las elecciones podrían ser en octubre

Salvini, decidido a dinamitar el gobierno: "Le ha tomado el pelo a los italianos"

El líder del partido ultraderechista Liga no se conforma con ser vicepresidente y ha visto su oportunidad para hacerse con el poder en Italia. Aunque eso pasa por dinamitar su propio gobierno

Foto: Foto: Reuters
Foto: Reuters

El cisma de gobierno en Italia tiene nombre y apellidos: Matteo Salvini. El carismático y radical líder del partido ultraderechista Liga no se conforma con ser vicepresidente y ministro del Interior y ha visto —en las encuestas— su oportunidad para hacerse con el poder en Italia. La estrategia pasa por tumbar su propio Ejecutivo en coalición con los populistas del Movimiento 5 Estrellas (M5S), quienes ahora se sienten traicionados, y convocar elecciones anticipadas.

La Liga presentó este viernes una moción de confianza contra el primer ministro, Giuseppe Conte, y pide que sea votada en el Parlamento italiano la próxima semana —aunque la cámara está en receso—. Para el M5S, Salvini ha forzado la crisis política para capitalizar su ventaja en los sondeos. Si las elecciones se celebrasen mañana, el líder ultraderechista obtendría el 36% de los votos y alcanzaría el 50,6 % en coalición con los conservadores Hermanos de Italia (7,5%) y Forza Italia (7,1%), según la más reciente encuesta del instituto Ipsos publicada esta semana por el diario 'Il Corriere de la Sera'.

"Salvini les ha tomado el pelo a los italianos. Hace caer este Gobierno porque puso los sondeos por delante del bien del país", reaccionó finalmente el líder del M5S, Luigi Di Maio, tras unos días en que la formación antisistema pareció más perdida e improvisada que nunca. Las encuestas no les auguran buenos resultados y el M5S parece abocado a perder el segundo puesto o compartirlo con los progresistas del Partido Democrático (PD).

El divorcio entre la extraña pareja de gobierno vuelve a poner Italia en el centro de la agenda europea y se teme que las turbulencias internas puedan terminar por afectar a la economía italiana y de la Unión Europea. Los italianos se despertaron el viernes con una prima de riesgo que llegó a alcanzar los 240 puntos básicos, mientras que al mediodía la Bolsa de Milán perdió más de un 2%.

Una crisis en proceso

Para complicar aún más el panorama político, el Gobierno italiano enfrenta dos fechas clave. La primera, el 26 de agosto, que es el plazo límite para que el gabinete italiano proponga un candidato a comisario europeo para la cartera de Competitividad, un puesto clave anhelado por el M5S. La segunda, a principios de octubre, cuando está previsto que Italia presente su ley de Presupuestos a Bruselas, que los analizará con lupa. La fractura de gobierno podría agudizar los desencuentros de Roma con la Comisión Europea, que estuvo a punto de someter al país a un procedimiento de infracción por los desajustes de sus cuentas públicas.

Si las elecciones se celebrasen mañana, el líder ultraderechista obtendría el 36% de los votos

La crisis política se venía fraguando desde hace meses, pese a que Salvini había insistido en que el gobierno terminaría la legislatura de cinco años. Sin embargo, en los últimos días la cuerda se tensó demasiado hasta que el jueves, Salvini daba por rota la coalición y ponía fin al experimento que comenzó en las elecciones italianas de marzo de 2018. La coalición se repartió los ministerios y Conte fue elegido como figura de consenso para liderar un gobierno bicéfalo.

Pero la balanza de poder basculó tras los comicios europeos del pasado 26 de mayo, de las que Salvini salió como claro vencedor al galvanizar a la derecha italiana y lograr un 34% de los votos. Mientras, las desavenencias entre la Liga y el M5S aumentaron y sus desacuerdos se dispararon: infraestructuras, justicia, autonomía, presupuestos. Hasta que un proyecto de tren de alta velocidad —al que el M5S se opone— fue la gota que colmó el vaso.

"Acudamos inmediatamente al Parlamento para constatar que no tenemos ya una mayoría, como demuestra la votación del tren de alta velocidad y los repetidos insultos a mí y a la Liga por parte de los 'aliados", indicó Salvini en un comunicado esta semana tras reunirse con Conte. "Devolvamos rápidamente la palabra a los electores", exigió.

En manos del presidente

En este incendiario contexto, el presidente de la República, Sergio Mattarella, tuvo que regresar de urgencia de su descanso veraniego para gestionar el caos. Si Conte es eventualmente censurado —muy probable dada la aritmética actual del legislativo— será él quién determinará los tiempos políticos y es el único con poder para disolver el parlamento. Delante tiene varias opciones para evitar unos comicios exprés.

Una es elegir a otra formación para que intente crear un nuevo Ejecutivo —algo casi imposible—, o nombrar un Gobierno de tecnócratas, que evite ir a elecciones en tiempos excesivamente cortos. Y, por último, resignarse y adelantar elecciones. Algo que los analistas no creen que suceda antes de octubre.

Mientras, Salvini instaba a los diputados a abandonar sus vacaciones para volver al Parlamento en Roma, en momentos en que millones de italianos abarrotan las playas y tratan de desconectar del día a día. "No hay nada que diga que no podemos hacer que los parlamentarios trabajen a mediados de agosto. Los diputados deberían levantarse de sus poltronas y trabajar".

Mundo

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios