CLAVE PARA LA FUTURA UNIÓN BANCARIA

Así está la lucha de la banca para evitar (o no) el vínculo con la deuda pública

Los bancos acumulan más de 4 billones de deuda pública, lo que supone el 13% de sus activos. En un año han disminuido del 46% al 42% la tenencia de bonos de su país

Foto: Billetes de euro. (iStock)
Billetes de euro. (iStock)
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El futuro de la Unión Bancaria parece pasar por una mayor penalización a los bancos de la tenencia de deuda pública emitida por el mismo país. Es decir, varios estados del centro y norte de Europa abogan por romper el vínculo entre solvencia de las entidades y sostenibilidad de la deuda soberana a cambio de ceder en mutualizar riesgos.

Los datos publicados este viernes en el ejercicio de transparencia de la Autoridad Europea de Banca (EBA, por sus siglas en inglés) ofrecen una fotografía general de las principales cifras de las entidades, en la que advierte del incremento de litigios, recomienda emitir deuda anticrisis (MREL) aprovechando los tipos bajos y deja a la banca española a la cola de Europa en solvencia. No obstante, son cifras ya publicadas por las propias entidades, que no ofrecen de forma homogénea datos de exposición a otras geografías y a la deuda pública, un dato clave. Los bancos del viejo continente tienen más de cuatro billones (millones de millones) de euros en balance de emisiones de bonos soberanos, el 13% de sus activos, porcentaje que se ha mantenido estable.

Sin embargo, hay cambios en la composición, en línea con la presión regulatoria. O, mejor dicho, la potencial presión a base de requerimientos de capital. En junio de 2019 —los datos se han publicado el 29 de noviembre pero llegan hasta el segundo trimestre— el peso de la deuda pública del Tesoro del mismo país ascendió al 42% del total de bonos soberanos en cartera, frente al 46% de un año antes.

Los bancos españoles están por encima del promedio, al superar el 50%, porcentaje que se mantiene en línea con el ejercicio anterior. Las entidades españolas cuentan con deuda pública por un valor cercano a los 500.000 millones de euros en cartera, solo menos que la banca francesa (más de 900.000 millones) y la alemana (algo más de 500.000 millones) dentro de la eurozona. Los bancos británicos tienen un dato agregado similar a los franceses.

Exposición a la deuda soberana. Fuente: EBA
Exposición a la deuda soberana. Fuente: EBA

El dato más llamativo sobre la cartera de deuda de la banca española es la exposición a países ajenos al euro. Un tercio de la renta fija pública es de países fuera de la eurozona, especialmente por Santander y BBVA. De hecho, la EBA muestra en su ejercicio de transparencia que la exposición total (deuda, créditos, etc.) de los bancos españoles a las economías emergentes es la más grande de la eurozona, con 471.000 millones, más de un tercio de los 1,24 billones de todas las entidades del área de moneda única. Destacan Brasil, México y Turquía.

Por su parte, la banca italiana tiene en balance 400.000 millones, aunque lo que destaca en este caso es que la exposición dentro de esta cifra a bonos italianos supera el 65%, frente a un peso inferior al 60% de hace 12 meses. De hecho, lejos de disminuir como piden en algunos países, el vínculo entre las entidades transalpinas y el Tesoro se ha disparado desde 2012.

El Banco de España (BdE) publicó hace un año un análisis en el que recogía cálculos a partir de las variaciones de los seguros de impago (CDS). El supervisor estimó que el contagio del riesgo bancario al riesgo soberano es casi del 100%, mientras que en sentido contrario está en 0,8 —o en un 80% de intensidad—. Esto es, por cada 100 puntos básicos de aumento del riesgo bancario hay 80 puntos básicos más en el soberano.

Esta correlación fue positiva el año pasado para la prima de riesgo italiana, ya que la tenencia de deuda pública por parte de los bancos mantuvo a raya el diferencial en los momentos de mayor intensidad. Fue un tope gracias a compras entre mayo y septiembre de 2018 de deuda pública doméstica por valor de 47.000 millones de euros por parte de las entidades italianas, compensando parcialmente las salidas de 67.800 millones de los inversores no residentes tras las elecciones, según los datos del BdE.

En España la correlación ha disminuido desde la crisis de deuda, cuando el vínculo entre la salud de los bancos y la capacidad de financiación del Tesoro estaba en los mismos niveles que en Italia, recordó el BdE. También ha caído la correlación entre la banca italiana y la española, desde 0,6 hasta 0,4, así como el riesgo soberano de ambos países, que ha bajado desde la unidad hasta una cuarta parte.

Este tipo de amenazas son las que se quieren evitar a cambio de compartir riesgos con una Unión Bancaria en el argumentario de muchos países, especialmente en el centro y norte de Europa. No en vano, en la crisis fue un hándicap que contribuyó a una nueva recesión cuando hubo turbulencias sobre la deuda soberana y se dispararon las primas de riesgo, poniendo en peligro el proyecto del euro hasta la famosa intervención de Mario Draghi, ya expresidente del Banco Central Europeo (BCE). Es decir, ministros y supervisores abogan por evitar que vuelva a ser necesario escuchar de un banquero central, "haré lo que sea necesario".

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