Volkswagen ID.3, la electrificación llama a nuestra puerta
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PRUEBA VOLKSWAGEN ID.3 FIRST EDITION

Volkswagen ID.3, la electrificación llama a nuestra puerta

Versión de lanzamiento que combina motor de 204 CV y batería de 58 kWh con hasta 400 km de autonomía

El ID.3 es el primer paso serio de la electrificación para el grupo Volkswagen, y también lo es para la movilidad eléctrica del futuro en general. Por ello hemos querido hacer una primera prueba de este vehículo que supone una auténtica revolución por el concepto de coche y también por su plataforma modular eléctrica. La versión de lanzamiento que hemos probado, el First, combina un motor de 204 caballos y una batería de 58 kWh que permiten recorrer hasta 400 km según los valores de homologación WLTP.

Desde hace ya muchos meses se ha generalizado hablar del coche eléctrico, en algunos casos de coches desarrollados para ser solo eléctricos, como es el caso del Honda e o el más veterano Nissan Leaf. En otros casos hablamos de vehículos que partiendo de unos modelos diesel o de gasolina han evolucionado para tener variantes cero emisiones. Esa el caso del anterior e-Golf.

Sin embargo, este nuevo ID.3 representa un gran salto adelante porque es el primer vehículo que emplea una plataforma eléctrica exclusiva para este tipo de motorización. Es la MEB que pronto se utilizará en una amplia gama de modelos de diferentes marcas y con diferentes tipos de carrocería.

placeholder Cuadro de instrumentos muy pequeño y sencillo y a la derecha la palanca del cambio.
Cuadro de instrumentos muy pequeño y sencillo y a la derecha la palanca del cambio.

Por eso hemos probado este ID.3 que representa una verdadera revolución para el sector del automóvil. Es una plataforma pensada única y exclusivamente para tener un motor eléctrico en la parte trasera del vehículo. También para contar con una estructura rígida centrada en sus baterías en la parte baja del piso del vehículo y a lo largo de todo su habitáculo. Por todo ello este ID.3 es tan innovador.

Bien es verdad que cuando estamos conduciendo no se aprecian demasiado las diferencias con respecto a cualquier otro coche eléctrico moderno. Conceptos como el centro de gravedad muy bajo, por sus baterías en el suelo, o el de su capacidad de aceleración muy buena, por tener motores que ofrecen todo su par desde el momento de pisar el acelerador.

Pero este coche añade muchas cosas más. Por ejemplo un comportamiento dinámico optimizado no solo para permitir una conducción en ciudad que siempre es menos exigente en cuanto a suspensiones. Porque también en carretera el coche va muy bien, aunque entonces veremos que su batería se gasta más rápido.

Foto: Ralf Brandstätter, CEO de la marca Volkswagen desde el pasado mes de junio.

Este nuevo ID.3 es un coche rompedor. Y el mejor ejemplo es la forma de acceder al mismo. Llevando la llave en el bolsillo solo tenemos que acercarnos al coche, accionar la manilla y el coche se nos abrirá. Tampoco hace falta tocar un botón para que el coche se active esté preparado para iniciar su marcha. Tan solo pisar el freno mover la palanca del cambio que está situada a la derecha del cuadro instrumentos, girarla en el sentido de las agujas del reloj y el coche empezará a moverse hacia delante.

Muy moderno

Su habitáculo es también muy innovador. Encontramos un salpicadero bastante bajo, lo que unido a su gran superficie acristalada proporciona una magnífica visibilidad delantera. Este salpicadero también está muy vacío, lo que proporciona una gran sensación de espacio. Gracias a su acabado en colores claros el coche parece aún más amplio de lo que es. Pero es que es realmente muy amplio. Volkswagen dice que el ID.3 es un vehículo del tamaño exterior de un Golf, con la habitabilidad interior de un Passat y con la manejabilidad urbana de un Polo.

Y la verdad es que estas comparaciones son ciertas. La manejabilidad es muy buena por sus dimensiones y por el hecho de llevar las ruedas muy pegadas a los bordes de la carrocería. Pero sobre todo porque al ser propulsión trasera, las ruedas delanteras no tienen el problema de la transmisión que siempre reduce su ángulo de giro.

placeholder Puesto de conducción amplio y luminoso en el Volkswagen ID.3.
Puesto de conducción amplio y luminoso en el Volkswagen ID.3.

También tiene un buen maletero, de 385 litros. Tiene un hueco debajo del piso del maletero, en la zona más pegada al borde de la carrocería para guardar el cable para cargar la batería, un elemento imprescindible en un coche como este. Es un hueco muy bien pensado, en la posición ideal para poder sacar el cable que a veces estará sucio o mojado sin manchar el resto del vehículo.

