PRUEBA PORSCHE 911 CARRERA 4S

Por qué el nuevo Porsche 911 es un coche de circuito que se puede usar a diario

El nuevo Porsche 911 combina motor de 450 caballos, cambio de doble embrague y ocho marchas y tracción 4x4, lo que lo hace insuperable

El Porsche 911 es un coche mítico, una verdadera leyenda del automóvil deportivo, ya que lleva 55 años en el mercado desde que se presentó por primera vez en el salón de Fráncfort de 1963. En este tiempo, han cambiado muchas cosas en el Porsche 911, más potencia, más tecnología, más confort y por supuesto mucho más dinamismo, pero al mismo tiempo se mantiene fiel a la filosofía original del primer modelo desarrollado por Ferry Porsche, el 356.

Esta es la octava generación del Porsche 911, pero cada vez que hay que hablar de un nuevo modelo de la marca, siempre sale a relucir la misma frase: "El mejor 911 de la historia". Pero, sin duda, en este caso se cumple a la perfección: es el mejor de los lanzados en los 55 años de vida del mítico modelo alemán y de sus ocho generaciones.

El 911 destaca por ser un vehículo deportivo, con un habitáculo de 2 + 2 plazas y con una configuración mecánica extraña: motor en posición trasera, de cilindros opuestos y tracción trasera. Ese es el punto de partida del modelo más emblemático de Porsche. Lo que ofrece el nuevo 911 es una evolución del anterior, con un motor de 450 caballos en esta versión Carrera S que hemos probado. Un motor que va combinado con una caja de cambios PDK de ocho marchas, de doble embrague y rapidísima, y con un sistema de tracción a las cuatro ruedas que permite ir muy deprisa por cualquier tipo de carretera.

Pero lo que me parece más destacable de este modelo no es su rapidez, porque es muy difícil poder encontrar un sitio donde rodar deprisa con seguridad y sin jugarse una fuerte sanción, salvo que queramos rodar en un circuito. Lo mejor es que este Porsche permite rodar muy tranquilo cada día, sin excesos, con el motor rodando entre 2.000 y 3.000 vueltas. Todo eso, en el modo normal de conducción.

Solo hay que girar una o dos posiciones el selector de modos de conducción, situado en el volante, y poner el modo Sport o incluso el Sport plus y con eso pasamos de tener un coche tranquilo a tener un buen deportivo e incluso un coche de circuito. El 911 es fácil de conducir si vamos en los límites razonables, pero circulando al límite con él es muy probable que el conductor llegue antes a encontrar su límite que el del coche. En una carretera no se puede circular así, pero en la presentación internacional de este modelo en el circuito de Cheste, sí lo pude hacer y es increíble hasta dónde puede llegar una máquina como el 911.

Cambio PDK

La diferencia entre ambos modos de conducción es muy clara, de una forma el motor gira entre 2.000 y 3.000 vueltas, va cambiando de marcha en busca de un consumo más razonable. Pero, ojo, este es uno de los mejores deportivos y aunque estemos circulando en el modo normal, un simple pisotón sobre el acelerador hará que el cambio reduzca de manera casi inmediata dos o tres marchas. Con ello, tendremos esa garra que caracteriza a cualquier 911.

Si queremos rodar de verdad deprisa, entonces pondremos el modo Sport, donde los cambios se hacen por encima de las 4.000, aunque siempre tenemos el modo manual para gestionar que el motor pueda estirarse hasta las 7.000 rpm. Entonces, todo cambia radicalmente, el coche se convierte en un verdadero deportivo y si además ajustamos las suspensiones también en el modo Sport, tendremos algo muy parecido a un coche de carreras. Solo tendremos que poner nuevamente el selector en el modo normal para que todo vuelva a la normalidad.

La posición de conducción es perfecta. El asiento va muy pegado al suelo del coche y por ello también a la carretera, por lo que transmite muchas sensaciones al conductor de lo que está pasando en el asfalto. La dirección es muy rápida y de una precisión máxima, y la capacidad de detención de su equipo de frenos es lo mejor del mercado. La palanca del cambio de doble embrague es nueva, ahora, en lugar de una palanca más grande parece más bien un pequeño botón con el que solo se selecciona si queremos ir hacia adelante o hacia atrás o el punto muerto.

El 911 es un coche perfecto para poder disfrutar mucho al volante y resulta un vehículo ideal para una escapada, pero tiene algunas limitaciones, como su espacio interior. Las plazas delanteras son perfectas. Eso sí, están situadas muy abajo, por lo que el acceso es algo complicado. Las plazas traseras son solo para niños pequeños o para una emergencia, aunque se pueden plegar esos asientos traseros y se consigue algo más de espacio para llevar cosas. El maletero va situado bajo el capó delantero y solo tiene 132 litros, lo que permite llevar dos maletas de cabina de avión y poco más.

La otra limitación es su precio: el 911 parte de los 120.000 euros en la variante Carrera con motor de 385 CV, pero en el caso de este Carrera 4S, que es el tope de gama por motor y por tracción 4x4, estamos hablando de 147.000 euros. Y si optamos por la variante descapotable, sube otros 16.000 euros. Es el precio que hay que pagar para tener el mejor deportivo legendario y racional del mercado.

Ficha técnica

  • Motor: seis cilindros opuestos.
  • Potencia máxima: 450 CV a 6.500 rpm.
  • Par máximo: 530 Nm desde 2.300 rpm.
  • Cilindrada: 2.981 cc.
  • Combustible: gasolina.
  • Velocidad máxima: 306 km/h.
  • Aceleración de cero a 100 km/h: 3,6 segundos.
  • Caja de cambios: automática de ocho marchas de doble embrague.
  • Tracción: 4x4.
  • Consumos homologados WLTP (combinado/velocidad baja/media/alta/muy alta): 10,4/17,8/10,2/8,7/9,2 litros.
  • Dimensiones (longitud/anchura/altura): 4,52 x 1,85 x 1,30.
  • Capacidad maletero: 132 litros.
  • Peso en vacío: 1.620 kg.
  • Precio: 147.000 euros.
Motor

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
6 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios