Telefónica y las subastas del 5G: el desafío será retener un mayor trozo del pastel
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Telefónica y las subastas del 5G: el desafío será retener un mayor trozo del pastel

Los precios de las subastas de frecuencia en España han supuesto una buena noticia para las operadoras, pero difícilmente supondrán un hito reseñable en sus perspectivas

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Los resultados de la subasta de espectro de 5G conocidos en la tarde de este miércoles recorrieron los mercados sin hacer mucho ruido, como suele ser habitual. Las tres grandes operadoras contendientes -Telefónica, Vodafone y Orange- se repartieron las frecuencias ofertadas con bloques prácticamente equivalentes en una de esas operaciones que difícilmente llegarán a suponer un hito relevante en la visión que los inversores tienen de estas compañías.

Y sin embargo sí que pueden extraerse de la misma lecturas positivas para el sector de telecomunicaciones, ya que el resultado de la misma corroboró que las firmas han logrado aparcar por esta vez el proceso de hipercompetencia que tradicionalmente les ha obligado a abonar unos precios inflados para acceder a nuevas frecuencias. Por el contrario, en esta ocasión, una vez que MásMóvil declinó participar en la subasta, las tres grandes operadoras europeas accedieron a los bloqueos ofertados a un coste total de 1.010 millones de euros, apenas un 1,5% más que el precio de salida. De hecho, solo el bloque adquirido por Telefónica registró un incremento (310 millones frente a 270) sobre el precio mínimo reclamado por el Gobierno.

Hace tiempo que el exceso de competencia se ha convertido en uno de los grandes lastres de las operadoras europeas, especialmente en el mercado español, lo que sin duda ha dejado una honda huella en sus cotizaciones. Los distintos intentos de limitarla en áreas como los derechos del fútbol o la captación de nuevos clientes ha acabado frustrándose, ante la percepción de que salirse de esas dinámicas supone un lastre competitivo difícil de asumir.

El ligero incremento en los precios iniciales muestra un enfoque competitivo menos agresivo

Y las esperanzas de que la consolidación del sector favoreciera un escenario menos nocivo en este sentido han quedado en parte frustradas por la fusión de MásMóvil y Euskaltel, que parece bloquear otras combinaciones que se consideraban más convenientes. En esas circunstancias, no parece realista leer el resultado de la subasta celebrada este miércoles como el anticipo de una nueva era en el sector, pero sí como la evidencia de un cambio de posturas que podría ofrecer frutos adicionales en el futuro.

En el caso de Telefónica, el bloque adjudicado supone, como subrayan los analistas de Bankinter, supone un refuerzo de su posición competitiva y una reducción significativa de las incertidumbres asociadas al proceso de subastas para el 5G, después de que el grupo ya invirtiera cerca de 2.000 millones de euros para la obtención de espectro en Reino Unido y Alemania y con la subasta de Brasil como único proceso pendiente en sus mercados clave.

Foto: El 5G privilegio de unos pocos (Reuters)

Y lo hace con un ahorro de costes que, aunque pueda parecer reducido no resulta baladí para un grupo que ha tenido en la gestión de su complejo balance uno de sus principales desafíos en la última década. Si en Renta 4 estimaban que la compañía destinara hasta 350 millones en la subasta de frecuencias española, en Alantra preveían hasta 550 millones, una diferencia que, señalan, justificaría un incremento de su valoración del grupo de en torno al 1%.

Dicho esto, para el grupo -como para el conjunto del sector- el verdadero reto del 5G sigue pendiente de resolver, dado que serán necesarias importantes inversiones en los próximos años para el despliegue de la red. No en vano, Telefónica tiene previsto destinar hasta el 15% de sus ingresos a inversiones en este campo, excluyendo las compras de espectro, lo que evidencia la importancia estratégica que el grupo que preside José María Álvarez-Pallete otorga a la que se presenta como la próxima gran revolución del sector. "El 5G aporta una tecnología que aumenta muy significativamente la velocidad y la capacidad de la conectividad y es crítica para el proceso de digitalización de las economías (fundamental para la robotización de procesos de fabricación, IA, vehículos autónomos, IoT, etcétera)", indican los analistas de Bankinter en una nota publicada este miércoles.

El 5G requerirá del sector importantes inversiones con una rentabilidad difícil de cuantificar

El 5G se presenta, por lo tanto, como la gran oportunidad de reanimar un negocio que no vive sus mejores momentos. Pero, tanto Telefónica como sus competidores ya han visto pasar en los últimos años una serie de revoluciones semejantes que han quedado muy lejos de proporcionar las rentabilidades esperadas. Al contrario, mientras las grandes operadoras han afrontado las ingentes inversiones en el despliegue de las infraestructuras necesarias, han sido otros los grupos que han rentabilizado las nuevas oportunidades generadas por las tecnologías de la información.

El riesgo de que las oportunidades del 5G se escapen del mismo modo es una de las grandes frustraciones que trata de evitar el sector. "La monetización y rentabilidad de dichos servicios, que requieren importantes inversiones es todavía difícil de cuantificar, pero para mantener la competitividad y liderazgo en los cuatro mercados en los que se quiere centrar (España, Reino Unido, Alemania y Brasil) es necesario que Telefónica juegue un papel relevante en el proceso de despliegue del 5G", añaden en Bankinter.

Para las operadoras, diluir la feroz competencia en ámbitos como las subastas de espectro para el 5G representa un paso en la buena dirección para la definición de un entorno más favorable para sus negocios. Pero servirá de poco si no logran capturar una parte más relevante del negocio al que deben dar acceso esas redes.

Los resultados de la subasta de espectro de 5G conocidos en la tarde de este miércoles recorrieron los mercados sin hacer mucho ruido, como suele ser habitual. Las tres grandes operadoras contendientes -Telefónica, Vodafone y Orange- se repartieron las frecuencias ofertadas con bloques prácticamente equivalentes en una de esas operaciones que difícilmente llegarán a suponer un hito relevante en la visión que los inversores tienen de estas compañías.

José María Álvarez Pallete Telecomunicaciones Noticias de Telefónica
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