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¿Por qué Europa ya no influye en el mundo?
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UNA DIPLOMACIA DESORGANIZADA Y SIN RECURSOS

¿Por qué Europa ya no influye en el mundo?

Un informe de la UE critica los escasos recursos y la falta de organización en el cuerpo diplomático. Años después de nacer el EEAS, los desafíos siguen ahí

Foto: La alta representante Exterior de la UE, Catherine Ashton, junto al jefe de la diplomacia estadounidense, John Kerry, durante una reunión de la OTAN en Bruselas
La alta representante Exterior de la UE, Catherine Ashton, junto al jefe de la diplomacia estadounidense, John Kerry, durante una reunión de la OTAN en Bruselas

Las positivas perspectivas negociadoras del conflicto nuclear iraní generan satisfacción en Bruselas. Su diplomacia trabaja a marchas forzadas con la estadounidense en pro de un acuerdo con Teherán. La alta representante exterior de la UE, Catherine Ashton, y el EEAS, el Servicio de Acción Exterior Europeo en sus siglas en inglés (el cuerpo diplomático comunitario que surgió en 2011 como brazo ejecutor de la política y la influencia europea en el extranjero) se han involucrado profundamente en las sucesivas conversaciones en Viena.

Sobre Ashton y su equipo recaería parte del éxito de cerrar un contencioso que dura casi una década, desestabiliza la región y enturbia las relaciones con Israel o Arabia Saudí. Las felicitaciones se compartirían con la Administración Obama, que desde su llegada apuesta por un planteamiento negociador. El cambio de Gobierno en Irán también favorece este acuerdo. Un éxito político compartido, pero clave para el bienestar de Oriente Medio.

El mercado del petróleo fue de los primeros en sufrir la crisis de Irak. Sin embargo, hace unos días, un miembro del Departamento de Asuntos Económicos y Monetarios de la UE reconocía a este diario que aún no hay un análisis sobre el impacto que supondría en el precio del oro negro

Sin embargo, en la región ha surgido una nueva amenaza. El avance del terrorismo yihadista del ISIS en Irak ha cogido a la diplomacia europea dividida en dos frentes, en las negociaciones de Viena y midiendo fuerzas con el nuevo zar ruso en las estepas de Ucrania. Fallaron las alertas tempranas y no se dio una respuesta política al avance de los integristas, hasta el punto de que Bagdad se ha buscado nuevos aliados. Rusia ya le vende material militar para combatir a los terroristas, igual que Croacia. EEUU desplazó a última hora a su Secretario de Estado. La UE aún no ha tomado ni una sola medida de calado, ¿por qué?

Los agujeros de la influencia europea

“Las debilidades al priorizar, organizar y destinar los recursos reducen la eficacia del EEAS”. Así calificaba en los últimos días la Corte Europea de Auditores la situación actual del cuerpo diplomático de la UE. Precisión al ejecutar la política exterior es lo que se exige a estos funcionarios. Para garantizar los intereses en el extranjero, construir relaciones de vecindad sólidas y sin conflictos o crear nuevas oportunidades en países y regiones con escasa presencia.

¿Lo ha conseguido el EEAS? En 2014, la UE tiene en su frontera oriental un conflicto armado en varias provincias del este ucraniano. Su relación económica, política y diplomática con Rusia no ha evitado el apoyo, o directamente la creación, de estos movimientos por Moscú. El cuerpo diplomático de Ashton cuenta con un presupuesto de 520 millones de euros para hacer frente a todas estas amenazas. De los casi 3.500 trabajadores en plantilla, 2.000 están en las delegaciones, que reciben el 59% del presupuesto.

Pero el 'Ejército' diplomático de la UE es mayor. Repartidos por las delegaciones hay otros 3.500 trabajadores de la Comisión Europea. El informe de 36 páginas titulado El establecimiento del Servicio de Acción Exterior Europeo de la Corte de Auditores destaca que los servicios sufragados por la Comisión permiten compensar los escasos fondos en “tiempos de austeridad en los presupuestos de la UE y nacionales”. Pero esta 'ayuda' también crea graves errores de funcionamiento. Por ejemplo, no existía una alternativa para los sistemas de seguridad que gestionaban la información clasificada cuando finalizó el apoyo de la Comisión.

