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Así es como Xi Jinping está reescribiendo la historia de China
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Así es como Xi Jinping está reescribiendo la historia de China

El texto íntegro de una resolución sobre los 100 años de historia del Partido Comunista presenta al líder chino como excepcionalmente apto para continuar el revolucionario proyecto de Mao

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El Partido Comunista de China ha publicado un nuevo informe insólito de su historia que confirma el puesto de Xi Jinping en el panteón de los mayores líderes de la nación. La repercusión del documento va más allá de simplemente una reescritura del pasado: erige a Xi para que ejerza una influencia duradera sobre el futuro del país cuando persigue un tercer mandato sin precedentes el próximo año.

Xi es solo el tercer líder chino, después de Mao Zedong y Deng Xiaoping, en escribir una resolución sobre la historia del partido. Mientras que la resolución de Mao en 1945 y la de Deng en 1981 atacaban las opiniones discrepantes del pasado del partido, Xi evita cualquier ataque político público contra sus predecesores. En cambio, como explica el historiador de la Universidad de Oxford Rana Mitter, busca representar la historia centenaria del partido como una "continua trayectoria de cambio revolucionario" —una que Xi está excepcionalmente cualificado para heredar y perpetuar—.

El texto íntegro de la resolución se publicó el 16 de noviembre, cinco días después de que el Comité Central del partido la aprobara en un cónclave a puerta cerrada en una apuesta por "unificar las ideas y acciones" de los 95 millones de miembros del partido. Una lectura detallada muestra cómo Xi está intentando aprovechar el peso de la historia para conducir a China por un camino hacia la supremacía global alejado de los modelos occidentales.

Foto: Xi Jinping preside el Sexto Pleno del XIX Comité Central del Partido Comunista de China. (EFE)

Aquí van algunas de las enseñanzas clave:

Más tiempo en el presente que en el pasado

Las resoluciones históricas de Mao y Deng se preocuparon en gran medida por resolver los debates ideológicos dentro del partido, y así ayudar al líder en funciones a consolidar el poder. Por ejemplo, el documento de Deng dedicó cerca de dos tercios de su texto a condenar la Revolución Cultural radical de Mao entre 1966 y 1976 como un error nefasto, dejando atrás ese periodo tumultuoso y sentando las bases para reformas de apertura de mercado que más tarde estimularían el auge económico de China.

En cambio, la mayor parte de la última resolución se centra en el periodo en el que el propio Xi ha liderado. Enumerando sus logros detalladamente, refuerza su estatus como el 'núcleo' del partido, situándole entre los gigantes históricos de la China moderna y presentándolo como el mejor administrador para guiar a la nación en tiempos de incertidumbre.

placeholder Último encuentro de Biden y Xi Jinping retransmitido en pantalla. (Reuters/Roman Pilipey)
Último encuentro de Biden y Xi Jinping retransmitido en pantalla. (Reuters/Roman Pilipey)

Teniendo a Xi como la base del partido asegura que "el enorme navío del resurgimiento chino tendrá un timonel, y seremos capaces de sentarnos tranquilamente en nuestra embarcación ante mares tempestuosos", declaró Jiang Jinquan, jefe de la principal oficina de investigación sobre políticas del partido, en una rueda de prensa hablando sobre la resolución.

"Este es un documento que está intentando conseguir dos cosas al mismo tiempo", indica Joseph Torigian, historiador en la Universidad Americana. Xi "quiere continuidad con el pasado, pero también quiere hablar de por qué él es especial".

Xi: el 'yo, mi, me, conmigo' personificado

El documento menciona a Mao 18 veces, a Deng seis y a los dos predecesores inmediatos de Xi, Jiang Zemin y Hu Jintao, una vez cada uno.

Como líder, Xi ha recurrido al discurso maoísta y ha intentado vencer las críticas del estilo dictatorial de Mao, retratando sus años en el poder como una parte vital e inseparable de la historia de éxito de China. Como tal, la nueva resolución recalca la visión del partido de que Mao "trazó el rumbo adecuado para asegurarse la victoria en la nueva revolución democrática". Al abrazar a Mao, parece que Xi está intentando protegerse contra la formación de grietas ideológicas que podrían comprometer al partido gobernante.

Foto:  Montaje: Irene de Pablo.
El mito de Xi: la vida de mil espejos del hombre más poderoso del mundo
Enrique Andrés Pretel Carlos Barragán Ilustración: Irene de Pablo

Omite una parte crucial de la historia de Mao

El nuevo documento repite el análisis de Deng de que Mao cometió "errores teóricos y prácticos" a la hora de orquestar la Revolución Cultural. Sin embargo, omite las críticas de las resoluciones anteriores de los efectos perniciosos del culto a la personalidad de Mao, que Deng utilizó más tarde para justificar la introducción de límites del mandato.