El ID.3 tiene un muy buen comportamiento dinámico. La suavidad con la que se maneja en ciudad le hace un vehículo muy agradable en el entorno urbano. Sobre todo si tenemos en cuenta que, como ocurre en Madrid, el aparcamiento es gratuito en las zonas verde y azul. Y ese es un valor añadido realmente importante. En carretera, también funciona muy bien, con un comportamiento muy ágil gracias a su gran capacidad de aceleración.

Su estabilidad es magnífica porque suma dos conceptos diferentes como son su centro de gravedad muy bajo, por un lado, pero sobre todo porque tiene unas suspensiones bastante duras, que no llegan a poner en peligro el confort de los ocupantes pero que transmiten la sensación de que estamos al volante de un coche muy deportivo.

Eso sí, en carretera tiene el problema de que su consumo es más elevado que cuando lo usamos en ciudad, porque la retención es menor y porque forzamos más el ritmo del motor lo que conlleva un aumento del consumo. Circulando normalmente en torno a los 120 km/h y sin pisar mucho el acelerador estaremos en torno a los 20 kWh e incluso por encima. Entonces la autonomía se reducirá hasta poco más de 250 km.

Su conducción es muy sencilla y es algo a lo que poco a poco hay que acostumbrarse en el futuro. Tan solo tenemos pedal del acelerador y del freno y una palanca de cambios que a las posiciones de adelante o hacia atrás añade una tercera opción, la de regeneración. Si cuando vamos normalmente circulando con la "D" el coche retiene muy poco, si activamos este modo "B" la retención es bastante mayor. Aumenta la sensación de frenado al levantar el pie del acelerador y esto permite regenerar la carga de la batería. Es más, salvo circunstancias muy especiales es posible en este modo poder conducir con un solo pedal casi todo el tiempo, lo que hace la conducción más sencilla y también más eficiente.

Botones

Cada día se lleva más que todo se gestione por la pantalla o por la voz, algo que también ofrece este ID.3. Pero bajo la pantalla central todavía tiene cuatro botones que dan acceso directo y más fácil a algunas funciones. Quizá la más importante es la de los modos de conducción. Solo con presionar el botón nos permitirá optar en la pantalla por un modo "eco", el estándar o uno Sport, además de la posibilidad de hacer un ajuste individual de cada uno de los sistemas.

placeholder En esta zona del maletero, bajo el piso, se guarda el cable cómodamente.
En esta zona del maletero, bajo el piso, se guarda el cable cómodamente.

Tenemos que hablar de la gama del ID.3. El vehículo que hemos probado es la versión de lanzamiento, el First. Combina un potente motor de 204 caballos con una batería de 58 kWh. Con ello su autonomía según el ciclo WLTP llega a los 400 km. Este es el único modelo que de momento se vende en la gama pero enseguida se completará con nuevas versiones.

Habrá tres opciones de batería, una de acceso con 45 kWh y otra por encima, de 77 kWh. Y en cuanto a sus motores, la gama contará con cuatro opciones, 126,145 150 y 204 caballos que son los que tiene esta variante que, al menos de momento será el tope de la gama en cuanto a potencia.

Hay que hablar de precio, sin duda un punto clave a la hora de hablar de vehículos eléctricos. La versión que hemos probado en esta ocasión corresponde al de lanzamiento, una variante de equipamiento muy completo, el ID3 First, que tiene un precio de 43.000 euros. Sin duda es un coche caro para lo que ofrece el ID.3 pero está enfocada hacia los más convencidos del coche e incluso a coleccionistas.

El punto de partida con esta equipación mecánica es de 36.000 euros, mientras que cuando se lance al mercado a principios de 2021 la variante de acceso, costará menos de 30.000 euros. En este caso estamos hablando de una versión con un motor de 126 caballos, que en principio parecen suficientes para un vehículo como este, y con una batería de 45 kWh. Según las normas de homologación vigentes, esta opción de acceso podrá recorrer hasta 330 km sin recargar.

Lo que más me gustado de este coche es la experiencia de conducción que ofrece un vehículo que sin duda va a ser la nueva referencia de la movilidad eléctrica. Para ello cuenta con una plataforma que será la más importante del mercado por su volumen de ventas. Lo mejor, una conducción muy sencilla, a la que se adapta uno muy fácilmente y una relación calidad/precio que, en comparación con sus rivales, es bastante buena.

Ficha técnica

Motor: eléctrico

Posición: trasera

Potencia máxima:204 CV

Par máximo: 310 Nm

Combustible: electricidad

Velocidad máxima: 160 km/h

Aceleración de 0 a 100 km/h, 7,3 segundos

Caja de cambios: automática de una marcha

Tracción: Trasera

Consumo homologado WLTP en ciclo combinado15,6 kWh/100 km.

Dimensiones (longitud/anchura/altura), 4,26 x 1,80 x 1,57

Capacidad maletero: 385 litros.

Peso en vacío: 1.770 kg.

Precio: 43.000 euros.

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