Los problemas presupuestarios del EEAS van más allá de la política exterior. Paradójicamente, la Europa de las libertades y la democracia tendría dificultades para exportar sus valores al extranjero porque, como señala el informe, “la dimensión externa de las políticas internas de la UE no recibe dinero de la Comisión”. En la diplomacia europea no existen departamentos como Cambio Climático o Seguridad Energética. Y Bruselas afronta ahora una posible ‘Guerra del Gas’ con Rusia.

No sólo falta dinero, también organización

La diplomacia europea no sólo tiene un problema de dinero, también de organización. La actual estructura en forma de pirámide “es más compleja que la estructura de política exterior reemplazada”: el doble de personal directivo que sus predecesores y más unidades temáticas, pero también más pequeñas.

El EEAS cuenta con cerca de 150 directivos o altos asesores, incluida la propia Ashton, pero también dificultades para ocuparse de su presencia en el extranjero. “El personal de las Delegaciones sigue sin completarse y no se han asignado nuevos recursos para asumir nuevas responsabilidades”, según el informe, que explica que “departamentos importantes no han recibido los recursos del nuevo personal para planificar y aplicar las misiones de la política de defensa y seguridad común” durante 2012 y 2013, en particular ante las crisis de Libia, el cuerno de África y el Sahel.

Los representantes especiales de la UE para una región son un instrumento del pasado que han pervivido con el EEAS. No aparecen en su organigrama, pero sí reciben fondos de su presupuesto. Diplomáticos ad hoc que gestionan crisis durante, como subraya la Corte, “una media de unos ocho años, lo que supone un riesgo para su proliferación y que erosionen el papel del EEAS”. El español Bernardino León, que perteneció al Gobierno Zapatero, es el enviado para el Mediterráneo Sur y en el pasado ejercicio tuvo un presupuesto de un millón de euros.

El terrorismo yihadista gana peso en este región tras la aparición de nuevos grupos vinculados o inspirados por Al Qaeda, como el del Magreb Islámico, y es capaz de rivalizar con el poder de las autoridades estatales. Francia tuvo que enviar un contingente militar a Malí por su cuenta para evitar la caída del Gobierno del país. Una vez desplegado, se habló de la coordinación europea. Los problemas estructurales del EEAS se revelan como escollos para aplicar una influencia decisiva en el norte de África o el mundo árabe.

La llegada masiva de inmigrantes

La diplomacia de Ashton tiene como prioridad “el fortalecimiento de la Política de Vecindad Europea en respuesta a la Primavera Árabe”, pero la Corte de Auditores critica que el EEAS “no ha desarrollado un criterio detallado para afrontarla”. Quizás por eso, las perspectivas tampoco son mejores en el levante mediterráneo. En Siria, los esfuerzos para aplacar la represión de Al Asad no han cosechado frutos. Y la desintegración de estos países tras los levantamientos populares contra dictadores de décadas ha agravado otro problema.

Renzi afirma que desde las costas de Libia o Túnez está ‘llegando un número récord de inmigrantes, que en muchos casos se trata de refugiados políticos procedentes del Cuerno de África o de Siria’, lo que exige una política europea global. El Mediterráneo, insiste el florentino, es frontera de toda la UE

La emigración irregular árabe y subsahariana cruza el mar en condiciones infrahumanas, una tragedia que para el nuevo primer ministro italiano, Mateo Renzi, ni su país ni Europa pueden permitir. Renzi afirmaba el pasado viernes que desde las costas de Libia o Túnez está “llegando un número récord de inmigrantes... que en muchos casos se trata de refugiados políticos procedentes del Cuerno de África o de Siria”, lo que exige una política europea global. El Mediterráneo, insiste el florentino, es frontera de toda la UE.

La falta de una política común de la UE para alentar las transiciones democráticas de las primaveras árabes es patente. Los auditores europeos critican que el EEAS no haya desarrollado una estrategia de política exterior y que “para preparar las respuestas europeas se consulte a las instituciones de la UE y a los Estados miembros”, lo que ralentiza el proceso y hace ineficaz la acción diplomática.

Depender del contraterrorismo de EEUU

Durante mayo y junio los terroristas del Estado Islámico de Irak y Siria (rebautizados ahora como Estado Islámico) avanzaron por Irak tras saltar desde el país vecino. Hasta que no tomaron por las armas un tercio del país y controlaron importantes ciudades como Mosul o grandes centros petrolíferos, la comunidad internacional apenas prestó atención al conflicto. Cuando la amenaza fue real y EEUU empezó a estudiar el envío de asesores militares, ¿qué hizo la UE? Sólo declaraciones sobre la preocupación de los acontecimientos y apoyo verbal a Bagdad.