Xi estremeció a la clase política de China en 2018 al eliminar los límites del mandato presidencial, como parte de los esfuerzos por desmantelar el sistema de liderazgo colectivo que Deng intentó establecer. Al construir su autoridad, Xi ha excavado algunas de las técnicas de propaganda que Mao utilizaba para forjar un culto personalista, como utilizar a los medios estatales para publicar descripciones hagiográficas de sus éxitos junto a una secuencia casi constante de sus citas y discursos.

Ensombrece de forma indirecta a los predecesores de Xi

El documento es tremendamente positivo sobre la trayectoria del partido. Aun así, sin mencionar nombres, la resolución de Xi deja claro que rechaza la forma en que Jiang y Hu gestionaron ciertos asuntos.

Antes de que Xi asumiera el poder, dice la resolución, el país se enfrentaba a "problemas que llevaban mucho tiempo sin resolverse", en especial la corrupción, un capitalismo desenfrenado, la falta de control de la opinión pública en internet y la ignorancia del papel de liderazgo del partido tanto en el sector público como en el privado.

Foto: Una pantalla en Pekín retransmite un discurso de Xi sobre el G-20. (Reuters/Thomas Peter)

La resolución intenta "mantener dos discursos a la vez, que están en constante tensión", dice Daniel Leese, profesor de Historia china en la Universidad de Freiburg. Por un lado, Xi "sostiene la corrección general de las políticas del partido desde 1978", indica Leese. Pero, cuando explica por qué el Gobierno de Xi marca el comienzo de una nueva era, al describir los problemas arraigados que heredó, "la imagen es bastante desoladora".

Xi ha introducido en la ideología los cambios amplios y fundamentales para resolver dichos problemas, según la resolución. También presenta a Xi junto a Mao y Deng en un continuo de líderes que han permitido a China conseguir "la impresionante transformación de ponerse en pie y crecer prósperamente a volverse fuerte".

Al criticar de forma implícita los errores de sus predecesores recientes, dice Torigian, el actual líder de China determina su papel en la historia, "que se trata principalmente de terminar lo que otros no terminaron".

Algunas decisiones importantes se han mantenido intactas

En términos generales, la resolución de Xi se alinea con los veredictos existentes del partido sobre los acontecimientos más delicados. Sigue describiendo la Revolución Cultural como un error catastrófico y denuncia camarillas del partido lideradas por Lin Biao, general superior, y la mujer de Mao Jiang Qing como oportunistas que aprovecharon los errores de Mao para causar estragos durante dicho periodo.

Xi quiere reflejar que el partido sigue un camino relativamente llano hacia el momento actual y sus futuros logros

El documento también se ciñe al precedente a la hora de describir las protestas prodemocráticas de la plaza de Tiananmen en 1989 como "graves disturbios políticos" que fueron provocadas por "coyunturas internacionales y domésticas del momento" e incitadas por "fuerzas hostiles anticomunistas y antisocialistas en el extranjero". La resolución no dice nada sobre la sangrienta intervención militar que acabó con las protestas y dejó cientos, sino miles, de muertos.

El documento de Xi defiende de forma explícita la validez de las resoluciones de Mao y Deng, sugiriendo que no quiere reabrir debates conflictivos sobre el pasado y, en su lugar, quiere reflejar que el partido sigue un camino relativamente llano hacia el momento actual y sus futuros logros.

Una postura inequívoca contra la democracia occidental

"Tenemos que aprenderlo todo de todos los países extranjeros que nos benefician", declaraba Deng en su resolución al comienzo de la época de la reforma en China. Xi ve un mundo diferente.

La nueva resolución advierte que el partido debe "permanecer alerta frente a la erosiva influencia de las tendencias occidentales de pensamiento político", incluidos el constitucionalismo y la separación de poderes.

Foto: biografia-xi-jinping-mito-propaganda-video

De forma notable, el texto íntegro de la resolución, que refuerza la opinión de Xi de "que el este está emergiendo mientras que Occidente está decayendo", se publicó el mismo día que Xi tuvo una videoconferencia con el presidente estadounidense Joe Biden, cuya Administración ha sido agresiva a la hora de criticar el historial de China en materia de derechos humanos.

El mensaje de Xi, según Steve Tsang, director del Instituto de China en la SOAS University of London, es que se encuentra en una misión histórica para brindar a China un futuro “que es mucho mejor de lo que las ‘democracias occidentales’ pueden ofrecer”.

*Contenido con licencia de ‘The Wall Street Journal’.

El Partido Comunista de China ha publicado un nuevo informe insólito de su historia que confirma el puesto de Xi Jinping en el panteón de los mayores líderes de la nación. La repercusión del documento va más allá de simplemente una reescritura del pasado: erige a Xi para que ejerza una influencia duradera sobre el futuro del país cuando persigue un tercer mandato sin precedentes el próximo año.

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