A LA VENTA ENTRE 138.105 Y 163.355 EUROS

Probamos el nuevo (e insuperable) Porsche 911: por qué es el deportivo definitivo

De momento, el Porsche 911 que ha salido a la venta cuenta solo con una motorización, el Carrera S de 450 caballos, tracción trasera o 4x4, y carrocería Coupé o Cabrio

Cada día aparecen nuevos tipos de coches, nuevos nichos de mercado, vehículos que se adaptan a las nuevas necesidades de los clientes. Pero hay uno que se mantiene fiel al mismo concepto del coche que se presentó oficialmente en el año 1964 y que a día de hoy sigue representando el deportivo por excelencia, el Porsche 911.

Porsche lanza ahora la octava generación del mítico modelo alemán y para comprobar hasta qué punto es tan bueno hemos hecho una primera toma de contacto con el nuevo modelo cuyas entregas comenzarán en marzo. El resultado, después de hacer más de 200 kilómetros en carretera y en pista, es que el nuevo 911 es insuperable

Llevo muchos años escribiendo de coches y también del Porsche 911. Cada vez que pruebo una nueva generación del 911 me parece que es el mejor Porsche y que ya no puede haber algo nuevo que sea mejor que ese modelo. Eso me ocurrió cuando se presentó la séptima generación (esta es la octava), que pensé que era inmejorable. Cuando entonces hablé con uno de los ingenieros responsables de su desarrollo me contó que ya estaban trabajando en el nuevo 911. Y todavía no estaba a la venta ese modelo. Es la evolución permanente.

El que llega ahora al mercado, que se presentó en el pasado Salón de Los Ángeles el pasado mes de diciembre, de momento llega solo con la versión más potente de motor, el Carrera S, tanto en versión de propulsión trasera como con tracción a las cuatro ruedas. Es decir, un deportivo con motor trasero, un seis cilindros bóxer con doble turbocompresor de 450 caballos y un cambio PDK de ocho marchas completamente nuevo.

Si a esto añadimos un interior aún más cuidado, con su pantalla de la consola más grande pero manteniendo el clásico cuadro con el cuentavueltas analógico en el centro, con la llave de arranque en el lado izquierdo, encontramos la leyenda del Porsche 911 actualizada y puesta al día, el deportivo del siglo XXI. Pese a que las modas dictan que todo se gestione con pantallas táctiles, en el 911 sigue habiendo botones para manejar algunas de las funciones del vehículo. Conducir un Porsche 911 tiene magia, es algo especial sentir esa propulsión trasera con ese motor inagotable, ese volante que transmite cada detalle de la carretera. Es una experiencia que hay que vivir en la vida.

Añade un modo de conducción en mojado 'wet'.
Añade un modo de conducción en mojado 'wet'.

Lo que el Porsche 911 ofrece, y no lo ofrecen muchos otros deportivos también muy buenos, es que con el modelo de la marca de Stuttgart tenemos en un mismo modelo un coche con el que ir a trabajar cada día pero que cuando se hace necesario podemos rodar en una pista al límite sin ningún problema. Para ello los ingenieros analizan y estudian cada detalle. Parece que el nuevo 911 es muy similar al anterior, pero todo es diferente.

Carretera y circuito

Nuestra toma de contacto la hicimos por carreteras de Valencia por zonas rápidas pero también en carreteras más viradas con muchas curvas, pero eso sí, con un buen firme. El coche es una delicia, se circula siempre rápido pero muy seguro. Parece que se circula como sobre raíles y sin problemas para el conductor. No es un coche que exija ir muy pendiente de la carretera, todo lo que nos encontremos se soluciona muy fácil con el volante y el acelerador. Uno de los problemas que habían señalado algunos probadores en Estados Unidos, cuando se pusieron por primera vez al volante del nuevo 911, era su comportamiento en suelo mojado. Para comprobar el funcionamiento del nuevo modelo en estas condiciones, Porsche organizó en la toma de contacto en Valencia poder circular por una pista muy mojada en el interior del circuito de Cheste.

El nuevo 911 incorpora un modo de conducción adicional a los habituales que es el modo "wet" (mojado). Accionando este modo, el vehículo adapta todos los sistemas electrónicos para circular con la máxima seguridad, pero deprisa, sobre un pavimento más deslizante. Por si el conductor va despistado y no se da cuenta de que el suelo está mojado, el vehículo incluye unos sensores en los pasos de rueda que detectan que hay humedad en el asfalto y avisan al conductor para que seleccione el modo web. Pero ojo, el coche no activa el modo "wet" como se haría en cualquier otro vehículo. Este es un Porsche y su conductor es el que debe decidir si lo activa o no.

Lo que hace el modo wet es, por explicarlo fácilmente, poner la venda antes que la herida. Antes de llegar a la curva con suelo mojado ya ha ajustado todo lo necesario, la gestión del reparto de par entre las ruedas, el par del motor y las funciones del control de estabilidad, a lo que se va a encontrar.

Clásico interior Porsche.
Clásico interior Porsche.