El mercado del petróleo fue de los primeros en notar estas tensiones. Sin embargo, hace unos días, un miembro del Departamento de Asuntos Económicos y Monetarios de la UE reconocía a este diario que aún no hay un análisis sobre el impacto que supondría una escalada en el precio del oro negro. La auditoría de la Corte critica el solapamiento de funciones entre el Departamento de Respuesta ante Crisis y el de Prevención de Conflictos, lo que provoca errores en las respuestas políticas y en la seguridad.

La División de Contraterrorismo también tiene un problema similar. El EEAS emplea personal militar y especializado, procedente de las Fuerzas Armadas de los Estados. Sus fondos son irrisorios comparados con el potencial financiero de Washington. Siete millones de euros sobre un total de 18 para personal externo, en el que se incluye a trabajadores contractuales, expertos no nacionales y asesores especiales que realizan “servicios diversos, complementarios o como expertos de un campo”.

La UE depende en Irak, y en todo Oriente Medio y el Norte de África, en buena medida de las actuaciones 'quirúrgicas' de espionaje y contraterrorismo estadounidenses. Las Operaciones Exteriores de Contingencia del Departamento de Estado, que engloban la lucha contra el terrorismo internacional o las operaciones de fuerzas especiales bajo los Servicios de Inteligencia, reciben una inyección de 6.000 millones de dólares, casi 4.400 millones de euros. Sobran las comparaciones con lo destinado por Bruselas.

La diplomacia de EEUU tiene 65 veces más presupuesto

El Departamento de Estado de EEUU, bajo la batuta de John Kerry, dispondrá en el año fiscal 2015, desde septiembre, de 46.000 millones de dólares, en torno a 35.000 millones de euros, frente a los poco más de 500 millones de euros del EEAS. Para los servicios exteriores estadounidenses trabajan 50.000 personas. La acción exterior de la UE cuenta con un presupuesto 65 veces menor y con 14 veces menos personal.

Los fondos para el funcionamiento de la USAID, la Agencia de EEUU para el Desarrollo Internacional se incluyen en el presupuesto del Departamento de Estado. Sólo esta agencia estadounidense maneja el triple de dinero que todo el cuerpo diplomático europeo dirigido por Ashton. El EEAS no gestiona los fondos para el desarrollo ni tampoco incorpora en su organización una dirección general sobre cooperación internacional.

El Departamento de Estado de EEUU dispondrá en 2015 de 46.000 millones de dólares, en torno a 35.000 millones, frente a los poco más de 500 millones del EEAS. Para los servicios exteriores estadounidenses trabajan 50.000 personas. La acción exterior de la UE cuenta con un presupuesto 65 veces menor y con 14 veces menos personal

Diplomacia y Desarrollo seguirían caminos diferentes. Bruselas trabaja de forma paralela la cooperación y entrega al Fondo Europeo para el Desarrollo, centrado en el África subsahariana, y al Instrumento de Cooperación al Desarrollo, para Latinoamérica y Asia, cerca de 70.000 millones. Un bazuca financiero de ayuda exterior a través de ONG, fundaciones o agentes sociales superior a todo el presupuesto que manejan Kerry y sus cowboys.

En definitiva, la UE juega a dos niveles. Sabe que su servicio diplomático no puede competir con el estadounidense, ni el ruso ni el chino, pero cuenta también con todas las representaciones de sus Estados miembros. España destina 1.400 millones de euros a su Ministerio de Exteriores, el triple que los fondos del EEAS, e incluye las partidas de la Agencia Española de Cooperación Internacional. Francia despliega a 15.000 personas en sus embajadas y edificios diplomáticos con un presupuesto de 6.000 millones de euros.

Lo mismo ocurre con la ayuda la cooperación internacional. Además de los programas mencionados, cada socio comunitario destina una cantidad importante a esta asistencia. Un país tradicionalmente austero en este sentido como Reino Unido ofrecerá, en 2014, cerca de 40.000 millones de euros en ayuda exterior. La UE es el mayor donador del planeta y la cooperación al desarrollo refuerza su imagen. Ahora sólo falta aplicar lo que dicen los auditores europeos, tratar “como una prioridad el desarrollo de un marco global de actuación”, en pleno 2014.

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