AL ANUNCIAR UN PROGRAMA DE 750.000 MILLONES

El BCE abarata el coste de la deuda hasta un 50%: “Vuelve al 'haré lo necesario”

El BCE ha sacado su artillería con un programa especial de compra de deuda por 750.000 millones. Las primas de riesgo caen más de un 20% a lo largo de la eurozona

Foto: Christine Lagarde, presidenta del BCE. (Reuters)
Christine Lagarde, presidenta del BCE. (Reuters)

Giro radical del Banco Central Europeo (BCE) en una semana. La autoridad monetaria lanzó anoche un programa especial de 750.000 millones de euros para adquirir títulos de deuda, lo que relaja las primas de riesgo tras el estrés de las últimas semanas. El desplome de la rentabilidad de los bonos soberanos se sitúa entre el 20% y el 50%, mientras que la bolsa cotiza con leves caídas tras iniciar la sesión con fuertes alzas.

“Si el mensaje al mercado del BCE de la semana pasada fue un ‘haré lo que pueda’, con la acción de la pasada noche, el mismo ya empieza a mutar a un ‘haré lo que sea necesario’”, resumen en Dunas Capital. “La acción del BCE debe ayudar a rebajar buena parte de la presión que se ha visto sobre las curvas de gobierno europeas. El crédito corporativo ‘grado de inversión’ también se podría ver bastante soportado, aunque es discutible ver si puede haber un ‘rally’ prolongado en el mismo mientras las bolsas y la renta fija ‘high yield’ continúen tan sumamente presionadas como hasta ahora”, agregan en esta gestora.

La autoridad monetaria se sacó de la manga una acción extraordinaria con el ‘Pandemic Emergency Purchase Program’ (PEPP). Es decir, el programa de compras de emergencia pandémica, cargado con 750.000 millones que multiplican al mensaje del jueves, cuando tras la reunión del consejo el BCE anunció un extra de 120.000 millones a su programa habitual de adquisición de activos, con 20.000 millones netos mensuales. Es decir, incrementará su balance en 2020 con compras netas por valor de 1,11 billones (millones de millones) de euros. Y, sobre todo, cambia radicalmente el mensaje de Christine Lagarde, enterrando su cita “no estamos aquí para reducir ‘spreads’ (primas)”, en respuesta a por qué no recuperaba el mensaje del “haré lo que sea necesario” de Mario Draghi en 2012.

Finalmente, el BCE ha ido por la vía del italiano, un ex de Goldman Sachs que entendía el funcionamiento de los mercados. “Las medidas del BCE como casi todo en esta crisis llegan con una semana de retraso, es decir algunos siguen yendo detrás de los acontecimientos. Pero sin duda son medidas muy necesarias”, lamenta Rafael Valera, gestor de renta fija en Buy & Hold. “Después de que la gestión de riesgos (del BCE) llevó al derramamiento de sangre en el mercado de bonos soberanos, esta respuesta es mucho más adecuada”, apuntan en Nordea.

Balance actual del BCE
Balance actual del BCE

El nuevo programa se abre a la compra de bonos griegos, algo que no ocurría con versiones anteriores al no tener grado de inversión en el ‘rating’ otorgado por las calificadoras crediticias. En principio, mantiene las restricciones habituales como la clave de capital, que correlaciona la asignación de fondos con el tamaño del país por PIB y población, y el límite de no pasar del 33% de un emisor. Pero el BCE dejó claro que podría revisar límites autoimpuestos si “obstaculizan” los objetivos. “Tiempos extraordinarios requieren una acción extraordinaria. No hay límites para nuestro compromiso con el euro”, aseguró Lagarde.

El euro ha alcanzado a los Estados Unidos y ambas ramas de la política económica (la monetaria y la fiscal) ahora brindan un apoyo masivo

Así, el programa es relevante por su magnitud y por relajar estos criterios, como recuerdan en Dunas: “Es especialmente relevante la menor trascendencia que plantea el ‘clave de capital’ y que debe ayudar especialmente a la periferia, con Italia por delante de todos”. “El euro ha alcanzado a los Estados Unidos y ambas ramas de la política económica (la monetaria y la fiscal) ahora brindan un apoyo masivo”, asegura Gilles Moëc, economista jefe de AXA IM.

El universo de deuda pública ha reaccionado en esta dirección, después del repunte de las últimas semanas. En el mercado secundario, el retorno del bono italiano cae cerca del 25% hasta el 1,9%, el griego lo hace en un 40% hasta el 2,4%, el francés un 33% hasta el 0,24%, del 50% en el ‘bund’ alemán hasta el -0,3% y el español retrocede un 30%, hasta bajar del 0,9%. Precisamente, el Tesoro español ha realizado este jueves una emisión de 5.000 millones, aunque con un coste más alto. La institución dependiente de Economía ha captado 1.299 millones a tres años a un interés del 0,077%, frente al -0,416% de la última subasta; otros 1.545 millones a 10 años a un 0,661%, lejos del 0,17% anterior; 1.670 millones a 7 años a un 0,473%; y otros 500 millones a 13 años al 0,827%.

Las primas de riesgo se desploman entre un 20% y un 40% en la sesión. La española cae un 25% hasta los 110 puntos, aunque llegó a tocar los 110 puntos, desde los 146 puntos, que eran máximos desde 2017. La italiana retrocede un 20% hasta el entorno de los 200 puntos, y la griega cede un 40% hasta los 250 puntos. Asimismo, la francesa disminuye un 25% hasta los 43 puntos y la portuguesa otro 20% hasta los 127 puntos.

“Tomamos esta decisión y esta declaración como un compromiso ilimitado para estabilizar los mercados financieros y, en particular, para contrarrestar el reciente aumento de los diferenciales en la deuda”, opinan en Barclays. “Con este paquete, el BCE se apega a su opinión de que el problema a abordar es garantizar la liquidez a los mercados financieros y el crédito a la economía, mientras que un recorte de tipos que algunos participantes del mercado esperaban no era relevante en el entorno actual”, agregan.

Para Esty Dwek, jefe de estrategia global de mercados de Natixis AM, el bazuca del BCE “ayudará a evitar el peor de los escenarios”, pero recuerda que en las proyecciones con las que trabajan son una “recuperación en forma de U que será lenta” debido a que “los mercados seguirán bajo presión hasta que Europa y Estados Unidos alcancen el pico de los casos”.

El consenso de gestoras y bancos de inversión es de aplaudir las medidas del BCE. “El programa en sí mismo es un apoyo gigantesco para Europa para ayudarlo a avanzar a través del agujero en los ingresos (empresariales) que ha comenzado a producirse y probablemente derribar a algunas pequeñas empresas”, explican en Nordea. “A medida que estos rendimientos finalmente se estabilicen y con el tiempo disminuyan, debería ayudar a los bancos expuestos, pero la simple caída de la volatilidad ayudará mucho”, añaden.

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