Desinversiones de Telefónica: la hora de diseñar las vías de crecimiento futuro
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Venta de las torres de UK

Desinversiones de Telefónica: la hora de diseñar las vías de crecimiento futuro

Tras un notable esfuerzo de reducción de la deuda, el mercado parece reclamar ahora al grupo una senda de crecimiento más visible, tras años de decaimiento del negocio

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La noticia de que Telefónica se prepara para una nueva desinversión sirve este lunes para dar un empujón en bolsa a una compañía que acumula varias semanas de parálisis. Las acciones del grupo que dirige José María Álvarez-Pallete firman a media sesión un alza superior al 1,5% después de que El Confidencial publicara que ha encargado a Goldman Sachs la venta de su negocio de torres en Reino Unido (CTIL).

El movimiento no representa otra cosa que la continuación de la política emprendida por Telefónica en los últimos trimestres, que ha tenido como grandes hitos la fusión de su negocio en Reino Unido con el de Liberty Global o la venta de las torres de Telxius, y que ha dado como resultado una notable reducción de la deuda (aunque las ratios de apalancamiento siguen siendo algo exigentes) y ya en el último trimestre una estabilización de los resultados que pone término a una tendencia a la baja en ingresos y oibda que se venía prolongando desde hacía más de un año.

La velocidad que ha adquirido el grupo en este diseño de su nueva estrategia no ha pasado desapercibido para los inversores, que le han premiado con una remontada en bolsa que ronda el 30% en 2021 -triplicando los rendimientos del Ibex y mejorando con muchos los resultados de sus principales competidores en el parqué- y que le ha permitido borrar una parte sustancial de las pérdidas acumuladas desde el estallido de la pandemia.

Las ganancias cercanas al 30% de Telefónica en bolsa en 2021 triplican las del Ibex

Las torres de Reino Unido representan un activo que había quedado algo aislado en la cartera de negocios de Telefónica, y dado el notable interés que despiertan entre los inversores -lo que ya se reflejó en las valoraciones récord registradas en enero con la venta de las torres de Telxius- era esperable que la compañía española pusiera en marcha una desinversión que podría granjearle unos ingresos cercanos a los 1.000 millones de euros.

"Lo más lógico sería que vendieran el 50% que tienen en CTIL. No tiene mucho sentido haber vendido las torres en los principales mercados y seguir con esta participación", considera Iván San Félix, analista de Renta 4. Según cálculos de los analistas de Alantra la venta serviría para mejorar su valoración de Telefónica en alrededor de 500 millones de euros (algo menos del 2% del precio objetivo que le otorgan).

Se trata de cantidades de un calado relativamente pequeño, pero que pueden ser muy útiles para el grupo. Y no solo desde una perspectiva de reducción de la deuda, que ha sido la que ha primado en los últimos ejercicios, sino que también puede suponer un apoyo para las inversiones que también deben representar una parte fundamental del negocio de Telefónica a futuro. No puede perderse de vista, como recalca Juan Peña, analista de GVC Gaesco, que la holgada reducción de deuda en términos brutos que ha llevado a cabo Telefónica en los últimos tiempos apenas ha tenido reflejo en sus ratios de endeudamiento por la fuerte pérdida de negocio que ha experimentado. Sin un viraje significativo por la línea del crecimiento, los recortes de deuda pueden acabar ofreciendo un resultado nulo.

"Telefónica ha hecho un buen trabajo reduciendo deuda. Pero ahora ha llegado el momento de invertir en la Telefónica del futuro", defiende Peña. Encontrar vectores de crecimiento rentable en una industria tan madura y competida como la de las telecomunicaciones no parece una tarea sencilla, pero el experto de GVC Gaesco apunta al área de Telefónica Tech como una de las que podría ofrecer mayores oportunidades. "Es un área que ha crecido mucho, pero con una rentabilidad reducida hasta ahora y basada en servicios de terceros", considera.

Estas ventas pueden dar mayor estabilidad al dividendo y apuntalar las inversiones

A falta de estas, desinversiones como la puesta en marcha ahora en Reino Unido pueden dar algo de mayor margen financiero a la compañía para la normalización de sus inversiones en áreas fundamentales como la renovación de sus redes, la adecuación de sus servicios para el nuevo paradigma del 5G y la estabilización de un dividendo tanto tiempo perseguido por la sombra de las dudas de los inversores.

A los inversores, el rumbo adoptado recientemente por Telefónica parece convencerles. Pero la parálisis reciente de la acción, cuando aún se encuentra claramente alejada de los niveles precovid, es una evidencia de que aún esperan más. Pese al repunte que registra este lunes, la venta de las torres británicas difícilmente supondrá un punto de inflexión en la cotización de la compañía, pero puede servirle para empezar a apuntalar los caminos por los que deben llegar las próximas buenas nuevas.

Sin visibilidad en ese terreno será inevitable que los inversores sigan haciendo una lectura 'clásica' del negocio del grupo, una mirada que permite apreciar ciertos brotes verdes (en Brasil, Alemania, Reino Unido y hasta, en cierto modo, en Latinoamérica), pero que ofrece también un serio motivo de inquietud en la evolución del negocio en España.

La noticia de que Telefónica se prepara para una nueva desinversión sirve este lunes para dar un empujón en bolsa a una compañía que acumula varias semanas de parálisis. Las acciones del grupo que dirige José María Álvarez-Pallete firman a media sesión un alza superior al 1,5% después de que El Confidencial publicara que ha encargado a Goldman Sachs la venta de su negocio de torres en Reino Unido (CTIL).

José María Álvarez Pallete Reino Unido Noticias de Telefónica
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