Sobre una pista pequeña y muy ratonera, con curvas muy cerradas, el Porsche 911 circula también con el suelo mojado como sobre raíles. Es imposible sacarlo de las trayectorias circulando en este modo "wet". Para poder comparar hicimos varias vueltas con el modo Sport Plus activado. Este permite una conducción más radical y con la opción de poder cruzar un poco el coche, aunque solo hasta ciertos límites tras lo cual actúa el control de estabilidad para garantizar la máxima seguridad.

Circulando con el modo Sport Plus en estas circunstancias lo que ocurre es que hay más brusquedades, el PASM (control de estabilidad) debe reducir el par, frenar ruedas, cambiar el reparto de par entre las ruedas. Sin embargo, con el modo Wet activo lo que hace es que todas esas medidas se toman de manera preventiva antes de la curva y la conducción es igual de efectiva, pero mucho más sencilla y cómoda. Sobre todo, se evitan brusquedades. El nuevo 911 nos demostró que es perfecto para circular tranquilo y seguro, o también rápido y seguro, incluso sobre suelo mojado.

También, para poder comprobar de verdad al límite el comportamiento del nuevo 911, pudimos hacer unas cuantas vueltas sobre el circuito Ricardo Tormo. Para ello llevamos delante un 911 GT3 RS, un coche de carreras, para de verdad poder buscar los límites de este 911. Es increíble pensar cómo circula en estas circunstancias un vehículo en el que la capacidad de frenado es inagotable, con el que se pueden forzar los frenos en cada curva del circuito sin el menor problema gracias a los frenos carbo-cerámicos, que son una opción en este modelo.

Su caja de cambios PDK (de doble embrague) de ocho marchas, completamente nueva para este modelo, tiene un funcionamiento óptimo. Permite una conducción al límite en todo momento gracias a sus levas en el volante. Con ellas, el accionamiento del cambio de marchas es casi instantáneo. Esta caja está pensada para ofrecer las máximas prestaciones en sexta, mientras que las dos últimas son más para poder rodar tranquilos en carretera, con el motor girando a menos vueltas.

30 caballos más

El motor es un seis cilindros que mantiene su geometría y cilindrada respecto al del anterior modelo. Pero gracias a un completo reposicionamiento de los dos turbocompresores, a nuevas turbinas y a muchos cambios más, ofrece 30 caballos más de potencia y también una mejora de 30 Nm en su par motor. La combinación del motor y la caja de cambios ya están preparados para incorporar cualquier tipo de hibridación en el futuro.

Otro cambio importantes es su dirección. Si la del anterior 911 era muy buena, la del nuevo es perfecta. La precisión de guiado es máxima y se consigue con una dirección aún más rápida que antes. En el anterior modelo el desarrollo de la dirección se hacía fuera de Porsche, con un suministrador externo, pero con el nuevo también este sistema está desarrollado por ingenieros de la propia marca.

Cada vez que pruebo una nueva generación del Porsche 911 siempre tengo el problema de encontrar algún defecto a un vehículo que lleva 55 años siendo la referencia entre los deportivos. Y ahora, con esta octava generación, me vuelve a pasar lo mismo, Poner algún defecto a un coche como este es difícil. El precio es sin duda uno de sus principales "defectos", porque parte de 138.105 €. Es lo que hay que pagar para tener una leyenda en el garaje.

La luz de freno trasero en posición extraña.
La luz de freno trasero en posición extraña.

En este caso yo pondría otro, su palanca de cambios. Mientras que todas las generaciones anteriores tienen una palanca, de uno u otro tipo, en este caso se recurre a una palanca muy pequeña con tres posiciones que da un aspecto muy endeble y poco deportivo. Quizá hubiera sido una solución mejor dar el paso hacia un cambio gestionado por botones, como en el caso de los modelos de Ferrari.

En cualquier caso, el nuevo Porsche 911, la octava generación, como todos sus antecesores, es la nueva referencia en el segmento deportivo. Es un coche con el que se puede rodar muy deprisa en un circuito pero que al mismo tiempo se puede usar también en el día a día y de manera bastante racional. No es un espectacular Ferrari, un llamativo Lamborghini o un brutal Nissan GT-R. Pero es el deportivo de referencia.

Este modelo también se ofrece con la carrocería descapotable, lo que aporta aún más encanto a este modelo de leyenda. La gama, de momento formada por dos opciones de tracción y dos carrocerías, se ampliará en seis meses con la llegada de una versión que podemos denominar de acceso, el Carrera y el Carrera 4, disponibles con carrocería Coupé o Cabrio. En este caso la potencia de su motor será en torno a los 385 caballos, como nos comentó el ingeniero responsable de desarrollo de motores de Porsche.

Estos son los precios recomendados para el nuevo Porsche 911 en el mercado español:

Porsche 911 Carrera S, 450 CV, 138.105 euros

Porsche 911 Carrera S Cabrio, 450 CV, 154.392 euros

Porsche 911 Carrera 4S, 450 CV, 147.065 euros

Porsche 911 Carrera 4S Cabrio, 450 CV, 163.355 euros.

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