disculpa por un ruido que enturbia su voz: es el zumbido del aire acondicionado. Según Conagua, desde finales de marzo hasta mediados de mayo de este año, se reportaron en México cuatro ondas de calor con temperaturas récord en distintas regiones del país. En Soyopa, en el también estado norteño de Sonora, se registró una temperatura de 46,2 °C, casi tres grados por encima del anterior valor máximo de 43,5 °C, del 22 de abril de 2012.

Foto: Activistas por los derechos de las mujeres durante una protesta en Monterrey, México. (Reuters)

La crisis climática deja en claro que lo que ocurre en Monterrey es una llamada de atención para el resto del país. Si bien en varias partes de la república hay colonias donde la gente sobrevive con recortes constantes, rara vez ha sido una cuestión generalizada. José Antonio Ordóñez, investigador del Instituto Tecnológico de Monterrey, calcula que la Ciudad de México solo tiene reservas suficientes para dos años. Entre los motivos, apunta, no está únicamente la sequía, sino la falta de planeación, negligencia en obras, la especulación inmobiliaria y la desigualdad en el reparto de agua. Una crisis en medio de otras.

De momento, Ignacio, el estudiante de derecho, ya tomó la decisión de pasar el verano en el vecino Tamaulipas. Sin embargo, está consciente de que no es un asunto del que pueda poner tierra de por medio para siempre. Los focos rojos en su estado también empiezan a encenderse y ha platicado con su familia sobre eso. "Les he dicho 'váyanse preparando, hay que tener ya botes de basura, de los grandes, para de ahí estar teniendo agua", comenta. Y también un contenedor grande, antes de que empiecen a escasear en tiendas. Tan pronto llegue, piensa en insistirle a su familia sobre adquirir uno. "De que se va a comprar, se va a comprar".

Ignacio Segoviano se mudó a Monterrey, en el estado mexicano de Nuevo León, con el plan de estudiar la carrera de Derecho en la segunda mayor urbe del país. Pero una crisis lo hace dudar ahora sobre su futuro. La capital industrial de México está peligrosamente cerca de su "hora cero", el momento en que una localidad se queda sin agua, en medio del peor desabasto en los últimos 30 años. Así que Ignacio reordenó su plan de hacer voluntariado durante el verano para regresar con su familia a Tamaulipas, el estado vecino. “Yo tengo ese beneficio”, admite, “puedo regresar a la vida normal que antes se vivía en Nuevo León”.

México Lluvia Agua
El redactor recomienda