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La industria petrolera de EEUU pierde su magia, ¿fin de su independencia energética?
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LA REVOLUCIÓN DEL ESQUISTO

La industria petrolera de EEUU pierde su magia, ¿fin de su independencia energética?

Los yacimientos de esquisto emergieron más baratos y sólidos de todas las crisis, pero puede que los productores de petróleo de EEUU hayan tocado fondo si hablamos de costes

Foto: EC.
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No se puede extraer agua de una roca, pero el petróleo es otra historia.

El área petrolera de EEUU ha emergido de múltiples caídas con los supervivientes más fuertes que antes, rebajando el precio al que los nuevos pozos pueden alcanzar su límite de rentabilidad. Dicha presión evolutiva ha hecho que las expectativas de precios del petróleo se reduzcan en todo el mundo, espantando a Arabia Saudí. Sin embargo, ahora, tras las negociaciones climáticas en Glasgow, el capital inversor que impulsaba dicho ciclo es escaso. Puede que este sea el fin de una era.

Desde 2014, los precios de equilibrio medios del petróleo de los productores de esquisto de EEUU han experimentado una trayectoria descendente, según datos disponibles recopilados de la Reserva Federal de Kansas City. En el tercer trimestre de 2014, los productores estadounidenses necesitaban que los precios del petróleo del marcador West Texas Intermediate se situaran de media en 79 dólares el barril para poder perforar un nuevo pozo de forma rentable. En el primer trimestre de 2020, ese precio había caído hasta 47 dólares el barril. Entre ambos periodos, la producción petrolera en EEUU creció casi un 30%, mientras que se usó un 61% menos de plataformas.

Foto: EC

Pero la tendencia de varios años de precios de equilibrio decrecientes se ha revertido durante la pandemia. Desde el primer trimestre de 2020, los precios de equilibrio han aumentado en todos los informes sucesivos y se situaron en 57 dólares el barril en el tercer trimestre, el máximo desde 2015. El recuento de plataformas petroleras en EEUU se ha recuperado hasta 2,6 veces su punto más bajo del año pasado, aunque se mantiene un tercio por debajo del número de hace dos años.

La inflación general tanto en materias primas como en la mano de obra es en parte la culpable de los crecientes costes actuales. Otro motivo es que los productores de esquisto ya no se enfrentan a la intensa presión de reducir costes y han obtenido los beneficios tecnológicos. El punto de equilibrio medio en los costes se había estancado ya a principios de 2017, mucho antes del golpe asestado por la pandemia a los mercados petroleros.

“En las oportunidades iniciales del auge del esquisto, era mucho más fácil encontrar eficiencias. Ha sido más complicado descubrir nuevas rentabilidades”, indica Kunal Patel, economista en el Banco de la Reserva Federal de Dallas.

Foto: Barril de petróleo. (EFE)

Las futuras mejoras de la eficiencia podrían ser incluso más difíciles de conseguir a medida que la industria limita su inversión. Wall Street espera que ConocoPhillips, uno de los mayores productores de la cuenca pérmica, invierta durante tres años (entre 2020 y 2022) lo que se gastó en un solo año en 2014.

A los inversores les gustaría más que los flujos de efectivo fueran a parar a dividendos o recompras de acciones que a proyectos ostentosos. En conjunto, Rystad Energy espera un aumento de entre un 10% y un 15% en los costes de perforación y terminación por cada pozo el año que viene para la producción terrestre en EEUU. La mayoría de empresas de exploración y producción coinciden en que el punto de equilibrio de los costes del esquisto de EEUU seguramente haya tocado fondo, escribe en un ‘e-mail’ Artem Abramov, director de Investigación del Esquisto en Rystad Energy.

Podría ser el fin de una era para el esquisto estadounidense

A pesar de su recién descubierta especialidad en perforación, parece que EEUU, según un cálculo, sigue siendo percibido como el barril equilibrante para la demanda a largo plazo. En mayo de 2019, los economistas de la Reserva Federal de Dallas Michael Plante y Patel publicaron un estudio que mostraba que el precio del petróleo que las empresas de esquisto estadounidenses necesitan para perforar nuevos pozos de forma rentable ha seguido de cerca los precios de los futuros del petróleo a largo plazo desde 2014.

El rastreo minucioso de ambas cifras sugería que EEUU era percibido como el productor marginal del mundo cuando se trata de satisfacer la demanda futura de petróleo. Dicha conexión se ha mantenido durante 2020 y este año, a pesar de momentos de agitación en el mercado petrolero al contado y de una reducción de las plataformas en EEUU.

Podría ser el fin de una era para el esquisto estadounidense, pero no el fin de su poder.

*Contenido con licencia de ‘The Wall Street Journal’.

No se puede extraer agua de una roca, pero el petróleo es otra historia.

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