los ciclistas están cada vez más 'protegidos'

Ejército de bicicletas: ciclistas con cámaras a la caza de conductores imprudentes

Cada vez son más los ciclistas decididos a usar cámaras en sus bicicletas para ir más seguros cuando salgan a la calle, y ya hay una asociación para denunciar las imprudencias de los vehículos

Foto: Una bicicleta 'armada' con cámara. (EFE)
Una bicicleta 'armada' con cámara. (EFE)

En 2018, el Juzgado de Instrucción Número 1 de Balaguer condenó a un conductor a una pena de seis meses de cárcel y dos años y dos meses de retirada del carné por conducción temeraria. La víctima fue el denunciante, un ciclista que llevaba una cámara en el casco y grabó el incidente. "Con las cámaras, los ciclistas tenemos en nuestro poder una gran arma de defensa. Quisimos que la DGT o entes públicos nos ayudasen. Como no lo hicieron, decidimos montar esta organización para sentirnos más seguros. Muchas veces se han producido accidentes en los que el conductor del vehículo se ha dado a la fuga y el ciclista se ha quedado desamparado sin poder hacer nada, eso hace algunos años cambió gracias a las cámaras que se podían colocar en las bicicletas", comenta Carlos Moure, dueño de la Fundación ADO Moure, que da cobijo a ciclistas denunciantes de conductores imprudentes. Cada vez son más los denunciantes activistas en bicicleta... Y la ley está de su lado.

El verano pasado, la Guardia Civil de León detuvo a un conductor que se dio a la fuga tras arrollar a una pareja de ciclistas (fallecieron en el acto) y a su hijo, y fue gracias a una grabación y testigos como pudieron identificar al culpable. El funcionamiento es simple: un ciclista se pone su uniforme y 'armadura' y se echa a la calle. Entre su montura, además del casco, se encuentra una cámara: "Llevar una cámara visible en el casco previene algo que los coches hagan cosas que no deban al saber que son grabados. Además, me sirve para grabar y dejar constancia de todo lo que pueda pasar, no solo acoso por parte de conductores sino hasta caídas mías o peatones que casi atropello al cruzar en rojo que también he subido a redes sociales. Decidí empezar a subirlos a las redes sociales para que la gente viese lo que en ocasiones es circular en bicicleta. Y es algo que tengo pensado seguir haciendo siempre que salga por Madrid o cualquier sitio", explica a El Confidencial Fermín Grodira, quien se animó a realizar esta práctica después de "ver a varios ciclistas subir sus vídeos circulando en bicicleta en los que mostraban comportamientos peligrosos por parte de conductores".

"Lo único que queremos es poder usar las vías públicas con libertad y sin tener que estar pensando en que en cualquier momento nos puede pasar algo, y, por desgracia, hay un porcentaje muy elevado de gente que solo entiende de respeto a través de la sanción", señala un Moure que solo pide "respeto cuando voy en mi bicicleta, voy respetando todas las normas de circulación y nadie tiene que venir a agredirme o asustarme, porque yo no lo hago, y eso es algo que comparte toda la gente de la asociación, porque te puedo decir que tenemos inscrita a gente de toda España", concluye el dueño de la fundación.

Francisco Meiriños es otro ciclista que lleva su GoPro preparada para 'disparar' si hiciera falta dentro de este ejército creado por Moure. "Hace un año y poco, contacté con la fundación y decidí empezar a grabar cuando usase la bicicleta. He tenido suerte porque en todo este tiempo no he tenido ningún percance reseñable, pero un compañero está en el hospital ahora mismo y hace dos años y medio falleció un compañero en un accidente", indica con hastío este ciclista andaluz.

En Valencia, Pedro Romero narra a El Confidencial que también se 'alistó' en la Fundación ADO Moure "y me compré dos cámaras GoPro para poner una en la parte delantera y otra en la trasera, y las uso cada vez que salgo a la carretera porque estaba muy cansado de las imprudencias de los vehículos".

Esta armada con cada vez más soldados tiene la Justicia de su lado: "Llevar cámaras en la bicicleta es completamente lícito, algunos las usan para grabar travesías y otros, como medida de seguridad. Por lo tanto, en caso de que un ciclista sufriera lesiones, le intentasen atropellar o fuese víctima de cualquier otra conducta delictiva, las grabaciones son la prueba documental idónea para poder acreditar los hechos y desvirtuar la presunción de inocencia de los agresores. Incluso, las grabaciones sirven para identificar a los agresores que se dieran a la fuga", comenta el letrado Alejandro Guerra, del Ilustre Colegio de Abogados de Madrid, quien advierte, eso sí, de que "es muy importante tener en cuenta que para que las grabaciones sean lícitas y pertinentes no deberían manipularse en ningún momento. El juez instructor del caso penal será el encargado de admitir o no las mencionadas grabaciones".

Ahondando más en la cuestión, el jurista amplía las posibilidades que ofrece que un ciclista lleve siempre una cámara, porque puede ser testigo de otro tipo de acciones punibles y "podría presenciar delitos contra la seguridad vial o situaciones conflictivas en las que se viesen involucrados terceros. En esos casos, la ley de enjuiciamiento criminal impone en su artículo 259 la obligación de denunciar los delitos públicos presenciados. Por lo tanto, el ciclista tendría el deber cívico de denunciar los hechos ante las autoridades. En esos casos, las grabaciones podrían ser una prueba esclarecedora de los hechos y servirían de gran ayuda. Además de las mencionadas grabaciones, el testimonio del ciclista en juicio sería clave", explica el abogado.

Cuidado si publicas imágenes

En todo esto, el ciclista debe ser cauteloso a la hora de dicha denuncia, puesto que se debe ceñir a la Justicia y no a una 'denuncia social' en algún medio público, que no respetaría los datos personales, intimidad y la propia imagen de los conductores. "El ciclista vulneraría la normativa de protección de datos y podría cometer una intromisión ilegítima si publicase en las redes sociales datos personales de terceros sin su consentimiento. Por lo tanto, para evitar posibles vulneraciones de derechos y posibles demandas, sería conveniente que el ciclista ocultase toda información que permitiese identificar a las personas grabadas", concluye Guerra.

En noviembre de 2018, el Congreso de los Diputados aprobó una reforma legal (impulsada por la inagotable Anna González) del Código Penal para endurecer las penas por el abandono tras un atropello a un ciclista, llegando a los políticos la idea de que la convivencia entre coches, motos y todo tipo de vehículos a motor con las bicicletas es más que necesaria. El escuadrón con cámaras en sus bicicletas es otra muestra de ello, aunque sea a base de denuncias y multas.

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