el dup y los 'brexiters', riesgos para may

Brexit... y por qué todo puede salir mal (incluso si se logra un acuerdo)

Hace tiempo que quedó claro que la verdadera batalla del Brexit para May se libraba en Westminster y no al otro lado del Canal de la Mancha, así que un acuerdo no soluciona todo

Foto: La primera ministra británica, Theresa May. (Reuters)
La primera ministra británica, Theresa May. (Reuters)

Hace tiempo que quedó claro que la verdadera batalla del Brexit para Theresa May se libraba en Westminster y no al otro lado del Canal de la Mancha. Por lo tanto, cuando parece que la posibilidad de cerrar un acuerdo en Bruselas está cada vez más cerca, en los mentideros del Parlamento se van armando las tropas. El lenguaje es un poco bélico para estar hablando de política. Cierto. Pero quizá sea lo más apropiado, teniendo en cuenta que las reuniones de la premier con sus ministros y secretarios de Estados las catalogan como "Gabinete de Guerra".

May no está contando con ellos para elaborar su estrategia de salida. Sabe que está rodeada de enemigos, centrados en preparar sus candidaturas ante unas posibles primarias. Su total confianza es para Oliver Robbins, el tecnócrata que lleva el verdadero peso en las negociaciones.

Pero, ante la cumbre europea que empieza el próximo miércoles, a May no le queda más remedio que mostrar a sus ministros sus cartas, aunque no se pongan aún todas en la mesa. El "Gabinete de Guerra" se reunirá el martes antes de que la líder tory viaje a Bruselas. Aunque el jueves pasado ya hubo un encuentro en el Número 10 que dejó el ambiente un tanto tenso.

Oliver Robbins, el cerebro tras las negociaciones del Brexit por parte británica. (EFE)
Oliver Robbins, el cerebro tras las negociaciones del Brexit por parte británica. (EFE)

Para evitar la frontera dura en Irlanda —principal obstáculo para que las negociaciones con Bruselas avancen—, la premier estaría dispuesta a dejar inicialmente a todo el Reino Unido "vinculado" con la unión aduanera comunitaria y a Irlanda del Norte "alineada" con el mercado común, solo respecto a bienes, lo que conllevaría ciertos controles en las mercancías que pasen de la provincia británica a Gran Bretaña. "Alineada" y "vinculada" serían términos redactados de manera muy ambigua en un eventual acuerdo de salida para garantizar el Brexit en marzo de 2019. Durante el periodo de transición ya se estudiarían las maneras de entrar en detalles.

Rebelión en el Gobierno

El problema es que May no especifica a los suyos por cuánto tiempo podría durar este escenario. Por lo que los 'Brexiters' temen que el Reino Unido pueda quedar atado a las reglas comunitarias por un periodo indefinido, sin opciones para lograr acuerdos comerciales con terceros, para ellos, una de las claves del divorcio.

Downing Street insiste en que no sería de forma permanente, pero se niega a fijar un tiempo determinado. Por lo tanto, se deja la puerta abierta a que este 'backstop' continúe una vez finalice el periodo transitorio en diciembre de 2020.

El Chancellor, Philip Hammond —quizá uno de los únicos eurófilos que queden en el Gabinete— ha recalcado que "probablemente, después del periodo de transición, habrá un tiempo extra para poder implementar los sistemas requeridos".

Esto significaría que el Reino Unido tendría que pagar miles de millones más a las arcas comunitarias porque en el acuerdo actual de divorcio, los 39 mil millones de libras pactados que Londres solo cubren el periodo financiero hasta 2020, cuando la expira el actual ciclo presupuestario de siete años de la UE. La contribución neta del Reino Unido en 2016 fue 8.6 mil millones de libras.

Andrea Leadsom, presidenta de la Cámara de los Comunes, es uno de los cargos que podría dimitir para presionar a May. (Reuters)
Andrea Leadsom, presidenta de la Cámara de los Comunes, es uno de los cargos que podría dimitir para presionar a May. (Reuters)

Hay muchos rumores de que hasta seis 'Brexiters' del Gabinete podrían dimitir en los próximos días para mostrar su rechazo a los planes de May. Entre ellos, estarían Andrea Leadsom (presidenta de la Cámara de los Comunes), Penny Mordaunt (secretaria de Estado de Desarrollo Internacional), y Esther McVey (secretaria de Estado de Trabajo y Pensiones). La primera ya intentó en su día liderar el Partido Conservador. La segunda, estaría ahora preparando su candidatura.

El DUP, dispuesto a plantarse

Los problemas no terminan ahí. Los norirlandeses del DUP —de cuyo apoyo depende el Gobierno de May tras haber perdido la mayoría absoluta— advierten que no van a apoyar ningún acuerdo que deje a Irlanda del Norte con una regulación distinta a la de Gran Bretaña.

Para demostrar el poder de sus tropas, por aquello de seguir con el lenguaje bélico, la formación de Arlene Foster amenaza con no apoyar al Ejecutivo cuando presente los Presupuestos Generales el próximo 29 de octubre. La semana pasada, los 10 diputados ya se abstuvieron en una votación sobre el Proyecto de Ley de Agricultura para demostrar que van en serio.

La líder del DUP, durante su visita la semana pasada a Bruselas, en la que se reunió con el negociador europeo del Brexit, Michel Barnier. (EFE)
La líder del DUP, durante su visita la semana pasada a Bruselas, en la que se reunió con el negociador europeo del Brexit, Michel Barnier. (EFE)

Si el Gobierno de May no consigue aprobar los Presupuestos Generales no está forzado a convocar elecciones generales. Ahora bien, entraría muy debilitado a la batalla final que se espera en Westminster a finales de año, cuando se presente a sus señorías el acuerdo del Brexit (que se espera cerrar con Bruselas) para su ratificación.

La pregunta es: ¿realmente está preparado el DUP para tumbar los Presupuestos? Cuando perdió la mayoría absoluta en junio de 2017, May llegó un acuerdo con los norirlandeses para poder gobernar con su apoyo a cambio de garantizar mil millones de libras para inversiones en Irlanda del Norte. A día de hoy, alrededor del 60% de los fondos aún no se han transferido. Por lo que, si el DUP retira su apoyo, se quedaría sin parte del paquete.

A la búsqueda de aliados

Cuando hay dinero por medio, la política se vuelve caprichosa. Según 'The Telegraph', May podría estar valorando ahora un plan para ofrecer a los unionistas decenas de millones de libras más de fondos adicionales para el Ulster si le apoyan para poder ratificar a finales de año el acuerdo del Brexit.

Aunque otras teorías apuntan a que la premier trabaja sobre la base de que el DUP puede jugársela en el último momento por lo que estaría buscando aliados entre los laboristas rebeldes contrarios a Jeremy Corbyn.

Theresa May podría estar sondeando ya a laboristas descontentos con Corbyn como posibles aliados. (EFE)
Theresa May podría estar sondeando ya a laboristas descontentos con Corbyn como posibles aliados. (EFE)

Todo depende del acuerdo que se cierre con Bruselas. Según los mentideros de Westminster, si May presenta un documento que deje al Reino Unido en una unión aduanera indefinida, hasta 25 diputados laboristas podrían darle su respaldo. Algunos apuntan incluso que, a medida que se acerque el "Día del Brexit", la cantidad de rebeldes laboristas euroescépticos aumentaría porque están convencidos de que los conservadores nunca van a convocar elecciones anticipadas en caso de "no acuerdo" y no están a favor de un segundo referéndum. Estrategias no faltan en un campo donde la batalla final está cada día más cerca.

Mundo

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios