crisis del conservadurismo e incertidumbre

La larga despedida de Merkel: ¿y ahora, qué?

Se ha hecho oficial lo que hace tiempo era un secreto a voces en Berlín: Merkel ya ha comenzado a despedirse del poder. La incertidumbre en Alemania y la UE es alta

Foto: Incertidumbre tras el anuncio de que Merkel renuncia a seguir llevando las riendas de la CDU. (EFE)
Incertidumbre tras el anuncio de que Merkel renuncia a seguir llevando las riendas de la CDU. (EFE)

"Tengo la sensación de que ha llegado el momento de abrir un nuevo capítulo". Estas palabras resumen a la perfección el momento de Angela Merkel, de Alemania e incluso de la Unión Europea. La canciller hizo esta semana oficial lo que hace tiempo era un secreto a voces en el barrio político de Berlín: Merkel ya ha comenzado a despedirse del poder. Tras el nuevo varapalo electoral sufrido por su partido en las elecciones regionales del estado federado de Hesse el pasado domingo (con una pérdida de más de 11 puntos), la canciller anunció que no presentará su candidatura a la presidencia de su partido en el congreso que la CDU celebrará los días 7 y 8 del próximo diciembre.

Merkel también confirmó que la actual será su última legislatura como canciller y que descarta asumir cualquier tipo de responsabilidad política una vez acabada su carrera en Alemania. La líder conservadora despejaba así las especulaciones sobre un posible cargo en la estructura de la UE. El inicio del fin de la era Merkel ya ha dado comienzo. Una pregunta queda en el aire: ¿cuánto tiempo durará esta despedida?

Crisis del conservadurismo

Las dificultades que atraviesa el conservadurismo alemán tras sucesivos correctivos electorales han obligado a Merkel a tomar una decisión que la canciller había rechazado repetidamente en público: renunciar al control del aparato de su partido y, al mismo tiempo, seguir ejerciendo las responsabilidades de jefa de gobierno. De esta forma, el partido elegirá a una nueva dirección y aprobará un nuevo programa mientras, paralelamente, Merkel intenta seguir gobernando Alemania. “Estoy convencida de que esta manera de proceder ofrece más oportunidades que peligros para nuestro país, para el Gobierno federal y para nuestro partido”, argumentó la canciller.

Cuando el pasado mes de marzo Merkel fue investida como canciller por el Bundestag por cuarta vez consecutiva, tras cerrar un acuerdo de gobierno con los socialdemócratas, la una vez considerada mujer más poderosa del mundo aseguró que la reedición de la tercera gran coalición de los últimos 13 años era la opción que mejor aseguraba la estabilidad de Alemania. Poco más de seis meses después, Merkel se encuentra en el momento más débil desde que llegara al poder y la coalición que lidera se acerca cada vez más al precipicio.

Nahles, líder de los socialdemócratas, ha dejado la puerta abierta a dejar caer la coalición que lidera Merkel.
Nahles, líder de los socialdemócratas, ha dejado la puerta abierta a dejar caer la coalición que lidera Merkel.

Esta misma semana, la presidenta del Partido Socialdemócrata Alemán (SPD), Andrea Nahles, volvía a abrir la puerta a salir del Gobierno si los conservadores no consiguen acabar con sus constantes riñas internas. El año próximo habrá elecciones regionales en 14 estados federados: si se mantiene el desgaste electoral de los partidos de la gran coalición, la continuidad del Gobierno se hará prácticamente inviable, lo que supondría un fin político prematuro para Merkel y la convocatoria de elecciones anticipadas. A día de hoy, se hace difícil pensar que la presente legislatura en Alemania se agote en 2021.

La pérdida de autoridad de Merkel tanto dentro de la CDU como dentro de la gran coalición gobernante es innegable. El surgimiento de Alternativa para Alemania (AfD) en 2013 y su consolidación en el tablero político alemán es el síntoma más evidente de ello. Con resultados de dos dígitos en prácticamente todo el territorio de la República Federal, AfD se ha hecho un sólido espacio electoral a la derecha de la CDU-CSU. La mítica frase de Franz Josef Strauß, padre de los socialcristianos bávaros y referencia del conservadurismo alemán, es así historia: "A la derecha de la Unión [CDU-CSU] no puede haber ningún partido democráticamente legitimado". El llamado 'factor AfD' supone un fracaso personal de Merkel

¿Y ahora, qué?

Esa es la pregunta que muchos se hacen tanto desde la CDU-CSU, como desde el resto de partidos alemanes y también en el resto de la Unión Europea. Merkel ha sido considerada durante mucho tiempo el ancla de estabilidad de Alemania y de la UE. Su lenta despedida deja una enorme sensación de incertidumbre: su liderazgo ha sido tan arrollador e indiscutible que, a día de hoy, no está nada claro quién será su sucesor o sucesora en la CDU. Ese nombre no solo marcará el futuro de Berlín, sino también el de la UE, un proyecto impensable e imposible sin Alemania.

Annegret Kramp-Karrenbauer (d) es la preferida de Merkel para ser su sucesora. (EFE)
Annegret Kramp-Karrenbauer (d) es la preferida de Merkel para ser su sucesora. (EFE)

Muchos nombres aparecen en las quinielas para el próximo congreso de la CDU en Hamburgo, pero hasta ahora tres son los candidatos oficiales a presidir el partido conservador: Annegret Kramp-Karrenbauer, antigua primera ministra del estado del Sarre y actual secretaria general del partido, es la preferida de Merkel; Jens Spahn, actual ministro de Sanidad alemán, católico y homosexual, es uno de los principales críticos de Merkel y ofrece un claro giro a la derecha; y Friedrich Merz, antiguo rival de la actual canciller que abandonó la política profesional tras la llegada de Merkel a lo más alto del conservadurismo alemán, ofrece el perfil más débil de los tres candidatos oficiales.

La victoria de un candidato más conservador a la presidencia de la CDU probablemente también endurezca las posiciones de Alemania respecto a las propuestas de una mayor integración europea. Proyectos como la unión bancaria, una política fiscal comunitaria o la mutualización de la deuda pública europea, tan ansiados por el presidente francés Emmanuel Macron, recibirían así un fuerte freno desde Berlín. Con el discurso hipernacionalista y euroescéptico de AfD erosionando el flanco derecho de la CDU-CSU, es difícil imaginar que el principal partido del conservadurismo alemán apueste por la continuidad centrista de Merkel. Con el inicio del fin de la era Merkel, Alemania y Europa se enfrentan a un nuevo paradigma político que genera más incertidumbres que certezas.

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